Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
26 Internacional LUNES 28 2 2005 ABC IMRE KERTÉSZ Escritor judío húngaro, superviviente del holocausto y Premio Nobel de Literatura El holocausto me hizo judío y la Unión Europea me ha dado una patria Imre Kertész cree que la lección del campo de Auschwitz debería ser que el terror es el principal medio de dominio del hombre TEXTO: RAMIRO VILLAPADIERNA BERLÍN. Soy un judío al que el holocausto me obligó a ser judío asume el escritor húngaro al hablar de su forzada identidad. Lo cual, notoriamente, le ha hecho más indulgente con el mundo, yo ya morí una vez, ya no puedo enfadarme Pero en absoluto más ingenuo pues Europa no puede decir honestamente que haya aprendido la lección del holocausto Su generosa sonrisa no es en modo alguno pariente de la candidez, simplemente ha logrado reconvertir su miedo, ese terror que es el principal medio de dominar al hombre en un alarde de reconciliación consigo y con la vida, al través de la mejor literatura escrita sobre el holocausto, una de cuyas cumbres, Sin sentido acaba de llegar al cine. -De regreso de Buchenwald dice, a través del niño György Köves, que ya murió una vez y por tanto ya no puede enfadarse más -Cuando se vive la muerte de cerca uno se hace más indulgente y más sabio. Ese niño de Sin destino realmente murió una vez y esa experiencia le ha liberado del enfado y del mal. -Si las víctimas de las guerras reflexionaran así no habría habido más, ¿no? -Yo también he conocido personas que siguen buscando vengarse de su experiencia, y nunca lo logran del todo; sí, así parece demostrarlo un desarrollo, que no es evolución. Pero hay quien se volvió más tranquilo. ¿Cómo retoma la vida un reinsertado del holocausto? -En mi caso trabajando sobre la memoria y escribiendo. Claro que vuelves, y hay momentos de rabia o ánimos apacibles y una rebelión a medida que uno va haciendo sus cuentas y confrontándose con la sociedad. Esta sociedad, Budapest, ha padecido también sufrimientos, que ha dejado atrás y ha podido encontrar un lenguaje para esas terribles experiencias. Una lengua que no es la lengua del niño que ha vuelto de Buchenwald, por lo que cuando la escucha, no es capaz de reconocer lo vivido y pelea por mantener el nombre de las cosas. Pero también duda: ¿Serás un rebelde o un conformista? -Ustes nunca se conformó, como defiende en Yo, el otro Imre Kertész, en un momento de la entrevista -Desde un principio mantenerme al margen de la sociedad, en este caso de la húngara, fue una de mis aspiraciones. Quería desarrollar una forma independiente de pensamiento y escribir lo que quería. Tras el aplastamiento del Budapest del 56, con la nueva dictadura de valores, muchos intelectuales se adaptaron y se generó una inmensa mentira en la cultura. Yo no podía ser parte de ella pues quería ver claro para poder indagar y escribir sobre mi destino. Por eso fui ajeno a ese mundillo oficial agradecido. El Kaddish por el hijo difunto es su respuesta a la dictadura de Kádár? -Eran años de terrible desaliento pues aquella sociedad, en los tiempos de Breznev y (János) Kádár, me era ya absolutamente ajena. El Kaddish sólo pudo ser publicada después de Kádár, apenas un año antes de 1989, cuando me descubrieron los alemanes. ¿En la nueva Hungría tampoco se ha sentido en casa? -Ha pasado más de una década en este proceso de renovación y me siento igual de extraño, porque no puedo sentirme a gusto en una sociedad nacionalista. El nacionalismo es algo que no puedo aguantar, ni el húngaro, ni el is- PATRICIA SEVILLA EL ARTE Deberíamos protegerlo, sobre todo del nuevo dominio omnímodo de los medios de comunicación NACIONALISMO Es algo que no puedo aguantar, ni el húngaro, ni el israelí, ni el ruso, ni el iraní EL FUTURO Optimismo y pesimismo no son conceptos para mí. Lo importante es aprehender lo que existe de verdad, y no sólo lo que más cuadra a nuestra ideología raelí, ni el ruso, ni el iraní. Pero como judío me llevaron a los campos de exterminio y como judío vivo hoy en una sociedad a la que no gustan los judíos. ¿Se juzga a los israelíes en Oriente Próximo bajo la sombra de Auschwitz? -Es inadecuado y lo digo sin pretender conocer bien la situación en el Cercano Oriente. Hace tres años que no voy y sé que hay nuevos judíos llegados de la antigua URSS, que son más radicales. A mí es que el nacionalismo me asusta y me alarma. Pero la de las últimas décadas es una nueva generación de judíos y su propósito no es aniquilar a los árabes sino poder vivir. Son poca gente, un pequeño punto en el espacio, y quieren intentar fundar una nueva patria. En ello se ven confrontados con problemas diarios; pero estos no proceden de un propósito racista, sino de que no son capaces de entenderse y vivir juntos en una situación de caos y, sobre todo, de un gran miedo a ser incapaces de defender esa tierra que quieren poseer. ¿Es infantil el nacimiento de toda nación? -El nacionalismo siempre es infantil, pero yo soy muy solidario con Israel, por judío, o al menos cierto tipo de judío, pues el Estado es laico y no se basa en una cultura; pero debo serlo porque ésa es la vía en la que me reconozco como un nuevo tipo de judío: un judío al que el holocausto hizo judío. No me (Pasa a la página 29)