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ABC MIÉRCOLES 23 2 2005 Nacional NUEVA TRAGEDIA EN LAS COSTAS GALLEGAS 19 De los ocho marineros desaparecidos, tres son peruanos, dos senegaleses y uno de Cabo Verde El padre del único superviviente se rodeaba siempre de tripulaciones interculturales lo peor sostenían al unísono. Y es que el drama había empezado muchas horas antes. La radiobaliza del barco dio aviso a Salvamento Marítimo a las seis menos cuarto de la mañana. Inmediatamente se dispuso la operación de salvamento en la que participaron medios aéreos y navales que avistaron el pesquero semihundido con la proa aboyando pero sin rastro de los tripulantes. En la zona se registraba un viento fuerte y olas de hasta tres metros. Unas condiciones adversas, pero habituales en esta época en la zona. La historia del O Bahía se repite con idénticas características Costa accidentada, frecuentes temporales y deficiente señalización son las constantes de los cientos de accidentes y miles de víctimas que deja el mar. Galicia es vulnerable. Prácticamente el 80 por ciento de los marineros españoles que pierden la vida en los naufragios son gallegos. En España mueren cada año una media de 42 tripulantes, de los que 32 son de esta Comunidad. No es raro, no obstante, que la región que aglutina en torno al 50 por ciento de la flota y de la producción pesquera española cargue con el 76 de la siniestralidad laboral mortal. Las historias se repiten, pero no dejan de estremecer. Los familiares de los desaparecidos en O Bahía reconocieron que el hundimiento del pesquero Siempre Casina a veinte millas de Ribadeo les recuerda mucho a la tragedia vivida en Costa da Morte hace ocho meses, cuando un golpe de mar se cobró la vida de diez personas. Las coincidencias son muchas. En ambos casos se trata de embarcaciones nuevas y de características similares; la dotación es semejante (diez enrolados y nueve, respectivamente) y las posibles hipótesis sobre el naufragio, afines: un golpe de mar o una posible vía de agua. Pero las similitudes no se quedan ahí. Los buceadores tuvieron que adentrarse en el interior de la nave en la búsqueda de supervivientes, mientras se perfilaba la posibilidad de acercar el barco a costa de cara a eliminar todos los posibles riesgos. Remolcar el barco a puerto Sin embargo, las condiciones meteorológicas sí dificultaron la labor de los buzos, cuatro submarinistas de Sasemar desplazados desde el puerto de Gijón que ya habían intervenido en el hundimiento de O Bahía La desesperada labor de rescate quedó suspendida hasta hoy. Los escafandristas, que no lograron adentrarse en el interior de la nave sí lograron estabilizar el buque, que fue atado a una estacha con un cabo de doscientos metros. Acercarse era un peligro, tanto por el mal tiempo como porque habían largado aparejos y eso constituye un riesgo, pero sí pudimos ojear a través de los cristales y no vimos nada Este fue el dictamen de la sumersión de reconocimiento. Durante esta jornada se sabrá si es conveniente o no remolcar el barco a puerto. El Siempre Casina que pertenece a la empresa armadora Nuevo Hermanos Casina ACB era nuevo, según datos de la Asociación de Armadores de Burela. Con casco de acero, 20,5 metros de eslora y treinta toneladas de registro bruto había entrado en servicio en 1999 y pertenecía al censo de volantas. Dado que es moderno cuesta saber qué puede haber pasado. Se barajan, como suele suceder, las hipótesis de golpe de mar o vía de agua. El patrón mayor de la cofradía de Burela, Alfonso García, descarta totalmente el sobrepeso en las bodegas. Lo que es seguro es que llevaban poco pescado Pero se negaba, comprensiblemente, a apuntar posibles razones. Ayer trabajamos juntos, pero pescamos poco, y nosotros nos marchamos. Poco después recibimos el aviso de alarma Primitivo González, director del Departamento de Construcciones Navales de la Escuela Politécnica de Ferrol, razonó que la suspensión de la embarcación seguramente se deba a una bolsa de aire que mantiene a flote el pesquero. Las costas gallegas registraron 69 hundimientos en la última década. La lista se engrosa.