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ABC VIERNES 25 2 2005 Nacional II CONGRESO INTERNACIONAL 15 LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO Juan Pablo Moris Crespo no regresó a su casa de Alcalá de Henares aquella mañana del 11 de marzo de 2004, pero sus padres, Gabriel y María Pilar, han recogido el testigo de su lucha por la paz. Ambos participan en el II Congreso Internacional sobre Víctimas del Terrorismo Ni a los asesinos deseamos este dolor TEXTO: MANUEL M. CASCANTE ENVIADO ESPECIAL BOGOTÁ. Su hablar pausado y sereno no impide que la emoción y un esbozo de lágrimas se asomen al rostro de don Gabriel y doña María del Pilar. Ha pasado casi un año desde aquel 11- M en el que perdieron a su hijo Juan Pablo, pero hay cosas que el tiempo nunca cura Miembros de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, este matrimonio alcalaíno participa en el II Congreso Internacional, un encuentro que califican de muy provechoso El congreso, dice la señora Crespo, ha servido para dejar muy claro que todos podemos ser sus víctimas, en cualquier momento Tercia el señor Moris: El dolor compartido consuela, al experimentar que el problema propio no es el único ni el más grave, y da fuerzas, porque las víctimas tienen dos cualidades: que no se contagian del odio de los asesinos y que surge un impulso para combatir estas acciones ¿Cómo aplacar el odio, el deseo de venganza? -Nosotros, en otros atentados terroristas, tuvimos reacciones casi violen- tas. En este caso, quizá el dolor ha sido tan fuerte que nos ha impedido esa reacción; o quizá la solidaridad, el cariño y la fe de los más próximos nos han hecho albergar otros sentimientos. Juan Pablo tenía 32 años, trabajaba y estaba a punto de concluir Ingeniería. Era todo corazón con las necesidades humanas- -recuerda su madre- muy sensible al dolor, al sufrimiento, a las injusticias y en especial a la irracionalidad del terrorismo Tras su pérdida, hemos recogido su testigo y tratamos de difundir con nuestra humilde voz un mensaje de paz Un terrorista es alguien que alberga odio; si no, no sería capaz de cometer estos actos- -continúa Gabriel Mo- El dolor compartido consuela y da fuerzas, porque una cualidad de las víctimas es que no se contagian del odio de los asesinos ris- Creo que la educación tiene que impedir que ese odio anide en el corazón humano. Tenemos un ejemplo muy claro en el País Vasco: allí se educa a un sector de la población en el odio, y ese odio revierte contra el propio País Vasco ¿Hay un dolor comparable al que produce una pérdida tan terrible? -Yo perdí a un hermano de 27 años tras una operación (dice María Pilar Crespo) Pero despedir a un hijo por la mañana, darle un beso, y que a la media hora... eso no se lo deseo a nadie, ni siquiera a los terroristas. Respecto a los políticos, los MorisCrespo afirman que su trato inicial fue perfecto. Pero, después... ¿Y el Alto Comisionado? Ni siquiera hemos tenido contacto con él... -Se especula sobre una negociación con ETA; y se advierte de que, de lograrse algo, las víctimas quizás tengan que esforzarse y ceder... -Eso es irracional. Quienes así hablan, si hubieran sufrido el zarpazo del terrorismo, quizá no lo pedirían.