Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
54 Sociedad MARTES 22 2 2005 ABC Educación Los profesores creen insuficientes las propuestas del Gobierno para la integración de los alumnos inmigrantes Consideran que faltan recursos personales, materiales y más formación docente b La mayoría de los profesores no aprueba la manera en que el Gobierno está llevando a cabo la participación y el debate sobre la futura reforma educativa Indiferencia y frustración A pesar de que la encuesta se ha realizado a casi 2.400 docentes, Anpe constata que se ha producido una menor participación que en la realizada en 2002 sobre la Ley de Calidad. El motivo radica, según señala, en el alto grado de indiferencia y frustración con que asiste el profesorado a esta nueva reforma Los docentes piden que se abra un proceso de negociación entre Educación, las Comunidades Autónomas y los representantes del profesorado para elaborar un Estatuto para la Función Pública Docente. No creen suficientes las medidas propuestas para promover la valoración social y la dignificación de su profesión. Además, son partidarios de que se lleven a cabo acciones para configurar la carrera profesional, demandan que la tutoría se retribuya con un complemento económico y piden medidas para corregir y evitar las diferencias existentes en las retribuciones y condiciones laborales del profesorado en las Autonomías, así como en la movilidad. La manera en que el Gobierno está llevando el debate de la reforma tampoco les convence. Violencia. El profesorado ha querido dejar claro que una de las cuestiones que más preocupa es el alarmante clima de violencia en los centros educativos Así lo consideran casi ocho de cada diez docentes que observan cómo va en aumento y que creen que la responsabilidad es de la política educativa de los últimos años, que aunque no lo quieran ver ha constituido todo un fracaso En resumen, piden calidad educativa, disciplina y convivencia razonable en los centros Opinión del profesorado ¿Considera suficientes las medidas para los alumnos inmigrantes? Sí 19,5 No 70,6 ¿Le parece positivo una única prueba de acceso a la Universidad posterior al Bachillerato? Sí 70 No 24 Abstención 6 ¿Considera acertado el tratamiento que el Gobierno quiere hacer de la asignatura de Religión? Sí 28,6 No 62,9 Abstención 8,5 Infografía ABC R. BARROSO MADRID. Falta personal, recursos materiales y formación. Los profesores tienen claro que las medidas que propone el Gobierno en la nueva reforma educativa para la incorporación y adaptación de los alumnos inmigrantes son, a todas luces, insuficientes. Así lo creen siete de cada diez docentes, según revela la encuesta realizada por el sindicato Anpe que analiza muchas de las cuestiones en las que se centrará el nuevo texto que sustituye a la Ley de Calidad. Abstención 10 ¿Está de acuerdo con la nueva asignatura de Educación para la ciudadanía Sí 36,5 No 55,8 Abstención 7,6 Religión. A la pregunta de si les parece adecuado que se incorpore la enseñanza no confesional de la religión y el hecho religioso en el currículum de Historia, Filosofía y Educación para la Ciudadanía, la mayoría (58 por ciento) no es partidaria de que se incluyan aspectos curriculares del hecho religioso en estas disciplinas y algunos señalan que son ganas de enredar Respecto a si les parece acertado el tratamiento que el Gobierno pretende dar a la asignatura de Religión, en la encuesta se señala que sin entrar en aspectos de conciencia, la mayoría del profesorado (62,9 por ciento) reprueba la forma de llevar a cabo este sensible tema en el ámbito educativo Un 28,6 dice que está en desacuerdo. En lo que se refiere a los profesores de Religión, la mayor parte (71 por ciento) opina que las condiciones laborales de estos docentes deben adecuarse al Estatuto de los Trabajadores. Tan sólo uno de cada diez está en contra. Educación para la ciudadanía. La nueva asignatura que se pretende implantar no es apoyada. El 55,8 por ciento se muestra en contra, y argumenta, entre otras cuestiones, que el currículum ya está muy cargado de materias Prueba General de Bachillerato (PGB) El 58,9 por ciento prefiere una Prueba General al final de la enseñanza no universitaria que avale los conocimientos a nivel estatal con independencia de los sistemas de donde provenga. Por otra parte, los profesores se manifiestan de manera rotunda a favor de que exista una única prueba de acceso a la Universidad (70 por ciento) y demandan que la PGB sirva para ello. Admisión de alumnos. Éste es el asunto en que el profesorado se muestra más de acuerdo. El 88 por ciento apuesta por una escolarización de alumnos de manera equitativa en todos los centros sostenidos con fondos públicos. La medida, a su juicio, evitaría los guetos existentes con población marginal, inmigrantes... Itinerarios. El 46 por ciento de los profesores no considera acertado que a partir de tercero de Secundaria se or- ganicen las materias comunes y optativas de manera más flexible o que la oferta pueda incluir, entre otras, dos opciones alternativas en Matemáticas y primera lengua extranjera. Señalan que la propuesta es similar a los itinerarios pero disfrazados de palabrería que los multiplica y que son casi imposibles de desarrollar en los centros Acerca de si las medidas de adaptación curricular propuestas son mejores que los itinerarios de la LOCE, el profesorado no se pronuncia. TRES REFLEXIONES JOSÉ LUIS GARCÍA GARRIDO a reciente decisión del Consejo Escolar del Estado, de amplio eco en éste y en otros medios de comunicación, suscita en verdad numerosas y graves reflexiones, que ahora debo reducir a tres: 1. Se confirma la voluntad claramente laicista del gobierno de Rodríguez Zapatero. Venía negándose la evidencia. Bien recientemente, ante las palabras pronunciadas por Juan Pablo II a los obispos españoles, el gobierno las tildaba de infundadas, exageradas, contrarias a la realidad de las cosas. Hasta convocaron al Nuncio. Pero ahí están los datos. Un organismo configurado al gusto del Ejecutivo actual, que ha hecho todo lo posible por expul- L sar de su seno no sólo a quienes simpatizaban con otras ideas (contra lo esperable en una entidad pretendidamente plural) sino a personas de probada independencia, se ha limitado a interpretar la partitura que el Ejecutivo había puesto sobre sus atriles, aunque haya sido de modo desafinado y en contrapunto con la otra mitad de la orquesta. Y además chapucero. Está claro que quienes llevan la voz cantante- -en el escenario, pero sobre todo entre bambalinas- -aspiran a asfixiar el catolicismo español. Ellos sabrán por qué. 2. Quizá lo que el Gobierno pretende no es tanto romper la baraja (nada menos que anular los acuerdos con la Santa Sede y a la vez eliminar uno de los derechos que nuestra Constitución reconoce) como poner en un platillo de la balanza el perfectamente descriptible clamor laicista de algunos españoles (menos en número de los que se pregonan) para contra- rrestar así los casi tres millones de firmas recogidas en torno a la continuidad y a la dignificación de la enseñanza religiosa. El Gobierno podría hacer así de componedor, de Salomón de turno, confirmar su talante comprensivo y repartir sonrisas a babor y estribor, propinando a las nalgas de los católicos no una soberana paliza, aunque sí un buen mordisco. 3. Parece obvio que el asunto se les ha ido de la mano a los dirigentes de la política educacional. Me niego a creer que sean ellos los fautores de estos despropósitos, de esta inquina antirreligiosa. No los veo tan decimonónicos como para querer lucirse, a estas alturas del siglo XXI, de librepensadores o bolcheviques. Pero esto no los disculpa. Francamente, me sorprende que se avengan con tanta mansedumbre a oficiar de marionetas en un guiñol que manejan otros dedos. ¿Tan atractivo es el poder, por mermado que sea?