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12 Nacional LA AMENAZA DEL TERRORISMO ISLAMISTA LUNES 28 2 2005 ABC Tres de los suicidas de Leganés reivindican los atentados del 11- M horas antes de provocar la explosión en la que murieron otros cuatro islamistas FOTOS: ABC Y JAIME GARCÍA La aparición de un presunto terrorista islamista ahorcado en su celda la semana pasada ha causado la misma extrañeza que el suicidio colectivo de los siete terroristas de Leganés, pues Corán y Suna prohíben quitarse la vida ¿Suicidio o martirio? TEXTO: AIMAN ZOUBIR MADRID. Si se analiza detenidamente el libro sagrado del Corán se ve claramente que las órdenes divinas prohíben de forma tajante todo tipo de suicidios, y no os matéis a vosotros mismos pues Alá es siempre compasivo con vosotros (sura de las mujeres verso 29) La suna- -biografía del profeta- -contiene también varios ejemplos aclaratorios de la prohibición explícita del suicidio. El profeta Mahoma llegó a rechazar en una ocasión celebrar la oración en el funeral de un suicida y aseguró que quien sorba veneno para suicidarse lo saboreará en los fuegos del infierno Estos vetos categóricos han preservado durante siglos a las sociedades musulmanas de este fenómeno. El suicidio del general Amer tras la derrota en la guerra de 1967 supuso una verdadera conmoción en Egipto. Pero ha llovido mucho desde entonces y la desvirtuación de leyes y tradiciones ha alcanzado unos niveles insospechados en el seno de algunos países musulmanes. El larvado conflicto palestino y el fracaso social y económico de la mayoría de los regímenes árabes han generado una coyuntura política marcada por la violencia y el escepticismo. Basta con echar un vistazo a los manuales de la yihad o a los portales de algunas organizaciones radicales para constatar las múltiples artimañas lingüísticas e ideológicas que utilizan algunos teólogos para justificar las ope- raciones de la shahada- -martirio- -en Palestina o la inmolación en Chechenia. Y dada la complejidad del tema, la mayoría de los terroristas que deciden quitarse la vida suelen consultar las fatwas- -edictos religiosos- -dictadas por los jeques notorios tales como el imán de Al- Azhar en Egipto o los doctos islámicos de Arabia Saudí y otros países del golfo. Esta tendencia se suele llevar a rajatabla hasta en las situaciones más extremas. Un ejemplo bastante cercano fue el suicidio colectivo de siete autores de los atentados del 11 de marzo en Mustafá Zanibar abril del 2004 después de que la Policía encontrara el piso de Leganés en el que estos terroristas se ocultaban. Además de llamar a sus familias para darles el último adiós e instar a sus hijos a que se convirtieran en sabios y muyahidines se ha barajado la posibilidad de que estos individuos realizaran una serie de llamadas a Inglaterra para consultar con un imán la legalidad de su hazaña Este aparente nihilismo esconde en el fondo una realidad mucho más enrevesada de lo que se puede imaginar en un primer momento. Al evidente trastorno psicológico hay que sumar algunos factores de tipo operativo. El imputado en la Operación Nova se colgó de un cinturón en la ducha MADRID. El día 24 de febrero Mustafá Zaníbar aparecía ahorcado en su celda- -colgado de un cinturón en la ducha- -de la prisión de Zuera (Zaragoza) Zaníbar, imputado por Garzón en la operación Nova por formar parte de una célula islamista que tenía entre sus objetivos atentar contra la Audiencia Nacional, había festejado el 11- M en la cárcel de A Lama (Pontevedra) invitando a café a otros presos musulmanes y cumplía 29 años de condena por quemar vivo a un compatriota suyo en El Ejido (Almería) en 1994. En la actualidad, el recluso estaba en tratamiento por padecer un herpes zoster, lo que obligó su ingreso durante una semana en un hospital. Desde el 25 de noviembre en que fue trasladado a la cárcel de Zuera, Zaníbar se encontraba en una celda de aislamiento. No podía comer en el comedor con el resto de los reclusos y únicamente salía a pasear al patio durante cuatro horas, casi siempre en solitario. Sin embargo, no había ningún motivo aparente que hiciera sospechar que se iba a quitar la vida. Ocultación de pruebas El hallazgo el pasado jueves del cuerpo ahorcado de Mustafá Zanibar, quien fue acusado por el juez Baltasar Garzón de actividades terroristas en la denominada Operación Nova, podría responder como en el caso de los suicidas de Leganés- -a un intento de ocultación de pruebas. Si éste fuera el caso, los terroristas del 11- M y Mustafá Zanibar habrían actuado en coherencia con una fatwa dictada por el imán saudí Mohamed Ben Ibrahim Al- asheij a petición de un grupo de resistentes argelinos que participaban en la guerra de liberación. Está permitido suicidarse si ello protege a otros hermanos había contestado el imán saudí a la pregunta de si era lícito quitarse la vida para ocultar pruebas.