Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
100 Deportes MARTES 22 2 2005 ABC JAVIER LOZANO Seleccionador nacional español de fútbol sala Como no soy brillante, me dedico a trabajar mucho y a ir por delante Llegó al banquillo nacional hace 13 años con la misión de poner orden y seriedad. En el viaje se ha ganado el respeto con un palmarés plagado de títulos Mundiales y Continentales, como el reciente de Europa. Huye del éxito y reivindica un lugar más visible para este deporte TEXTO JULIÁN ÁVILA FOTOGRAFÍA ABC Para levantar al equipo estuve dos semanas enfadado con ellos, como un viejo gruñón España ha jugado el Europeo mejor con la cabeza que con los pies diese así. No quería que los demás viesen en su presencia forzada una falta de confianza hacia ellos. -Tiene mérito sacar campeones de una Liga invadida por extranjeros. -A mí me gusta la dinámica de grupo. Les exprimo y obtengo más rendimiento del que ellos creen tener dentro. Los jugadores son jóvenes y temerosos. Son conformistas. No conocen sus límites y sufren poco. Cuando llegan aquí se sorprenden de lo que pueden dar. Hay que sacarles ese león que todos llevamos dentro. ¿En qué ha cambiado? -He ido creciendo con el equipo. Cuando empecé con 31 años era un pipiolo. Villar me dijo, ¡olvídate de los resultados y pon orden y seriedad! Los años y las canas te dan mucha serenidad. Desdramatizar las cosas da mucha confianza a los jugadores. ¿Y está igual de motivado? -No. El sentido de la responsabilidad me empuja. Mi hija me dice ¡papá, otra vez no! Tengo esa responsabilidad. ¿Cuál es su meta? -No me planteo retos. Los títulos son la consecuencia de un trabajo. Y como no soy nada brillante trabajo mucho. Intento ir por delante. Podría tomarme un año de homenajes y capeas. No, ya estamos trabajando para el Europeo. Hace unos minutos comentaba con mi ayudante la llegada de los nuevos, la filosofía que adoptaremos... ¿Cuando pierde se cabrea? -Hay dos tipos de derrotas. Una, cuando te gana el contrario y dejas una buena imagen. Entonces me dan ganas de trabajar más. Otra, cuando pierdo yo. Entonces me cabreo mucho. Me vuelvo autista y no me aguanto ni yo. ¿Daría el salto al fútbol? -Zapatero a tus zapatos. No. Podría hacer una colaboración. Aportar cosas, pero nunca ser entrenador. MADRID. Atiende la llamada de ABC mientras espera en el aeropuerto de Viena el avión que le trasladará hasta Madrid. Feliz por el título europeo, le reconforta esta entrevista, que servirá de catapulta para el fútbol sala -Lo suyo es de sombrerazo... -No, por favor. ¡Qué va! La gente que me conoce sabe que no acepto este tipo de cumplidos. Sólo soy una parte. -Ha ganado cinco de las siete finales importantes que ha disputado. -Es más importante el reconocimiento al fútbol sala que a Javier Lozano. -Algo de culpa tendrá. -Sí. Lo que me reconforta es que me ha tocado abanderar este proyecto. Que me han dejado hacer un equipo a mi imagen y semejanza. Cuando empecé la idea original era un equipo ordenado, muy cerebral, no demasiado brillante, pero con hambre -Muchos les daban como favoritos en este Europeo. -El equipo llegó muy machacado. Los jugadores habían disputado el Mundial y recientemente la Copa del Rey. Estábamos sin fuerzas. ¿Y cómo han sacado provecho? -Con mucho esfuerzo. Mire, las finales son para ganarlas. No vale con llegar y perder porque luego te arrepientes. Mucha gente se relaja cuando se llega ahí. En nuestro equipo no ocurre. Por eso sacamos fuerzas de donde no las tenemos. España ha jugado mejor con la cabeza que con los pies. -Es la pura teoría del campeón. El coleccionista de títulos Nombre Javier Lozano Cid (Toledo, 28- 10- 60) Trayectoria Entrenador del Caja Toledo, Boomerang Interviú y seleccionador nacional. Debut con España 02- 03- 92 en Ostia (Italia) Italia, 3; España, 6. Ha dirigido 171 partidos oficiales, con un balance de 147 victorias, 14 empates y sólo 10 derrotas (881 goles a favor, 264 en contra) Palmarés Campeón del Mundo 2000 y 2004; Campeón de Europa 1996, 2001 y 2005; Torneo Internacional FIFA 1997 y 2001; Torneo IV Naciones 1991, 1993, 1994, 1995, 1997 y 1998; y mejor seleccionador mundial 2004. -Somos como funambulistas que actúan sin red. Y los partidos que jugamos con red me cuesta mucho motivar a mis jugadores. Cuanto más abismo hay, mejor se sienten. Es la filosofía de un grupo al que le gustan los retos. El miedo en el humano es libre y los valientes son los que dominan bien las situaciones comprometidas. Eso es autoconfianza y seguridad. -Pese a su veteranía, se le nota pletórico con este título. -Estoy muy feliz. Era muy importante refrendar el trabajo de estos meses. Este equipo venía saturadísimo y físicamente agotado con tanto homenaje y reconocimiento. Para levantarlo he estado dos semanas enfadado con ellos, tensando la cuerda para sacarles más. Luego, en semifinales, volví a mi estado natural, a la normalidad después de muchos días como un viejo gruñón. ¿Siente reconocido su trabajo? -El reconocimiento es el día a día. Hacer lo que me gusta, ser feliz. No me muevo por parámetros mediáticos, me da vergüenza. Me vale con el reconocimiento de mis jefes y de mi conciencia. ¿Una de las claves es que el equipo está por encima de lo individual? -Así es. Mire, Marcelo se lesionó en el segundo partido con una microrrotura y me dijo que me firmaba un documento para jugar bajo su responsabilidad. Le contesté que no. Me interesaba ser coherente y que el grupo lo enten-