Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 28 2 2005 Nacional 13 Alarma en la Comunidad Valenciana por una nueva bomba de ETA, esta vez contra una residencia de verano El artefacto, de escasa potencia, no provocó víctimas gracias al desalojo realizado por la Guardia Civil b A las 14: 30 un comunicante avisó al diario Gara de la colocación del artefacto, por lo que la Guardia Civil acordonó la zona y evitó desgracias personales ABC M. S. VILLAJOYOSA. ETA hizo estallar ayer un artefacto de poca potencia en una residencia de descanso para empleados del BBVA en Villajoyosa (Alicante) sin que hubiera que lamentar víctimas. La Guardia Civil desalojó la zona tras recibirse un aviso de la banda terrorista a Gara La Comunidad Valenciana se ha convertido en un objetivo para la banda, tal y como lo demuestran sus actuaciones en esta zona desde el pasado 8 de diciembre. Primero fue la ciudad de Alicante la que en el Día de la Constitución sufría un atentado en el paseo marítimo, en una zona muy concurrida que por fortuna pudo ser desalojada a tiempo. Después fue la localidad turística de Denia la que se vio sacudida el 30 de enero pasado por la mano negra de ETA al explotar una bomba en el hotel Port Denia, que causó numerosos daños materiales y algunos heridos leves. Ya en febrero, Valencia fue el blanco de los terroristas y en apenas una semana, del día 10 al 17, se detuvo a cuatro etarras. Los dos primeros pretendían atentar contra objetivos como la Ciudad de las Artes o la plaza de Manises (sede del Gobierno valenciano y la Diputación de Valencia) mientras que los dos últimos arrestados, Sara Majarenas y Mikel Orbegozo, pretendían asesinar a un inspector de la Comisaría de Manises o a un teniente coronel. Tenían, además, planos del arsenal de Cartagena y de dos casas cuartel, en este municipio y en Jaén. Agentes de los Tedax y de la Policía Científica inspeccionan la zona tras la explosión del artefacto nadamente, se produjera ningún tipo de desgracia personal. La Guardia Civil cortó al tráfico la N- 332 y la playa situada frente a la residencia, mientras que los Tedax repasaron un amplio perímetro de la zona donde estalló el artefacto de escasa potencia y compuesto por amonal. Después de comprobar que no había otros artefactos en la zona se abrió de nuevo la carretera nacional al tráfico y los vecinos desalojadas pudieron volver a sus apartamentos. Esta activa campaña de ETA en la Comunidad Valenciana ha aumentado la psicosis de los ciudadanos de esta EFE zona a sufrir la barbarie de la banda. La cercanía de acontecimientos tan multitudinarios como la Magdalena de Castellón (en marcha) las Fallas de Valencia o la campaña turística de Semana Santa, cuando se dan cientos de miles de visitantes, ha provocado que se extreme la vigilancia. La residencia de descanso de los empleados del BBVA atacada ayer por ETA era un recinto aislado y quizá demasiado tranquilo, en funcionamiento desde hace cuatro décadas Sobredosis de calma, bingo y mus POR BLANCA TORQUEMADA Sólo abre en verano Desactivado in extremis este comando la alerta máxima entre las Fuerzas de Seguridad del Estado no evitó que ayer, en esta ocasión en Villajoyosa, se produjera otra explosión en la residencia de descanso para empleados del BBVA. Al filo de las 14: 30 un comunicante informaba a Gara en euskera y en nombre de ETA, de la colocación del artefacto y señalaba que explotaría a las 15: 10. Rápidamente la Guardia Civil acordonó la zona y desalojó preventivamente unos apartamentos contiguos a la residencia, tras comprobar que en el citado inmueble no había nadie al estar cerrado. La residencia sólo abre en verano y el guarda que realiza una ronda diaria no estaba en esos momentos. El artefacto, colocado en el jardín de la residencia junto a la piscina, explotó a la hora indicada, destrozando una caseta de servicio y afectando a una valla metálica del recinto sin que, afortuMADRID. Hace años a los hijos de los empleados del Banco de Bilbao el trabajo de sus padres les proporcionaba guiños mágicos en el invierno, con la solemne entrega de los juguetes de Reyes en Alcalá 16, y una quimera oscura e inalcanzable en el verano: la residencia. Flotaba como una letanía en las conversaciones de sobremesa, hacia el mes de mayo: ¿Te han concedido la residencia? No era fácil. En temporada baja estaba reservada a los jubilados de la casa, pero en los meses punta se disparaba la demanda. Las instalaciones de esparcimiento de Villajoyosa nunca daban abasto para un gigante en plena expansión y con amplísima nómina de personal en toda España. Sin embargo, cada tres o cuatro años, sonaba (aún puede sonar hoy) la flauta a vuelta de correo, con la notificación soñada. ¡A la residencia! Un regusto agridulce se solía instalar en el hogar, porque los atractivos de aquel impoluto hotel corporativo, con sus menús copiosos y su mimado jardín subtropical al borde de una tranquila playa de pedruscos, tenían su truco y su retranca: no admitía niños. Así que avezados empleados de la sucursal del Banco en Villajoyosa realquilaban habitaciones de sus casas a los chavales, huérfanos de alojamiento. De ahí que sólo unos pocos críos hayan podido degustar, con la limitación de permanecer allí únicamente durante el día, los privilegios de la residencia. Qué sobredosis de calma. El apartheid infantil, aún vigente hoy, se traduce en una atmósfera densa y monocorde de bingo casero y partidas de mus, con la relativa vía de escape del ping- pong o el mini- golf. Ni siquiera el pueblo queda cerca. Ahora ETA ha desventrado muros junto a aquella espléndida piscina con calles dibujadas a tiralíneas, pero algo de la residencia había muerto ya con la fusión bancaria: el Vizcaya aportó a los activos comunes su hotel para empleados de Alfaz del Pi, recinto más moderno y apetecible por la razón básica de que sí acoge a la prole. De este modo quedó hace ya tiempo la del Bilbao relegada a una función subalterna, aunque ambas sean buen ejemplo de la vocación española de una de las más pujantes compañías nacionales. Un día el cocinero de la residencia, un euskaldún despistado entre palmeras, como Santhi Andía, se dio cuenta de que Josune y Asier, sus hijos pequeños, se habían aclimatado con inusitada rapidez a la brisa del Mediterráneo. El Banco ya era irrecuperable para la endogamia y por eso le ponen bombas.