Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 27 2 2005 67 Nacho Vigalondo habla para ABC en vísperas de que su corto, 7: 35 de la mañana opte esta noche a los Oscar El Quijote ilustrado por Mingote, publicado en edición para librerías tras el éxito de la edición de lujo 2001, una odisea en el espacio. Ciencia- ficción, 1968, escribió guión con Arthur C. Clarke, con Keir Dullea y Gary Lockwood. La naranja mecánica. Drama futurista, 1971, también guión, con Malcolm McDowell, Patrick Magee, Michael Bates y Warren Clarke. Barry Lyndon. Drama histórico, 1975, también guión, con Ryan O Neal, Marisa Berenson, Patrick Magee, Hardy Kruger y Steven Berkoff. El resplandor. Terror, 1980, también guión, con Jack Nicholson, Shelley Duvall, Danny Lloyd, Scatman Crothers y Barry Nelson. La chaqueta metálica. Bélica, 1987, también guión, con Mathew Modine, Adam Baldwin, Vincent D Onofrio y R. Lee Ermy. Eyes wide shut. Drama, 1999, también guión, con Tom Cruise, Nicole Kidman, Jackie Sawris, Sydney Pollack, Leslie Lowe y Peter Benson. -No tanto. Precisamente buena parte de la labor de la fundación Kubrick y yo misma ha sido mediar con Warner Bros y otros estudios para que nos permitieran reproducir fotogramas y material promocional. Y he de decir que sin su cooperación y entusiamo el libro hubiese perdido muchos enteros. -El look del trabajo es realmente impresionante. Es de suponer que usted, como pintora y artista plástica, estará encantada con el resultado, ¿no? -Desde luego. Tiene un diseño fabuloso, no creo que haya un libro de cine tan espectacular en todo el mundo. Además, los contenidos están dispuestos de forma muy inteligente para hacer accesible la enormidad de datos existentes. Estoy muy contenta con el resultado. ¿Qué parte del libro es su preferida? -Curiosamente, los pequeños detalles que ya casi había olvidado. Como conozco las películas de cabo a rabo, fue especialmente emocionante reencontrarte con pequeñas notas, cartas o instantáneas que me trajeron a la memoria el recuerdo de cuarenta años de matrimonio con Stanley. ¿Fue duro ser la mujer de Kubrick? -No, al contrario, fue muy sencillo. Los dos amábamos nuestro trabajo y nuestra familia. Además, nos tocó vivir una larga etapa de paz en la que pudimos conseguir nuestros propósitos sin grandes sobresaltos. -La personalidad de Stanley Kubrick ha sido uno de los misterios y jeroglíficos más fascinantes de la historia del cine. ¿Cree que el presente volumen puede despejar algunas incógnitas? -Creo que sí, sobre todo en lo que se refiere a su manera de trabajar, tanto a la hora de dirigir como de preparar una película. Lamentablemente, no hay demasiados cotilleos ni confesiones sobre su vida privada. Sólo cine. -Entonces, díganos usted cómo era el Kubrick de andar por casa, sin la corona de su propio mito. -Bueno, en realidad no existe tal mito, ni siquiera en su vida doméstica durante las últimas dos décadas. La Prensa creó el monstruo maniático y excéntrico que muchos relacionan con Stanley. Él solamente pretendía tener tranquilidad para trabajar, que nadie le molestase en su vida privada. Nada más. Tiempo muerto. Hablando del rey de Roma, no está de más aclarar la penúltima leyenda Kubrick aireada por la canallesca nada menos que la falsedad de la llegada del hombre a la luna. Según el documental, más falso que un billete de seis euros, Operation Lu- NUEVOS CAMINOS DE EXPRESIÓN JAVIER AGUIRRESAROBE Kubrick dirige a Jack Nicholson en una escena de El resplandor (1980) El libro Título: The Stanley Kubrick Archives Editorial: Taschen Contenidos: 544 páginas, 1.600 imágenes y numerosos documentos inéditos. Además contiene un CD Rom con más 70 minutos de entrevistas con el director. Distribución: