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60 Cultura SÁBADO 26 2 2005 ABC CLÁSICA Ciclo de la ONE Obras de F. J. Haydn, L. de Pablo, H. W. Henze, I. L. Boccherini, L. Berio. Int: Orquesta Nacional de España (Dir: A. Tamayo) Lugar: Auditorio Nacional. Fecha: 18- II CONTRASTES ANTONIO IGLESIAS rograma de subido interés el que nuestro Arturo Tamayo, batuta ya afamada en el cultivo de la música de nuestro tiempo, nos ofreció en los viernes de la Nacional (con la consabida repetición de los sábados y domingos inmediatos) aunque sólo fuere por los contrastes que pudieron derivarse entre los Latidos de Luis de Pablo, y el Appassionatamente plus de Hans Werner Henze, dentro del panorama de la música de nuestros días. Muy díficil establecerlo en estas cortas líneas, pero, sin pretenderlo nadie, sugerente como más no cabe; trato de hacerlo. Las dos composiciones las situaba por primera vez la ONE en sus atriles. Los Latidos composición estrenada en París, en 1981, responde perfectamente a su título: primordial juego rítmico que se plantea desde una serie de palpitaciones con efectos novísimos oscilantes y gratos, logrados mediante lo repetitivo, que es panacea del procedimiento musical en la creación; sus numerosas secciones no dejan de incluir con oportunidad ráfagas de tímbrica interesante, apareciendo por doquier auténticos latidos dentro de una unidad conceptual muy perceptible; su cuarto de hora de duración y su disposición sobre plantilla reducida se aprecian y admiran, sobre todo, por una meridiana claridad compositiva. También Henze titula de modo conveniente su Appasionatamente plus en razón de que la pasión más exaltada es lo que caracteriza esta obra que, exigiendo una orquesta grande, reforzada, cuenta con ocho contrabajos, ocho percusionistas y un largo etcétera. Se cuentan sus apuntas melódicos que, inmersos en un tremendismo a ultranza, quedan sepultados dentro de una aparente anarquía que sería hasta algarabía, si su autor no dejara constancia de una organización bien determinada; los veinte minutos de duración, parecieron largos... El programa lo abrió Franz- Joseph Haydn con su Sinfonía reconocida como La poule y lo cerró esa divertídisima superposición de las cuatro versiones originales de la Ritirata notturna di Madrid de Luigi Boccherini, orquestadas por Luciano Berio en logrado divertimento. Saludaron en su momento Luis de Pablo y Hans Werner Henze y en todas sus versiones brilló con gran competencia la batuta de Tamayo, mandando con gesto eficacísimo a los profesores sobresalientes de la Nacional, en un esfuerzo conjunto ejemplar, hoy al servicio de una actualidad en música. P Natalia Dicenta y Lola Herrera, hija y madre en la vida real y en la ficción, en una escena de Solas J. M. SERRANO TEATRO Solas Adaptación teatral: Antonio Onetti. Intérpretes: Lola Herrera, Natalia Dicenta, Carlos Álvarez, Idilio Cardoso, Aníbal Soto, Eduardo Velasco, Chema del Barco. Escenografía: Ricardo Sánchez. Vestuario: Pedro Moreno. Música: Antonio Meliveo. Iluminación: Francisco Leal. Dirección: José Carlos Plaza. Lugar: Teatro Central, Sevilla. Fecha: 22 de febrero EN DIRECTO Y SIN TRAMPA JULIO MARTÍNEZ VELASCO EATRO abarrotado. Expectación al límite. Polémica a punto de hacer explosión. Todos observando de soslayo a todos, adivinando expresiones gestuales, escudriñando disimuladas reacciones. Así, durante minutos y minutos, hasta que los críticos a la violeta hubieron de entregar las armas, rindiéndose ante la eviden- T cia. Y esa evidencia no era otra que un polígono dramático de seis lados. A saber: a- b) El de una primorosa adaptación teatral, bordada sobre la trama y urdimbre del texto original, potenciando el dramatismo de las escenas mudas, manteniendo un dificilísimo ritmo en ascenso emocional. Porque Antonio Onetti ha hecho una artística labor de encaje de bolillos, ya que al película de Benito Zambrano, lejos de alardes de cámara, se basaba en la fuerza