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ABC VIERNES 25 2 2005 Opinión 5 Azotea a ras de suelo Probablemente no exista en la historia de la televisión un precedente similar de cómo poner en fuga a la audiencia. Ocurrió anteayer y el hito hay que apuntarlo en el currículum del Gran Wyoming. Su programa recogió más de un 40 por ciento de cuota de pantalla del partido BarçaChelsea y en unos minutos lo dejaba en el seis por ciento. Esto no lo explica ni un comité de sabios. O quizá sí. La fosa séptica catalana El bochornoso espectáculo ofrecido ayer por Maragall en el Parlamento catalán, al acusar a CiU de corrupción y luego desdecirse para que la coalición no bloquee la reforma del Estatut, revela el punto de putefracción que puede alcanzar la política. El presidente de la Generalitat no puede lanzar un reproche penal de ese calado y después retirarlo como si tal cosa. ¿Qué se puede esperar de un dirigente que dice conocer la comisión de un delito y lo oculta? El desierto ético -en palabras de Piqué- -de la política catalana presenta dimensiones de una fosa abisal. O séptica, que es peor. Haciendo amigos Mientras en Moncloa no salen del silencio y no se atreven a confirmar fechas, Hugo Chávez ya da por seguro que Zapatero visitará Venezuela dentro de unas semanas. Con el líder bolivariano de por medio no cabe la discreción. Nuevo puntapié del Gobiernoespañol a EE. UU. A este ritmo, es probable que el próximo encuentro entre Bush y Zapatero dure dos segundos. La mitad que el anterior. EL DEBER DE EXTENDER LA LIBERTAD ENRIQUE SERBETO REUTERS La ducha eslovaca. El presidente de Estados Unidos se dio ayer un baño de multitudes en su visita a Eslovaquia. En esta etapa de su gira europea, el líder estadounidense se entrevistó con Ivan Gasparovic y Mikulas Dzurindael, presidente y primer ministro eslovacos, respectivamente. El balance de ambas reuniones reflejó la sintonía entre ambos países. Gasparovic calificó de histórica e importante para el futuro de su país la visita de Bush, quien, por su parte, elogió el proceso democrático emprendido por Eslovaquia, país que debe ser ejemplo para el resto de los Estados Asimismo, comparó la revolución de terciopelo llevada a cabo en Checoslovaquia en 1989, con la revolución violeta que vive ahora Irak. En la imagen, Bush, jaleado en la plaza Hviezdozlav de Bratislava. I siquiera han hecho manifestaciones de protesta, como suele ser lo típico en Occidente. Los eslovacos han aclamado a George Bush como el representante del país que durante los años de opresión comunista nunca dejó de prometerles la libertad. Sencillamente. No creo que se haya escuchado en Bratislava ningún ¡Viva la Ostpolitik aquella fórmula que se inventaron los socialdemócratas alemanes para decirles a sus compatriotas encarcelados al otro lado del muro que tuviesen paciencia mientras ellos trataban de complacer con dinero a sus carceleros. Los eslovacos saben muy bien que mientras en la izquierda europea se buscaba una fórmula de convivencia con los déspotas comunistas- -lo que sería la versión de aquella época del diálogo de civilizaciones -ellos, los polacos, checos, húngaros, rumanos, etcétera, tenían que vivir en la miseria de las cartillas de racionamiento y bajo la vigilancia de las respectivas policíaspolíticas. Estados Unidos estaba prácticamente solo exigiendo elecciones y libertad de expresión en los países comunistas, y aún se tenía que enfrentar a la oposición de muchos ingenuos europeos que desde el confort de la democracia occidental se creían a pies juntillas la versión de los déspotas. A nadie le parecía en aquellos momentos que pedir democracia para Polonia o para Alemania Oriental- -o para Rusia- -fuera una cosa fácil. Con el mundo sembrado de bombas atómicas y la poderosa Unión Soviética pastoreando de cerca a sus súbditos, entonces no abundaban los analistas que se atreviesen a prever un mundo en el que en menos de treinta años desaparecería el Telón de Acero y en el que la mayoría de los países comunistas serían miembros de la OTAN y de la Unión Europea. También ahora cuesta creerlo, pero tal vez un día habrá un presidente norteamericano que visite Bagdad o Damasco y pueda caminar por las calles tranquilamente, escuchando el agradecimiento de los ciudadanos. Bush ha dicho en Europa que estamos obligados a extender la libertad a los pueblos que carecen de ella, y también es difícil ver en estos momentos cuánto tiempo habrá de pesar para ello, pero no me cabe duda de que, cuando eso suceda, los iraquíes y los sirios harán lo mismo que los eslovacos. N