Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
38 Madrid MIÉRCOLES 23 2 2005 ABC El asesino de la baraja era un depredador humano que salía de caza para matar humillando Los psiquiatras creen que no es un enfermo mental, aunque tenga trastornos de personalidad oyó una conversación en el Metro sobre el asesino de la baraja y pensó en ese momento lo fácil que era que alguien te quite la vida Á. G. MORENO MADRID. Fue un acto de depredación humana La de un depredador que sale a la caza de otro ser humano. Lo busca, elige a la víctima, la halla y la destruye Su forma de actuar, el tiro en la nuca, suena a una ejecución. La muerte le llega a la víctima cuando está humillada o sorprendida. Todas son ejecutadas, sorprendidas y muertas sin mediar palabra Así de contundentes se mostraron los psiquiatras forenses que reconocieron a Alfredo Galán, que está siendo juzgado como presunto asesino de la baraja poco después de quedar detenido por los crímenes. Alfredo Galán fue reconocido por los psiquiatras forenses, desde su detención hasta el 11 de septiembre de 2003, cuando se negó a seguir siendo examinado por los facultativos. Fue el día siguiente al de cambiar su versión de los hechos y culpó a dos cabezas rapadas de las autorías de los crímenes mientras que él fue obligado a confesar bajo amenazas. El portavoz de los médicos relató que en el examen al que sometieron a Alfredo Galán, que aceptó voluntariamente, en las tres primeras sesiones se presentó bajo una apariencia normal, limpio, aseado y daba respuestas cortas, secas, sin modulación y con una actitud defensiva. b Alfredo Galán La defensa sólo admite tenencia ilícita de armas La abogado defensora de Alfredo Galán pidió ayer que el acusado sólo fuera condenado por un delito de tenencia ilícita de armas, en concreto, por la de una pistola Tokarev, pero no por su introducción en España. Por este delito, la abogado reclamó que sólo fuera condenado a un año y 20 meses de prisión, que es el tiempo que ha permanecido en la cárcel. La petición de la abogado se produjo tras solicitar al magistrado un receso en la sesión para consultar con su defendido. Por su parte, el fiscal mantuvo su petición de 151 años y 2 meses de cárcel para Alfredo Galán, y pidió un aumento de las indemnizaciones sobre su informe inicial para la dueña del bar Rojas y los ecuatorianos Eduardo S. y la testigo protegida A. los tres supervivientes del asesino de la baraja Para Teresa solicita una indemnización de 8.000 euros, y de 6.000 para Eduardo y la testigo protegida. Las acusaciones particulares pidieron un aumento de las penas para el acusado Alfredo Galán y la supresión de la atenuante de confesión de delito como consecuencia del cambio que se produjo en Alfredo Galán entre su primera declaración y el hecho posterior de negarla. Hoy está previsto que termine el juicio con el informe de todas las partes. No cooperar Esta fue la tónica del relato de los hechos, excepto en una ocasión, antes de que rechazara seguir cooperando con los facultativos. Según el testimonio de los médicos, la única vez que tuvo un sentimiento fue cuando viajaba en el Metro y oyó a dos viajeros cercanos hablar del asesino de la baraja Galán relató que en ese momento pensó lo fácil que era que alguien te quite la vida Y es que los psiquiatras forenses que informaron, tomando como base su informe sobre el procesado, fueron concluyentes al señalar que éste no sufre enfermedad mental que afecte a sus capacidades cognitivas. Actuó siempre de forma libre y voluntaria, y tan sólo se puede hablar de trastornos de personalidad. En este sentido y hablando de los depredadores de tipo social, los facultativos indicaron que van buscando matar por matar, actúan con frialdad y sin arrepentimiento. Se trata, añadieron, de un comportamiento más sociológico que psicológico. Los facultativos describieron su personalidad como esquizoide narcisista de evitación y psicopática Entre los síntomas de la primera figu- Alfredo Galán, el presunto asesino de la baraja durante el juicio ran ser reservado, introvertido, la tendencia al aislamiento y la dificultad para establecer amistades. En el caso del narcisismo se manifiesta en la necesidad de admiración, arrogancia o superioridad. La de evitación se muestra en la inseguridad, inmadurez o sentimiento de inferioridad. En cuanto a los rasgos del egocentrismo figuran la crueldad, agresividad, vida antisocial, la arrogancia o actuar según sus propios intereses. En cualquier caso, y además de estos rasgos, los facultativos explicaron que el acusado nunca ha tenido sentimiento de culpa, es decir, le da lo mis- CHEMA BARROSO No tuvo sentimiento de culpa, no se arrepiente y ve normal todo lo que ha hecho; su estímulo era matar por matar mo lo que hiciera ve como normal todo lo que ha hecho; su estímulo es el de matar por matar, y actuaba espontáneamente. Éste es el caso del asesinato del portero de Alonso Cano. Según el relato que hizo a los psiquiatras, Alfredo Galán estaba viendo la televisión. Se le ocurrió matar a alguien, y lo hizo. Entre la decisión y el hecho transcurrieron tan sólo diez minutos. Los psicólogos también relataron cómo no le afectaba el hecho de quitar la vida ni tenía ningún sentimiento. Sabía que estaba mal, pero quería hacerlo. No por afán de notoriedad; sí, quizá, por gratificación personal o saber lo que se siente, pero tampoco sentía arrepentimiento. Señalaron que, incluso, el hecho de entregarse respondiera a ese factor de actitud de actuar a impulsos. Sobre la posibilidad de que en un futuro pudiera repetir sus actos, los médicos dijeron que era muy difícil saberlo, pero existe esa posiblidad.