Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC DOMINGO 27 2 2005 Internacional 29 Muere a los 83 años el fundador de Amnistía Internacional, Peter Benenson EP LONDRES. El fundador de la organización de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional (AI) Peter Benenson, falleció a los 83 años como consecuencia de una larga enfermedad según informó ayer la propia organización desde su sede londinense. Benenson fue un activista comprometido en los momentos más difícil del siglo XX, adoptó niños huérfa- nos de la Guerra Civil española, ayudó a judíos que huían de la Alemania de Adolf Hitler hacia el Reino Unido, contribuyó en la creación de la organización Justicia y fundó organizaciones para niños enfermos. No se oficiará ningún servicio funerario, a pesar de que AI tiene previsto ofrecerle un homenaje público. Habrá una ceremonia privada reservada a sus familiares. Peter Benenson EPA EPA Durante la Guerra Fría, diversos gobiernos estadounidenses mantuvieron la política de usar las negociaciones para explorar las perspectivas de avance diplomático, y al mismo tiempo, establecer los marcadores para explicar la fase en la que el enfrentamiento sería inevitable, y la razón para ello; todo mientras apoyaban a los disidentes y a las fuerzas reformistas. Casi al mismo tiempo que llamaba a la Unión Soviética el imperio del mal, el presidente Ronald Reagan le escribió una carta a su presidente, Leónidas Bréznev, invitándolo a dialogar. En el caso de Irán, las oportunidades de progreso de la diplomacia europea son reducidas. Pero es necesario explorarlas. Es posible- -incluso probable- -que Irán considere sus negociaciones con los países europeos una forma de ganar tiempo, quizá hasta que termine el mandato de Bush. Irán bien podría maniobrar hacia una posición desde la que sólo haya un paso para el establecimiento de un programa de armamento nuclear, y mientras tanto fomentar tantos incentivos de utilidad a largo plazo para su economía y su programa nuclear como pueda inducir a los negociadores occidentales a ofrecer. El propósito occidental debería ser el de usar el proceso para alcanzar la desnuclearización efectiva y verificable de Irán, pero, en caso de no conseguirlo, movilizar una gama completa de presiones. Nuestros aliados europeos deberían entender que la posición escéptica de Estados Unidos es quizá el principal incentivo para la poca flexibilidad que Irán ha mostrado hasta la fecha en la cuestión nuclear. Pero el escepticismo debería ponerse a prueba con acontecimientos, no con suposiciones a priori. Por consiguiente, la política de no proliferación debe alcanzar claridad en los siguientes temas: ¿de cuánto tiempo disponemos antes de que Irán tenga capacidad para fabricar armas nucleares, y qué estrategia es mejor para poner fin al programa de armamento nuclear iraní? ¿Cómo evitamos que el proceso diplomático se convierta en un medio para legitimar la proliferación en lugar de impedirla? Nunca debemos olvidar que el fracaso nos lanzará a una serie de peligros nucleares que harán que los que acabamos de superar nos parezcan pequeños. Tribune Media Services