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ABC LUNES 21 2 2005 Deportes LIGA DE CAMPEONES ANTE EL REAL MADRID- JUVENTUS DE MAÑANA 95 Casillas cada día falla menos y todos los partidos hace dos o tres paradas importantes. Ya es un grande, pero aún puede ser mejor -Perfectamente. Los amigos no se lo creían, pensaba que probaría y volvería a ser jugador de campo. Pero no. Fue definitivo, me lo tomé muy en serio. Desde entonces siempre me ha gustado distinguirme. Tenía mi traje, dos camisetas, una amarilla y otra rosa. y los guantes con las palmas viola. Siempre me han gustado los colores vivos, folclóricos. Hablé con mi padre (Adriano) que me conoce mejor que nadie, y le dije que quería seguir de portero. Ahora sabe cuándo voy a estar bien y cuándo voy a estar mal. Con verme salir al campo ya sabe cómo estoy. Se fija en cómo doy los pasos, si salto o no, si corro para ir a la puerta... -A los 13 años se puede decir que ya comenzó a ser profesional... -En cierto sentido sí. Fiché por el Parma, porque estaba más cerca de mi casa, y allí me encontré con un hombre que me ayudó mucho y a los seis meses me dijo que llegaría a Primera división. Era el entrenador de porteros, Ermes Fulgoni. Después siempre estuvo a mi lado. Yo notaba que había llegado tarde al puesto, que tenía que trabajar más que los demás, aprender los secretos. No quería creerme nada de lo que me decía. Era pequeño, pero no era estúpido, mi autoestima era grande por- De familia de deportistas, se hizo portero por N Kono Cumplió los 28 el 28- I y considera que para llegar donde ha llegado se necesitan dotes particulares que te da la madre naturaleza, fortuna y los compañeros justos Nacido en una familia dedicada al deporte, Gianluigi quería ser de mayor profesor de Educación Física. Su madre, Maria Stella, ha sido tres veces campeona de Italia de lanzamiento de peso y mantiene el récord (15,43) y 17 veces campeona de lanzamiento de disco. Su padre, Adriano, también formó parte del equipo italiano de lanzamiento de peso y después fue profesor de Educación Física. Sus hermanas, Guendolina y Verónica, son internacionales en voleibol. Él siempre tuvo claro que el fútbol sería su deporte, aunque no el puesto en el que jugaría. Cuando era centrocampista su espejo era Matthaus, pero cuando N Kono entró en su vida ya no hubo hueco para nadie más. En su tarjeta de visita ya tiene 2 Ligas (Juventus 2002 y 2003) 1 Copa (Parma 99) tres Supercopas de Italia (Parma- 99 y Juventus- 02 y 03) 1 Copa de la UEFA (Parma, 99) y el Europeo sub 21 con Maldini, en el 96. Reconoce que no le obsesiona ganar la Champions pero no le gustaría retirarse sin lograrla porque es más fácil que un Mundial o una Eurocopa, que se juegan cada cuatro años y también me faltan Pudo ser del Milán cuando fichó por el Parma y pudo ser del Barcelona cuando fichó por el Juventus. Tampoco descarta el Balón de Oro pero los delanteros siempre tienen ventaja que me sentía valorado, pero no podía pensar que llegaría donde he llegado. -Ahora que el puesto de portero ha cambiado y jugar con los pies es un valor añadido, usted hará valer sus tiempos de centrocampista. -Es una ventaja. Es verdad que el fútbol es cada día más complicado para los porteros. Parece como si los cambios de reglamento se idearan en nuestra contra, pero hay que aceptar que el gol es el espectáculo del fútbol y nosotros intentamos evitarlos. -Defínase como portero. ¿Yooo? Me considero eficaz, concreto, no espectacular. No soy amante de las grandes estiradas si no son necesarias. Tengo un buen sentido de la posición, instinto y, sobre todo, no tengo miedo nunca, una condición básica para un portero. Suelo hablar bastante con los compañeros, me ayuda a concentrarme. Pero hay estadios, como el Bernabéu o San Siro, donde es inútil. ¿Es de los que ve partidos para fijarse en otros porteros o en cómo