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ABC SÁBADO 26 2 2005 Los sábados de ABC 95 LECTURAS PHILIPPE GLOAGUEN Director y cofundador de las guías de viaje Trotamundos EL GUINDO MÓNICA F. ACEYTUNO El turismo es como un restaurante: cada uno puede elegir lo que le guste La mochila de las guías Trotamundos son un símbolo con más de treinta años de historia. En Francia se venden dos millones y medio de ejemplares al año. En España (Salvat) setenta mil. Su espíritu preferimos las personas a los monumentos y su público (fundamentalmente joven) permanecen intactos TEXTO: JUAN FRANCISCO ALONSO FOTO DANIEL G. LÓPEZ INFANCIA DE GUILLERMO i hijo Guillermo es todo infancia. La va agarrando a lo que encuentra o lo que se inventa para que no se le vaya. A veces me quedo mirándole. Está de espaldas, sentado a la sombra de la camelia con su sombrero vaquero y sus botas, observando cómo pastan los caballos. Yo friego o cocino y pienso que aunque quisiera no podría llevarme de aquí a este niño, sería como arrancar un roble al estar ya enraizada para siempre su infancia a la isla arbolada que es esta casa, en un mar de sembrados. Está en esa edad, trece años, que es frontera, puro abismo, y al ser mi hijo pequeño tengo la impresión de que mi propia juventud pende y depende de lo que él crezca o madure. Mi abuela, también se quedó un día mirando a sus hijos, ¿qué te pasa, Paz? Nada, que me acabo de dar cuenta de que ya no tengo hijos, sino señores Por eso oía yo con atención casi animal el ruido de la contra que se abre, sabiendo que es Guillermo, que está en la ventana, nada más despertarse, para ver de lejos a su yegua por si hubiera parido. Suelen parir de noche, tras once meses preñadas. Soñaba al acostarse mi hijo que nacía el potrillo, y cada mañana el sueño era el silencio de no encontrarle. Mientras, ha leído todo sobre los caballos. Vamos juntos al ortodoncista, siempre de la misma manera, le recojo en el colegio, aparcamos, llegamos a la consulta y después de que le aprieten los tornillos y a mí las tuercas con la factura, le digo: Te invito a lo que quieras, pero no te compro otro libro de caballos No sabe el ortodoncista lo caro que resulta ir a verle. Al fin el potrillo nació bajo los robles en mitad de la mañana, y se levantó con patas de típula, largas y frágiles. Es el animal más bonito que he visto en la vida, tiene el color de esta tierra y una estrella blanca en la frente. Los ojos de Guillermo ese día, su pelo rizado, la nariz perfecta, los dientes llenos de risa y de hierros, su cara resplandeciente. Mientras todos miraban al potro, no pude apartar la vista de mi hijo. En el día más feliz de su vida, volaban, gloriosamente, hacia no sé donde, mi juventud y su infancia. M -Dicen de usted que era un viajero que buscaba un trabajo que le permitiera pagarse los viajes. -Es cierto. Quería ser periodista y pensaba en viajar y escribir en un periódico para tener la posibilidad de volver a viajar. Un redactor jefe pensó que lo que escribía podía ser interesante para una guía. Cuando acabé un manuscrito, lo rechazaron 19 editores, antes de que uno lo aceptara. Luego, la idea le interesó mucho a Hachette, que publicaba en Francia las Guías Azules, una apuesta muy cultural. En 1972 empezaban los vuelos chárter, lo que permitía a los jóvenes viajar sin gastar mucho, y Hachette comprendió que había otro nicho de mercado. ¿Ha perdido el romanticismo del comienzo? -No. La diferencia, hoy, es que hemos ganado un poco de poder. Un ejemplo: peleamos por los derechos humanos, y por eso no me dejan ir a Túnez. Otro ejemplo: tengo un orfanato en Camboya, y, desde hace cuatro años, hemos creado, además, una escuela de cocina con noventa y cuatro niños huérfanos. ¿Ha sido positiva la llegada masiva de turistas a los países más pobres? -Depende. En Tailandia, el turismo ha acelerado la prostitución. En Camboya ha llevado un poquito de democracia. En Mali y Senegal no hay trabajo, pero quienes hablan algo de inglés o francés se hacen un hueco en hoteles o restaurantes. El turismo puede ser muy útil, aunque sea imposible distribuir el dinero adecuadamente. ¿Hay pocos viajeros y demasiados turistas? -No hay una manera perfecta de viajar. Lo que importa es ser feliz. Si vas a Grecia y prefieres la playa a los museos, está bien, ¿por qué no? Si te gusta ir a discotecas o al Club Mediterranée, ¿por qué no? El turismo es como un restaurante: cada cliente tiene que tomar lo que le gusta. ¿Usted viajaba con la mochila, como el icono de las guías Trotamundos? -No, yo prefiero la maleta con ruedas. El símbolo significa que nos interesan más los hombres que las viejas piedras. Pero también recomendamos museos. El pueblo que más me gusta en Grecia se llama Hermioni. No hay nada que ver, pero hay restaurantes y pequeños hoteles muy griegos. Vamos a pescar con los viejos del lugar, pero no hay un templo. Particularmente, no obstante, me gustan mucho los monumentos: soy un especialista en las iglesias góticas. -También han cambiado sus lectores: de aquellos hippies a estos ejecutivos. -Las guías han evolucionado, lo mismo que la mentalidad de los viajeros. En 1973, las guías interesaban a los jóvenes que querían viajar barato. Ahora, aquellos jóvenes peinan canas, tienen más dinero, no les gustan los albergues y prefieren los restau- rantes bonitos. Pero las guías incluyen diferentes categorías de precios, desde los albergues a los sitios caros. ¿Quedan rincones secretos en el mundo? -Ayer estuve en Barcelona. Había visto la Sagrada Familia diez veces antes, pero ayer vi una cosa por primera vez: en el exterior, los pilares de la Pasión de Cristo, oblicuos, no son árboles como en el interior del templo, sino huesos humanos, un símbolo de la muerte. Siempre quedan detalles por descubrir. ¿Cuántos países conoce? -Conozco los países que me gustan. Hay países a los que no puedo ir: Túnez, China, Todos los países son interesantes. El éxito de un viaje reside en ir con una persona que te guste Birmania. Y no me gusta Corea, ni los países fríos, como Groenlandia. Pero vuelvo a menudo a los que me atraen. ¿Por ejemplo? -Todos los países son interesantes. El éxito está en ir con una persona que te guste. ¿Internet ha menguado el papel de las guías? -Es un complemento de las guías, un plus. Cuando vas a viajar no tienes tu ordenador contigo. En las guías indicamos las páginas web de hoteles, restaurantes o museos. Las guías, si son sólo una recopilación de direcciones, no tienen interés. Las nuestras tienen una personalidad, responden a un espíritu determinado, que no está en la Red. -Aconséjenos cuatro destinos para las vacaciones. -Un destino cultural: la nueva capilla de los Medicis, en Florencia. De playa, el sur de Martinica. Si prefiere la montaña, el glaciar Perito Moreno, en Argentina. Y algo exótico: Angkor, en Camboya. Siempre es increíble.