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22 Nacional INCENDIO EN EL CORAZÓN FINANCIERO DE MADRID JUEVES 24 2 2005 ABC Nuevo susto anoche en el Windsor por un fallo hidráulico en una grúa de demolición Una decena de videoaficionados ofrece a la Policía más imágenes del edificio b Un perro de rastreo de la Policía Científica no detectó ayer aceleradores del fuego, como gasolina, acetona, disolventes o alcohol, entre los escombros C. MORCILLO, P. MUÑOZ MADRID. Una de las dos grúas instaladas para el derribo del edificio Windsor, incendiado la semana pasada, cedió anoche lentamente, al parecer, por un fallo en su mecanismo hidráulico. El brazo, que empezó a replegarse e ir cayendo lentamente obligó a acudir a operarios de la grúa, que finalmente desmontaron el mecanismo, sin que durante el proceso se registraran daños personales, según informaron fuentes policiales. Los servicios de emergencias fueron avisados sobre las once y media de la noche, de que la pluma de una de las dos grúas montadas frente al edificio estaba cediendo y podría caer sobre la calle Raimundo Fernández Villaverde. Los bomberos acudieron de inmediato al lugar y comprobaron que, efectivamente, el mástil de una de las grúas cedía poco a poco, como si su mecanismo hidráulico hubiera fallado y se inclinaba hacia el suelo. Durante el tiempo que el brazo cedió, la Policía Municipal cortó al tráfico otro tramo de la calle de Raimundo Fernández Villaverde abierto a la circulación, y la misma calle de Orense, esquina con Modesto Lafuente. Una vez depositada a ras del suelo, el tráfico fue reestablecido. Los operarios de las grúas instaladas en el edificio Windsor fueron alertados para que acudieran a solucionar el incidente y, media hora después, consiguieron desmontar la pluma, que quedó tumbada sobre el puente de Raimundo Fernández Villaverde que cruza el Paseo de la Castellana. Respecto a la investigación que se está llevando a cabo sobre el incendio del Windsor, cada día que pasa siguen apareciendo nuevas cintas. La Policía ha recibido llamadas de particulares que aseguran contar con una decena de grabaciones de la noche del siniestro cuando no ha hecho más que empezar el peritaje de la primera, en la que supuestamente se aprecia a dos personas moviéndose por el interior del edificio. Los agentes tienen previsto realizar una grabación para reproducir la que hizo el abogado Carlos Just y su mujer, en la que parecen adivinarse las figuras. Se harán las tomas desde el mismo lugar, un bloque con accesos desde la calle Orense y la del General Moscardó. A esta cinta máster, remitida desde un juzgado de Murcia a su colega de Madrid que instruye el caso, hay que unir otras dos que se han aportado posteriormente. En ambas, desde distintos puntos, se ven tres ventanas iluminadas en la primera, y cinco contiguas en la segunda, pero aún están sin comprobar y las opiniones de los investigadores sobre lo que aportan al caso están, igualmente, divididas. Pocas respuestas Las pesquisas siguen al ritmo normal, en estos casos, con muchos interrogantes abiertos y escasas respuestas todavía. Ayer accedieron al cadáver de la torre dos agentes de la Policía Científica, un experto en incendios y un químico de la Comisaría General, según confirmaron fuentes de la investigación. Les acompañaba un tercer miembro del equipo: un perro adiestrado para detectar sustancias acelerantes o pro- pagadoras del fuego, tales como gasolina, acetona, disolventes o alcohol. El animal no marcó la presencia de ninguno de ellos entre los escombros de la torre, aunque no se sabe si los especialistas lograron centrar el foco o foco iniciales. La Brigada de Policía Judicial, entretanto, sigue tomando declaración a todas aquellas personas que puedan tener alguna relación con el caso. La última la ha prestado una empleada que trabajaba como traductora en la novena planta del inmueble y de cuya presencia ya habían advertido a los agentes los vigilantes de seguridad. En los próximos días está previsto que presten declaración los responsables y algunos empleados de varias plantas del rascacielos, entre ellos los de la 21, donde se originó, y en la que se grabaron las supuestas sombras. Estos testimonios se aportarán a las diligencias que constan en el Juzgado número 28, que cuenta con lo declarado por bomberos, vigilantes, personal de mantenimiento, vecinos y los propietarios del Windsor. Otra de las diligencias que se practicó ayer fue el volcado de información del procesador central de los ordenadores de control del rascacielos y el análisis de las cintas de seguridad. Mientras, la aparición del misterioso butrón practicado desde el interior del edificio ha provocado la inmediata reacción del Ayuntamiento, que ha decidido tabicar los accesos subterráneos del Windsor, un laberinto con entradas y salidas por todas partes como lamentablemente ha quedado demostrado. Además, ha instalado un sistema de cámaras que vigilarán desde el exterior las obras. El edificio Windsor amaneció ayer parcialmente cubierto de nieve JORDI ROMEU Una investigación marcada por los sobresaltos La investigación del incendio de la torre Windsor, además de la enorme complejidad que entraña, está marcada por demasiados sobresaltos. La primera sopresa fue la aparición del vídeo grabado por un abogado de Reus en el que se ve lo que parecen dos personas en el interior del edificio bien entrada la madrugada, cuando el inmueble ya había sido desalojado. Las hipótesis de todo tipo se dispararon sin ni siquiera esperar los análisis de la Policía Científica, que debe certificar su veracidad. Y lo que es peor: las grabaciones crecen como las setas añadiendo El butrón en uno de los sótanos, practicado desde dentro de la torre y que fue descubierto en la mañana del martes, es sólo el último episodio. O quizás no, porque cada día se conocen nuevos elementos. Este último hecho resulta particularmente llamativo, porque se supone que el edificio debía estar precintado- -misión que tiene encomendada la Policía Municipal- -para garantizar la seguridad, pero también para evitar una posible manipulación de pruebas. El Ayuntamiento ha cortado por lo sano al tapiar todos los subterráneos que dan acceso a la torre. Imagen del vídeo en el que se ve una misteriosa silueta confusión a las pesquisas. Después se conoció que una de las puertas de acceso al inmueble estaba forzada. Fue calificada de secreta pero luego la familia Reyzábal, propietaria del rascacielos, rebajó ese calificativo. Hay quien sostiene que fueron los propios equipos de extinción los que reventaron el candado; en cualquier caso, otro buen argumento para alimentar el culebrón