Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 23 2 2005 97 Deportes El fútbol, contra el racismo, firmará un protocolo propuesto por el Consejo para luchar contra esta lacra Helguera voló sobre el área del Juventus para marcar el único tanto del partido, que festejó de esta manera IGNACIO GIL Se antoja poco, pero puede valer mucho Victoria mínima del Real Madrid, que mereció más en la segunda parte y logró mantener su puerta a cero ante un Juventus que comenzó mandón, pero no resistió el ritmo de los blancos ENRIQUE ORTEGO MADRID. ¡Qué difícil es hacer un gol a estos italianos! Y si es un equipo de Capello, mucho más. Por ello hay que valorar el resultado en su justa medida. No es el idóneo para visitar Delle Alpi con total garantía, pero no ofrece mala pinta si se cuenta con que el Juventus no marcó en el Bernabéu y que ahora son los de Vanderlei Luxemburgo los que tienen ante sí la gran oportunidad de hacer un gol fuera, que en situaciones no catastróficas debería servir para que el Real Madrid siguiera adelante en esta Champions a la que se agarra aunque queme por lo competida que se presenta. REAL MADRID JUVENTUS 1 0 Real Madrid (4- 4- 2) Casillas; Míchel Salgado (Raúl Bravo, m. 8) Helguera, Samuel, Roberto Carlos; Beckham, Gravesen, Figo, Zidane; Raúl y Ronaldo (Owen, m. 76) Juventus (4- 4- 2) Buffon; Zebina, Thuram, Cannavaro, Zambrotta; Camoranesi, Emerson, Blasi (Tacchinardi, m. 67) Nedved (Olivera, m. 35) Del Piero (Zalayeta, m. 81) e Ibrahimovic. Árbitro Lubos Michel (Eslovaquia) Amarilla a Thuram, Roberto Carlos, Olivera, Gravesen, Blasi, Samuel, Del Piero y Tacchinardi. Goles 1- 0, m. 30: Helguera, de cabeza. Dos remates al palo También es verdad que, si queremos ver la botella medio vacía, el resultado se antoja corto para lo que ayer hicieron unos y otros. No es que el Real Madrid realizara un gran partido, pero sí expuso y empujó lo suficiente como para marcar algún gol más, que ocasiones creó para ello. No se debe olvidar que Raúl remató al larguero (m. 23) y que Samuel cabeceó contra el poste derecho con Buffon vencido en los últimos minutos del partido. Y es que fue a balón parado como los de Luxemburgo hicieron más daño a los de Capello. El único tanto llegó en una falta lateral de esas que Beckham toca con sutileza y toda a favor para que uno de sus compañeros entre al remate. Helguera le ganó la acción a Zebina, el hombre que siempre se encarga del rival que mejor va a en el juego aéreo. Después, cada vez que Beckham mandaba sus centros en acciones de estrategia, siempre hubo lío en la perma- nentemente poblada área italiana, porque el Juventus defiende con todos esas jugadas. Hasta con Ibrahimovic. En juego fue muy difícil hincarles el diente a los juventinos. Defienden con la zaga muy adelantada, arriesgando mucho, pero si además cuentan con un línea valiente como el de ayer que tiraba de banderín casi siempre, sacan la contienda adelante. La realidad es que de esa forma Capello mantuvo a Raúl y Ronaldo más lejos del área rival de lo que a ellos les gusta y de ahí las escasas ocasiones que tuvieron ambos. El Madrid tuvo un contratiempo demasiado pronto. Se lesionó Míchel Salgado, que parecía predestinado para ser el único inquilino de la banda derecha, tanto en ataque como en defensa, y Luxemburgo renunció a ese costado con 80 minutos por delante al dar entrada a Raúl Bravo. Había otras soluciones, como colocar a Beckham en la banda- -a realizar la misión que esperaba a Salgado- -y meter a Guti al lado de Gravesen y Figo. Pero el técnico brasileño quiso tomar los menos riesgos posibles en una zona por la que se mueven Nedved- -se fue lesionado en el minuto 35- -y Zambrotta. Se metió antes en el partido el Juven- tus que el Madrid, pero los blancos fueron madurando su trabajo. Estajanovista el despliegue físico de Gravesen, que si bien necesita dos o tres toques para pasar la pelota, gana metros y recupera balones para todos los que le rodean. Ayer Beckham le secundó bien. Y desde ahí comenzó a desperezarse el equipo, con Figo y Zidane también metidos en el embudo y renunciando en cierta manera a las bandas. A la derecha, porque no había nadie, y a la izquierda, porque Roberto Carlos no profundizó casi nunca y prefirió la opción del centro desde el medio campo rival. Más ocasiones, pero desde fuera Llegó más el Madrid en la segunda mitad. Se entonó Figo, también Zidane y Buffon comenzó a ganarse el sueldo con paradas a remates lejanos, esa es la verdad, porque la defensa adelantada de su equipo continuaba haciendo estragos en Raúl y, sobre todo, en Ronaldo, poco activo y sin recursos para encontrar el desmarque en sus movimientos. Curiosamente en esa segunda mitad, que fue totalmente blanca, tuvo que intervenir más Casillas, porque las contras italianas siempre tenían intención.