rematan los delanteros? -Veo partidos, pero no soy un loco. Ahora hay demasiados en televisión, si viera todos no haría otra cosa. Me fijo en otros porteros porque de cualquiera se puede aprender un gesto. -Dígame tres porteros. -Cech, Dida y Casillas. Iker es muy bueno. Me doy cuenta de que cada vez falla menos y en cada partido hace dos o tres paradas importantes. Me han dicho que él me considera el mejor, que soy su ejemplo y es algo que para mí es un honor. -Se imagina ya en el Bernabéu... -Sí, claro, ya he jugado. Y seguro que estaré un poco intranquilo. Será caliente, pero a este punto de mi carrera no me da miedo. Siento respeto porque tendré enfrente a los mejores delanteros del mundo. Pero no somos unos recién llegados. Me gusta jugar contra equipos que atacan mucho, que juegan con cuatro delanteros, porque mi equipo se puede aprovechar de ello con nuestra forma de jugar. Pero el problema en esta ocasión es que los cuatro son Figo, Ronaldo, Raúl y Zidane. -Su equipo no está en su mejor momento. -Pero es otra competición. Yo creo que esta Juventus se parece mucho a la que hace dos años eliminó al Madrid y luego perdió la final por penaltis contra el Milán. No somos un equipo espectacular, pero somos concretos, compactos, sabemos lo que queremos. De Buffon admiraba cómo manejaba la portería del Juventus con su juventud. Él era joven; yo, más de la selección española? -Una sensación extraña y chocante, que me estoy haciendo viejo. ¡Madre mía, si tengo 23 años! Es muy fuerte pensar que ese brazalete lo han llevado antes grandes futbolistas. -Buffon se desvive en elogios. -Se agradece. Él también es uno de los cinco mejores porteros del mundo. -Fue su ídolo de niñez. ¿Le sigue mirando con los mismos ojos? -Le miro con el mismo respeto. Pero hoy es diferente. Admiraba cómo manejaba la portería del Juventus con su juventud. Él era joven; yo, más. Entonces lo veía como un espejo para cualquier portero que empieza y que quiere jugar en un equipo grande. ¿Le da vértigo mirar atrás y ver dónde queda su etapa en la cantera? -Sí. Y valoro más lo que tengo hoy. Estoy muy orgulloso de lo que he conseguido. Y mañana lo estaré más. Veo a cualquier chaval de la cantera llegando a Primera división, pero lo complicado es mantenerse. ¿Cuál es su meta? -Seguir creciendo como jugador y como persona para afrontar el futuro. Y no es un tópico, porque hoy te quieren y mañana te olvidan. También quiero levantar un título con la selección. Y, cómo no, llegar a ser el mejor. -El Juventus intentará impedirlo. -Estamos ante una eliminatoria bonita, con grandes jugadores en cada equipo. También será un buen momento para saldar viejas cuentas. -Ambos equipos llegan con dudas. -Sí. Nosotros perdimos con claridad contra el Athletic y ellos cedieron la ventaja que tenían en la Liga. Pero eso no importa. Estamos hablando de dos equipos muy competitivos. No sé si será aquí o en la Liga, pero me veo tocando algún título esta temporada. ¿Está orgulloso de su trabajo? -Sí. Nadie me ha regalado nada. He sudado mucho por mí y por mi familia. ¿Su familia ha pulido su perfil de ganador? -Sí. Mire. Mi abuelo materno, ajeno totalmente al mundo del fútbol, me inculcó los valores de sembrar, ahorrar y administrar. El paterno, muy forofo del Madrid y que desgraciadamente ha fallecido, me animó a luchar, a pelear y a mirar hacia adelante sin tregua. -Es una estrella, pero huye de lo ostentoso. -Soy Iker Casillas, un chico de 23 años. Quiero disfrutar de mi vida con mi gente y mis amigos. No quiero aislarme como otros. Hoy, el mundo de los famosos es un paraíso de locos. ¿Ser famoso es un problema? -Depende. Un jugador o un actor son admirados por la gente. Hay otros famosos, de otros ámbitos, que son ridículos. Ésos me dan pena. ¿Cuál es su mejor virtud? -Mucha gente me dice que la humildad... yo me decanto por ser normal.