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ABC SÁBADO 26 2 2005 Sociedad 53 Salud UROLOGÍA Un problema femenino Una de cada tres mujeres padece cistitis a lo largo de su vida. El sexo femenino es más propenso por la forma de su aparato urinario. La uretra es más corta y hay más riesgo de que los gérmenes procedentes del recto accedan al sistema urinario. Los síntomas son: urgencia y dolor al orinar, sensación de que la vejiga no se ha vaciado adecuadamente, aumento de la frecuencia de la micción, dolor abdominal, fiebre y sangre en orina. El germen más frecuente es la Escherichia coli Prevención: se recomienda beber abundantes líquidos. Hay que orinar cuando se tenga necesidad y limpiar el ano siempre de delante hacia atrás para evitar contaminaciones. Como tratamiento farmacológico se usan los antibióticos. das que con la quinolona. En el trabajo se cuenta que 59 mujeres tratadas con clavulánico volvieron a tener cistitis frente a las sólo 37 que recayeron tras recibir el otro antibiótico. Los médicos de la Universidad de Washington y del Centro Médico Harborview (Estados Unidos) publican esta semana sus resultados en JAMA, la revista de la Sociedad Médico Americana. El estudio tiene interés porque el control de las infecciones urinarias es cada vez más complicado debido al aumento de la resistencia antimicrobiana que ha llevado a elevar el uso de antibióticos alternativos. CALEIDOSCOPIO JOSÉ MARÍA FERNÁNDEZ- RÚA ESTILO DE VIDA Y OSTEOPOROSIS os genes, junto con la dieta de las embarazadas y la del niño durante los primeros años de vida, por su influencia en el desarrollo de los huesos, contribuyen a la aparición de la osteoporosis, la enfermedad crónica más prevalente en todo el mundo, especialmente entre las mujeres mayores de sesenta y cinco años. Se caracteriza por una insuficiencia de masa ósea y un deterioro estructural del tejido óseo, que provoca un aumento de la susceptibilidad a las fracturas, generalmente de cadera, muñeca y columna. La Organización Mundial de la Salud considera que las fracturas de cadera son la mayor carga, ya que casi siempre requieren hospitalización, son fatales en un 20 de los casos, y provocan discapacidad permanente en casi la mitad de los pacientes. El mecanismo molecular mediante el cual la cantidad de calcio presente en la sangre del cordón umbilical en el momento del nacimiento, predice cuál será el tamaño de los huesos del niño cuando tenga nueve años de edad, según los trabajos del investigador británico Kassim Javaid que también demostró cómo influyen los niveles maternos de vitamina D al final del embarazo en el crecimiento de los huesos durante la infancia. Este científico participa en el estudio que lleva a cabo con doce mil mujeres jóvenes el Consejo Médico de Investigación del Reino Unido, para determinar cómo se relacionan estos factores con la calidad de los huesos de los hijos de estas voluntarias. Concretamente, los científicos esperan determinar si los estilos de vida y la composición corporal de los padres influyen en la masa ósea de sus hijos. Por otra parte, el número de genes que tiene impacto sobre la osteoporosis ha aumentado a medida que los investigadores se han centrado en el papel que desempeña la genética en esta enfermedad silenciosa que afecta hasta un 30 por ciento de las mujeres y a un 12 por ciento de los hombres. Uno de los últimos trabajos, en el que han participado genetistas de la Universidad de Barcelona, concluye que el riesgo de fracturas en casos de osteoporosis podría estar determinado por mutaciones genéticas. Este trabajo multinacional, publicado en el órgano de la Asociación Médica Americana y en el que se estudió a 19.000 voluntarios, se centró en el gen ESR 1, que codifica una hormona sexual femenina con un papel protector ante las fracturas. L Elegir el antibiótico adecuado, clave en las infecciones urinarias FELI DIEZ Cuestionada la eficacia del tratamiento más utilizado para curar la cistitis La amoxicilina clavulánico tiene más recaídas b Un estudio con 400 mujeres compara los resultados de los tratamientos antibióticos más comunes para combatir las infecciones de orina sencillas ABC MADRID. No todos los antibióticos combaten con la misma eficacia las cistitis, la infección urinaria más común entre las mujeres. Médicos norteamericanos han comprobado que la amoxicilina clavulánico, uno de los tratamientos más utilizados, es bastante menos eficaz que otros medicamentos. A esta conclusión han llegado tras estu- diar la evolución de 370 mujeres de entre 16 y 40 años, el grupo de población más propenso y que suele responder mejor y antes al tratamiento. El origen de la cistitis en todas las pacientes era la bacteria Escherichia coli y ninguna padecía cistitis recurrente, más difícil de tratar. En el estudio se compararon dos antibióticos diferentes durante tres días de tratamiento: amoxicilina- clavulánico y ciprofloxacina, un antibiótico de la familia de las quilononas muy potente. Los resultados demostraron que el clavulánico no era tan eficaz. La tasa de curación, con la desaparición de los síntomas, fue signigicativamente menor y además se detectaron más recaí- Terapia hormonal e incontinencia En la misma revista médica se publica otro estudio relacionado con otro de los problemas que más preocupan a las mujeres maduras: incontinencia urinaria y menopausia. Este trabajo, también norteamericano, ha relacionado el consumo de la terapia hormonal sustitutiva para paliar los síntomas del climaterio con un mayor de riesgo de tener pérdidas involuntarias de orina. Los científicos de la Universidad de Wayne, descartan que pueda mejorar la incontinencia, como se pensaba. NEUROLOGÍA Una terapia utilizada en la hemofilia reduce en un 38 %l a mortalidad del infarto cerebral N. R. C. MADRID. El mismo tratamiento que evita que un hemofílico muera si sangra podría ser la primera terapia eficaz contra la forma más grave de infarto cerebral, el ictus hemorrágico. Un estudio internacional ha demostrado que si a las personas que han sufrido un ictus se les administra factor VII recombinante (una molécula que ayuda en la coagulación) tienen tres veces más posibilidades de sobrevivir que los que no son tratados con este fármaco. El trabajo evaluó a 400 enfermos. Pasado ese tiempo, la solución no parece fácil porque las células nerviosas que podrían haberse salvado estarían lesionadas inexorablemente. En el caso de sobrevivir, el paciente quedaría gravemente incapacitado. Primeros pasos Se trata de un avance esperanzador porque uno de cada tres pacientes que padecen un ictus hemorrágico muere al mes siguiente del incidente y sólo un 20 por ciento no queda con secuelas en el sistema nervioso que le permitan valerse por sí mismos. Investigadores de la Universidad de Columbia cuentan en el último número de New England Journal of Medicine cómo el factor VII reduce el volumen y la extensión del sangrado cerebral si se administra dentro de las cuatro horas siguientes a la hemorragia. Junto al artículo se publica en la revista un editorial que reconoce el valor del nuevo tratamiento. Los autores del editorial, que dirigen el Programa de Ictus de la Universidad norteamericana de Michigan, piden más evidencia científica pero piensan que se puede empezar a soñar con una terapia eficaz para esta enfermedad. También apuntan que existen otras opciones eficaces en las que se puede insistir, como la cirugía, el control de la inflamación o la prevención de estos problemas con la reducción de la tensión arterial.