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ABC VIERNES 25 2 2005 11 El español, cada vez más relegado en la UE por la atención del Gobierno a las lenguas autonómicas Piqué niega que el derrumbe del Carmelo fuera un accidente y lo califica de acción como mínimo negligente Carod replica a CiU que el Estatuto no puede ser moneda de cambio nuncias sobre su gestión. Este Parlamento- -advirtió Carod- -no puede tolerar, por respeto a su dignidad, la más mínima expresión que pueda ser interpretada como una amenaza, un silencio, una acusación o pretexto para ser utilizado como moneda de cambio en la elaboración del Estatuto Por su parte, el presidente del PP catalán, Josep Piqué, tachó de espectáculo lamentable el ofrecido por ambos dirigentes con su intercambio de amenazas y chantajes y advirtió que tras el mismo es improrrogable una comisión política y sometida al Parlamento que investigue todo el proceso de concesión de obras públicas. Maragall y el consejero de Obras Públicas, Joaquim Nadal, han confirmado el rumor popular de que la adjudicación de obras públicas pasaba en Cataluña por el pago de comisiones concluyó Piqué, que exigió aclarar esa acusación- si no a qué viene hablar del 3 por ciento -y confió en que la futura comisión de investigación no siga la misma suerte que la creada en la pasada legislatura para investigar la presunta manipulación de sondeos de opinión de la Generalitat, que PSC y CiU pactaron cerrar en una hora. Nadal se aferra al cargo y concede dos dimisiones después de un mes de crisis La Generalitat revisará el sistema, ahora pervertido de obra pública que pagan justos por pecadores y señala a CiU como culpable de un modelo de contratación de obra plagado de irregularidades ÀLEX GUBERN BARCELONA. La crisis del Carmelo se salda, por el momento, con dos dimisiones. Así lo anunció ayer el consejero de Política Territorial y Obras Públicas, Joaquim Nadal, quien después de tres horas de intervención en el Parlamento anunció que aceptaba las renuncias de Jordi Julià, director de Puertos y Transportes de la Generalitat, y de Ramón Serra, presidente de Gisa, la empresa pública a cargo de las obras de la administración autonómica. Son las primeras víctimas políticas, aunque no de primer nivel, de un suceso del que hoy se cumple un mes, que mantiene a más de mil vecinos durmiendo fuera de sus casas y por el que 30 familias ya han perdido su vivienda. El anuncio de las dos dimisiones fue la única novedad sustanciosa que aportó Nadal, quien no facilitó información nueva para delimitar por qué se hundió el túnel auxiliar del Metro y quién es el responsable, algo que al final determinará la Justicia, que ya ha iniciado un proceso al respecto. En cambio, el consejero sí se reiteró en lo ya anunciado estos días: por un lado, la revisión a fondo del sistema de contratación de la obra pública en Cataluña- -con la intención de cambiar unos métodos ahora pervertidos administrativamente en su propia expresión- y por otro, la atribución sin ambages de lo ocurrido a la anterior administración; es decir, a CiU, que redactó el proyecto, aunque quien lo firmó fuera el tripartito. El proyecto de la Línea 5 fue una pesada herencia que tendríamos que haber revisado críticamente asumió b El consejero considera Las primeras cabezas Jordi Julià. Director de Puertos y Transportes de la Generalitat. Ingeniero de Caminos (Terrassa, 1959) Julià dimite principalmente por haber asumido sin revisar el proyecto modificado de ampliación de la Línea 5, en el que se incluía el túnel de maniobras hundido. En una práctica habitual en la administración, Julià dio luz verde en febrero de 2004- -un mes después de asumir el cargo- -a la redacción de un proyecto que en la práctica ya se ejecutaba. Después de desarrollar su carrera en el ámbito de lo público, Julià fue señalado en un primer momento como el dimitible más seguro de la crisis del Carmelo. Cuando te toca, te toca le decían ayer a Julià en los pasillos del Parlamento. Ramón Serra. Presidente de Gisa. Arquitecto y urbanista (Barcelona, 1951) Serra ha desarrollado su carrera profesional en la dirección de grandes proyectos de infraestructuras, tanto privados como públicos. En estas últimas semanas, el presidente de Gisa ha acusado a la dirección de la obra de no haber comunicado en ningún momento que hubiese problemas o que se hubiese pedido reforzar el túnel hundido. Serra, el menos político de los dimitidos, ha tardado un mes en ver aceptada su dimisión, que presentó el mismo día del hundimiento. Según el consejero Nadal, la renuncia se justifica porque Gisa tenía instrumentos para saber qué sucedía en el Carmelo pero no los utilizó. Nadal en el único momento de autocrítica real de su intervención. Por contra, el sentir de Nadal respecto a las dimisiones y el papel jugado por el tripartito lo resumió tomando prestada una frase del presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall: Pagan justos por pecadores Con todo el dolor, acepto su dimisión, aunque no les tocaría dijo Nadal en alusión tanto a Julià como a Serra, quienes a criterio del consejero de Obras Públicas pagan los platos rotos de un sistema de contratación de obra pública plagado de irregularidades y herencia de la anterior administración. Excesiva externalización Es inmoral que se atribuya una responsabilidad política sin considerar los antecedentes insistió Nadal aludiendo a la excesiva externalización, subcontratación y concentración en unas mismas empresas que se ha dado tradicionalmente en la ejecución de la obra pública, unos vicios que llevaron por ejemplo a la renuncia de Gisa del control directo sobre los proyectos. La tesis de Nadal es que el hundimiento del Carmelo llegó antes de que la Generalitat pudiese corregir estas prácticas. Al margen de la búsqueda de responsabilidades- -Nadal insistió especialmente en las que calificó como culpas remotas el consejero adelantó que la Generalitat emprenderá acciones legales para que la dirección de obras- -Tec 4 y Geocontrol- -y las constructoras- -FCC, Comsa y Copisa- respondan de la totalidad de los daños, si fuese el caso Sólo en concepto de realojos y reparación de viviendas, el Ayuntamiento calcula una cifra de 44 millones de euros. Además de convocar un nuevo concurso para acabar las obras del Metro, Nadal anunció la remodelación a fondo de Gisa y la voluntad de acabar con la concentración de adjudicaciones en unas pocas empresas. Más soluciones y menos política Por otra parte, una cincuentena de vecinos del Carmelo se manifestaron ante las puertas del Parlamento catalán para exigir más soluciones y menos política Los manifestantes increparon a los políticos a su llegada a la Cámara, lo que provocó momentos de tensión que obligaron a los mossos a establecer un cordón de seguridad para calmar a los más exaltados. Un vecino necesitó asistencia médica por una crisis nerviosa, aunque la situación se resolvió sin mayores incidentes.