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50 Sociedad SÁBADO 26 2 2005 ABC Salud Un implante podría dar solución parcial a invidentes afectados por retinitis pigmentaria implantada en el cráneo, conectada a una microcámara, estimularía el nervio óptico permitiendo la visión limitada de objetos cercanos GONZALO ZANZA MADRID. La Comisión Europea, a través de su comisariado para la Sociedad de la Información, está financiando el proyecto Optivit uno de los puntales de la bioingeniería actual que busca la recuperación, al menos parcial, de la visión por parte de los invidentes. El mecanismo tecnológico está orientado hacia los afectados por retinitis pigmentaria, una enfermedad que sólo en España afecta a unas 20.000 personas. Se produce por degeneración y apoptosis de los fotorreceptores, principalmente en la población de entre 25 y 40 años. Pero para que este sistema sea una realidad aún tiene que superarse la fase de investigación en la que se desarrolla actualmente, además de tener que garantizarse su seguridad. Tampoco vale para todos los afectados por retinitis pigmentaria, porque es necesario que conserve aún los recuerdos suficientes de la visión, porque de lo contrario no reconocería y no sería capaz de interpretar los impulsos eléctricos que hacen posible la visión. El proyecto se basa en una microcámara que recoge las imágenes de lo que sucede frente al invidente, a pocos metros de distancia. La diminuta cámara, insertada en unas gafas, transmite los impulsos eléctricos en los que se descompone la imagen a una prótesis electrónica que previamente se ha situado en el cráneo. El aparato procesa las imágenes y las transmite al nervio óptico a través de un electrodo que lo rodea, seleccionando las células retinales menos dañadas y evitando, por ende, las dañadas. El electrodo está injertado quirúrgicamente en la zona orbital situada tras el ojo. b Una prótesis electrónica Imagen del dispositivo una vez injertado en el cráneo. El electrodo se sitúa en la zona orbital del ojo sido implantado el dispositivo- -el tiempo oscila entre los 53 segundos en el peor de los casos y de 25 en los mejores. Para lograr esta capacidad de visión, Veraart estima que son necesarios, al menos, entre tres y seis meses de aprendizaje. Las dos personas que han probado los primeros modelos del dispositivo estaban afectados por retinitis pigmentaria y eran ciegos absolutos, aunque- -asevera Veraart- en el futuro, quizá este dispositivo llegue a ser útil para personas con degeneración macular la enfermedad que más ceguera produce. El aparato puede ser una realidad, según Claude Veraart, entre 2008 y 2010, con un precio estimado de alrededor de 20.000 euros. Para poder utilizar el dispositivo es necesaria una operación quirúrgica invasiva. El injerto tiene que ser colocado en la zona orbital del ojo, sin afectar al cerebro pero introducido entre el te- ABC Ver letras de cinco centímetros Nunca podrá decirse que el invidente recupera la visión, pero al menos, parcialmente, es capaz de reconocer objetos situados a pocos metros de distancia, incluso letras de cinco centímetros, pero como elementos aislados, como si viese una taza de café sobre un fondo negro. El director del proyecto, Claude Veraart, del laboratorio de Ingeniería y Rehabilitación Neuronal de la Universidad de Lovaina (Bélgica) aseguró a ABC que los afectados pueden utilizar el aparato dentro de un ángulo de 35 grados sobre el arco ¿Pero en cuánto tiempo pueden procesar las imágenes? El profesor Veraart asegura que contando con la experiencia de dos invidentes- -a los que ya les ha ca que todavía no es una realidad y tienen que probarlo y ver a quienes puede ayudar Así se expresaba Dolores Lorenzo, directora de Autonomía Personal de la organización, que insistía en las dudas que les ofrece el dispositivo de Veraart con una enfermedad que como la retinitis pigmentaria tiene grandes diferencias entre unos afectados y otros, entre personas con buen campo visual y mala agudeza visual y viceversa. Para Dolores Lorenzo, el sistema tecnológico no es la solución para un ciego total, ni la panacea La responsable de la ONCE introduce además otra cuestiones que pueden relativizar la implantación de este aparato, como es la necesidad del aprendizaje, la tenencia de habilidades y saber interpretar los mensajes. Cien píxeles frente a un millón jido y el hueso. Este procedimiento obliga al invidente a un mínimo de dos días de hospitalización. Las dos personas con las que se ha experimentado han llegado a identificar los objetos en un 87 por ciento de las ocasiones, llegando a atraparlos. Desde la Organización Nacional de Ciegos (ONCE) se aplaude la iniciativa de la Comisión Europea, pero se recalDesde el Centro de Tecnología de la ONCE su responsable, José Luis Fernández, mantiene que las aportaciones de Veraart tienen un alto valor científico pero también un alto grado mediático. No habla de una solución práctica a corto o medio plazo, sino de un pequeño paso en la neurología para un futuro a largo plazo Fernández considera que la percepción de imáge-