La obra estará en librerías a mediados de marzo Precio: 150 euros. Fue emocionante reencontrarme con pequeñas notas, cartas o instantáneas que me trajeron a la memoria 40 años de matrimonio con Stanley afirma su viuda Christiane ne las imágenes del pequeño gran paso de Armstrong, las grabó Kubrick en su residencia. Su viuda y el hermano de ésta, Jan Harlan (cineasta y responsable de la fundación Kubrick) acla- ran el embolado en el que les metieron: El filme era un fraude enorme que mucha gente pensó que era cierto. Lo peor fue que el canal Arte nos entrevistó diciendo que estaban preparando un documental sobre el primer viaje lunar y su contexto, por lo que las preguntas iban a ser sobre el rodaje de 2001 Nadie nos explicó los verdaderos motivos de tal manipulación. A veces la televisión tiene muy poco gusto y estilo explica un diplomático Harlan sin mentar el término telebasura uno de cuyos meridianos ejemplos acaba de exponer. Seguimos con Christiane. The Stanley Kubrick Archives coincide en España con la reedición de la famosa biografía de John Baxter y la próxima publicación de la novela El chef de Kubrick ambas de T B. Si a esto le unimos la magna exposición en Berlín sobre su figura, parece inevitable hablar sobre la incombustible veneración a la figura de su marido. -Cierto. No es ninguna novedad decir que la figura de Stanley será un referente cultural de primera magnitud para generaciones venideras, como lo fueron grandes pintores, músicos o escritores para él. Ahí están los ejemplos que acaba de dar y los que están por llegar. -Kubrick no llegó a conocer el siglo XXI. ¿Cree que le gustaría el tipo de cine que se rueda actualmente, considerando por ejemplo que estuvo a punto de rodar El Señor de los Anillos con los Beatles? -Bueno, estoy segura que le encantaría la trilogía tal y como ha quedado. De hecho, las buenas películas siempre le han gustado, tanto de ayer, como de hoy o de mañana. ué decir de Stanley Kubrick que no se haya dicho ya. En nuestras cabezas se ordenan con rapidez todos sus títulos. (Es una de las filmografías más conocidas de los aficionados) Y el primer tema que me viene a la cabeza ante esa relación de películas, recordada ahora con urgencia, es el hecho de que Kubrick tocó todos los géneros cinematográficos. Antes de ahora no se me había ocurrido pensar en esa circunstancia. Parece que Kubrick no sólo disfruta haciendo cine, sino que también le divierte la posibilidad de cambiar de estilo, de inventar una particular escritura. De contar a su manera historias siempre nuevas. Y mi intuición me dice que emprendía esos proyectos estimulado por la aventura que supone buscar nuevas soluciones a la gramática visual y temática de sus películas. En 1975, llegó a las pantallas españolas Barry Lyndon Para mí fue una auténtica conmoción. En aquella época yo escribía en una revista de fotografía y no pude sustraerme ante la posibilidad de dedicarle un amplio comentario. Barry Lyndon que tenía como director de fotografía a John Alcott, era una joya fotográfica. No sólo por su belleza, sino también por los caminos que habían emprendido tanto Alcott como Kubrick en la solución de temas técnicos, que suponían una revolución en el tratamiento de la luz. Las escenas nocturnas, por ejemplo, se iluminaron exclusivamente con velas. Y tengo entendido que se pidió a Canon que construyera para esa película un objetivo de luminosidad hasta entonces imposible. Una lente de apertura 1: 1.1. Barry Lyndon se convierte así en una prueba de esa ambición, de ese afán de aventura de Kubrick por abrir nuevos caminos de expresión cinematográfica. Y para mí, la significación de un antes y un después en un concepto tan esencial como la luz en el cine. Q