de la palabra y, por ende, en el arte actoral; algo que había que superar o, al menos, mantener. Y la labor de dramaturgia ha sido para descubrirse. b- c) Una escenografía que le hubiera encantado al difunto Arthur Miller, erizada de dificultades que Ricardo Sánchez resuelve con acierto. c- d) Un trabajo de dirección, de asombro, en el que José Carlos Plaza ha ahondado en cada situación, ha potenciado cada frase y ha colmado de fuerza dramática cada gesto, cada ademán, cada silencio, logrando volcar a la escena el clima de crudo realismo que de la película emanaba. d- e) Un vestuario acorde con el obligado tono humilde, realista y agobiantemente triste, del acreditado Pedro Moreno. e- f) Una interpretación en la que casi nadie ha desentonado, los secundarios han estado dignos, profesionales y entregados a sus papeles. Ahí están las tablas y el talento de Idilio Cardoso y Chema del Barco, por citar a dos notables. Y los tres protagonistas- -Lola Herrera, Natalia Dicenta y Carlos Álvarez- -que, lógicamente, llevan el peso de la obra, de una obra, tan densa en humanidad como colmada de fuerza dramática. Me impresionó, sobre todo, Natalia, que creo que ha realizado el mejor trabajo de su vida. f- g) Y unos temas melódicos originales de Meliveo, que potencian el agobio sentimental de la acción. Y en consecuencia, al final, más de cinco minutos de aplausos- -hasta hacer llorar a Natalia- sin tener que recurrir a los habituales recursos para alargarlos. De lo mejorcito que ha logrado el CAT. CLÁSICA Músicadhoy Joan Guinjoan: Retaule Cadenza Aniversari Jondo Duo, Tensió Passim Trio Intérpretes: Trío Arbós. Lugar: Auditorio Nacional. Fecha: 23- II EL ARTE DE GUINJOAN ALBERTO GONZÁLEZ LAPUENTE l ciclo Musicadhoy se ha ocupado de la música de Joan Guinjoan proponiendo un concierto dedicado a algunas de sus obras instrumentales. Programa de esencias, de música recogida podría decirse, pues por él han circulado composiciones para piano, violín, violonchelo, dúos y hasta un trío. Todos ellas han quedado en manos de los miembros del Trío Arbós que forman el pianista Juan Car- E los Garbayo, el violinista Miguel Borrego y el violonchelista José Miguel Gómez. Aunque, bien mirado, quizá fuera más acertado decir que fue un concierto de ecos. Buena parte de la música de Guinjoan lo es o lo parece. Eco del flamenco en Jondo eco de una melodía como el Dies irae en Passim trio eco de un momento de lucimiento en Cadenza de una sonoridad en Aniversari de una meditación en Tensió Guinjoan hace música y especula, pero como no olvida el valor de lo artesano fuerza el oído para entenderse mediante el goce del sonido. He aquí el ejemplo: hay conciertos que se escuchan y otros que se devoran. Este comenzó con un silencio militante, digno de un ciclo para iniciados. Pero acabó con un silencio espeso, sólo roto, al final, por la descarga de un aplauso volcado en la intensidad antes absorbida. El Trío Arbós hizo suya la música de Guinjoan y esto es tanto como decir que supo encontrar la medida de unas partituras difíciles pero idiomáticas y muy gratificantes. Supieron caminar con seguridad por entre sonoridades casi inmateriales, pusieron alma allí donde la abstracción parece dibujar figuras aparentes. Passim Trio sin ir más lejos, es una obra fundamental en el catálogo de Guinjoan. Sonó con enjundia, empuje y sustancia pero quizá Borrrego alcanzara mayor trascendencia con Tensió apenas rozando las cuerdas de su violín; Garbayo matizara los acentos y sintetizara adornos y vuelos en Jondo y Gómez apurara los recursos, junto al anterior, en el momento de traducir Dúo Guinjoan se ha definido a sí mismo como músico profesional No se equivocaba en el término, aunque lo hiciera como autodefensa frente a un mundo complejo y confuso, la torre de Babel de la música contemporánea. Guinjoan puede decirlo porque ha sido gestor, director, pianista, crítico... y compositor, sobre todo compositor. Afortunadamente.