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ABC DOMINGO 27 2 2005 47 Hoy entra en vigor el tratado de la OMS contra el tabaco, ratificado hasta ahora por 57 países Cada visita, un riesgo de contagio El exceso de visitantes en la habitación del Papa al día siguiente de la traqueotomía ha provocado alarma entre los médicos. Además de su secretario, Stanislaw Dziwisz, el sacerdote ayudante, Mietek y otros acompañantes, el viernes le visitaron los cardenales Ruini y López Trujillo y el vicesecretario de Estado, Leonardo Sandri. Incluso antes había estado ya Gianni Letta, el verdadero número dos del Gobierno de Silvio Berlusconi. La traqueotomía permite al Papa respirar mejor, pero aumenta el riesgo de contagiarse con una nueva gripe en estos momentos en que la mitad de los italianos están o saliendo de una o entrando en otra debido a los fríos de un invierno que no quiere terminar. Al entrar directamente por la tráquea, el aire no pasa a través de las fosas nasales y de la garganta que, además de humedecerlo y calentarlo, constituyen una protección frente a contagios pues bloquean y retienen muchas partículas en la parte superior del sistema respiratorio. Para una persona con escasa capacidad de expectoración, los pulmones suponen un factor crítico. Ayer, el número de personas que tuvieron acceso a la habitación de Juan Pablo II fue mucho menor, pero los médicos continúan preocupados ante una alternativa difícil. La cánula en la garganta es una solución a corto plazo. Si se retira demasiado pronto pueden volver los espasmos de laringe y glotis que le impedían respirar. Si se deja estar demasiado tiempo, provoca otras complicaciones. El entusiasmo entre los médicos del Gemelli por el buen resultado de la traqueotomía, que evitó desde luego un problema mucho mayor, ha dado paso a la inquietud ante las decisiones espinosas que se avecinan. El pasado 6 de febrero Juan Pablo II asistió al Ángelus, acompañado por el arzobispo Leonardo Sandri, desde la ventana de su habitación en el Gemelli hospital Gemelli e incluso desde la cama. En alguna ocasión lo grabó de antemano, pero ésta es la primera vez en que no ha tenido más alternativa que delegar. Podía haber elegido al cardenal Sodano, número dos en la jerarquía del Vaticano, pero escogió al número tres el arzobispo Leonardo San- AP dri, quien se encarga de leer sus homilías y sus mensajes cada vez que sufre dificultades de palabra. Aparte de la ausencia del Papa en el rezo dominical, la doble novedad es que se lleve a cabo en la Plaza de San Pedro en lugar del hospital Gemelli y que monseñor Sandri haya recibido también el encargo de impartir la bendición papal. En un mundo donde cada gesto cuenta, como es el Vaticano, la decisión tomada para resolver la momentánea incapacidad verbal del Papa es todo un mensaje a la Curia y a los fieles. El Papa se unirá al rezo El comunicado hecho público ayer por Joaquín Navarro- Valls anuncia los detalles de la plegaria y señala que el Santo Padre se unirá al rezo del Ángelus desde su habitación del Gemelli El arzobispo italoargentino Leonardo Sandri es el número tres de la jerarquía del Vaticano, pero su función como vicesecretario de Estado- -o más exactamente, sustituto de la Secretaría de Estado según el título oficial- incluye algunas tareas de número dos Es, por así decirlo, el ayudante del cardenal Sodano pero, al mismo tiempo, el del Papa, con quien despacha diariamente, a diferencia del resto de la Curia, incluido el secretario de Estado. Por la mesa de Sandri, una verdadera encrucijada en el organigrama Vaticano, pasan todos los documentos importantes, que puede trasladar al Papa. Tan sólo el secretario privado de Juan Pablo II, Stanislaw Dziwisz, tiene un acceso mayor al Santo Padre, lo cual le convierte no sólo en cancerbero sino Una paloma sobrevuela la plaza de San Pedro, ayer por la tarde en intermediario de muchas indicaciones. Don Stanislaw es secretario de Karol Wojtyla desde sus tiempos de arzobispo de Cracovia, y el paso de los años ha reforzado una lealtad filial que le permite interpretar cada gesto o cada mirada del Papa sin necesidad de palabras. Aun así, la Curia es un lugar de suspicacias, y el veterano vaticanista Orazio Petrosillo mencionaba el peligro de que Don Stanislaw, la sombra del Papa pase a ser considerado el Papa en la sombra Desde hace tiempo, los jefes de los dicasterios (las congregaciones, tribunales y consejos que forman la Curia romana) tienen muy pocas oportunidades de despachar con Juan Pablo II, salvo los asuntos más importantes. Tan sólo el cardenal Giovanni Battista Re, prefecto de la Congregación para los Obispos, mantiene un encuentro semanal con el Papa. El proceso de nom- AP Leonardo Sandri Cargo: Vicesecretario de Estado Papel: Jefe de gabinete del Papa Nacionalidad: Italoargentino Rango: Arzobispo Edad: 61 años Perfi: Es el número 3 del Vaticano y ocupa el puesto neurálgico en su compleja estructura: todos los papeles importantes pasan por su mesa, y es él quien los transmite al Papa, a quien ve cada día. El vicesecretario de Estado, o sustituto es el vice del cardenal Sodano para los asuntos internos de la Iglesia, pero tambien colaborador directo de Juan Pablo II. bramiento de obispos, lento por la extrema laboriosidad de las consultas, no puede esperar citas mensuales, y por eso se mantiene el encuentro semanal. Acceso privilegiado también para el cardenal Crescenzio Sepe, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, responsable de los territorios de misión, que tiene a su cargo casi un tercio de los obispos. La nueva situación aumenta el peso del Colegio de Cardenales, presidido por su Decano, el cardenal Joseph Ratzinger. El cardenal Mario Francesco Pompedda, presidente hasta hace poco del Tribunal de la Signatura (Supremo) ha propuesto reanudar las reuniones periódicas de jefes de dicasterios para crear una especie de consejo de ministros que se ocupe de los asuntos ordinarios, reservando al Papa las materias de doctrina y de jurisdicción, en las que nadie puede suplirle.