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ABC LUNES 21 2 2005 53 Cultura y espectáculos VICTORIA ABRIL Actriz y cantante El actor Unax Ugalde, joven promesa del cine europeo, estrena Reinas y comienza el rodaje de Alatriste Aquí está muy mal visto lo de ser actriz y querer cantar MADRID. Es una mujer hiperactiva, un torbellino difícil de atrapar. Por eso no sorprende que después de más de treinta años de carrera cinematográfica haya decidido añadir una muesca más a su culata artística. El resultado es un disco, Putcheros do Brasil en el que la intérprete abraza la bossa nova, una música que, asegura, ha sido la banda sonora de mi adolescencia No quiere decir que vaya a dejar el cine, y el próximo 28 de marzo empieza el rodaje de Tirante el Blanco con Vicente Aranda. Pero ahora, dice, quiero hartarme de cantar El bullicioso Javier Limón ha sido el productor del disco, que edita Sony- BMG y que estará en la calle el próximo 7 de marzo. En él se incluyen diez temas cantados en portugués, inglés y francés, y donde la actriz ha contado con músicos de la talla de Javier Reinoso, Niño Josele, Javier Colina, Antonio Serrano, Jerry González o Rosa Pasos. -Ésta no es su primera incursión en la música. -Es mi primer álbum. Hice un single hace años para una película, donde grabé una canción, pero eso no cuenta. Está olvidado. ¿Cuándo decidió afrontar este proyecto? -Llevaba muchos años con la idea, y en la película Sin noticias de Dios en la que tenía que hacer de cantante con glamour de los años cincuenta, grabé dos canciones, Meditaçao e I wanna be evil En una semana me tumbé los dos temas, que tienen una calidad estupenda. En una semana hicimos la grabación, pusimos las voces y estábamos listos para rodar. Ahí fue donde encontré la fuerza, donde me dije: Va, tía, que puedes Gracias al cine he hecho este disco, porque si no probablemente no me hubiera atrevido nunca. -Y se decidió por la bossa nova. -La bossa me tiene detrás y pegándome en la nuca desde hace mucho tiempo. Es una música, según dice Jobim en Desafinado como tiras de encaje, sólo hay que tener un chorrito de voz que haga pequeños dibujitos. Las grandes voces no sirven para la bossa. Hay que cantar con el corazón. Y yo voz no tengo, pero corazón... Y además me gusta tanto... Y, como el flamenco, se puede cantar con una guitarra sola. Para mí, Jobim hizo con la bossa lo que Godard con el cine: sacar las cámaras de los estudios y llevarlas a la calle. Pues ellos sacaron las guitarras y las llevaron a la playa. E hicieron estas melodías, con esos textos maravillosos de La actriz Victoria Abril quiere ser también la cantante Victoria Abril. Putcheros do Brasil es el título de su primer disco, que presentará esta próxima semana TEXTO: JULIO BRAVO FOTO: TORTADE 2004 Victoria Abril, en una imagen promocional de su disco De ese señor no quiero hablar Acostumbrados a que cada respuesta de Victoria Abril sobre su disco sea larga- -o larguísima- sorprende que cuando se le pregunte acerca de Miguel Ángel Arenas, Capi -el productor que ha ido por los platós de televisión paseando sus desavenencias con la actriz y amenazando con demandarla por estafa- su respuesta sea lacónica. De ese señor no quiero hablar. Él no me ha demandado y yo no voy a entrar en ese juego, que ha sido sólo televisivo Son las únicas palabras que se le consiguen arrancar a la actriz sobre este asunto, aireado por programas televisivos, y que tiene su origen en el desacuerdo entre intérprete y productor sobre el modo de afrontar las canciones. Capi proponía arreglos de corte pop para los temas y Victoria Abril quería un disco más íntimo y de sabor jazzístico, así que se fue con la música a otra parte. Vinicius de Moraes, en los que no hay sitio para las tonterías... Como en el flamenco. El flamenco tiene unos textos acojonantes. No oirás tú en el flamenco un I love you, yeah, yeah, yeah Son versitos cortos y una guitarra, y un chorrito de voz. La bossa soy yo, me encanto... En la bossa no hay trampa ni cartón, ni máquinas ni nada. Bien dicho, en su sitio, afinadito... Y sentidito. Hay que contar más que cantar. ¿Qué tal su encuentro con su productor, Javier Limón? -Definitivo. Hizo que por fin yo pudiera empezar y que haya podido acabar el disco también. Es muy duro eso de ser actriz y querer cantar... ¿Por qué? -Tienes que ver muchas caras de asombro. ¿Una actriz que quiere cantar? ¡Socorro! ¡Piedad! No, Victoria no. ¿De dónde vienen las mayores reticencias? -Del propio medio. Está muy mal visto lo de ser actriz y querer cantar... Hasta que lo demuestras lo tienes muy duro. Unas miradas, unas cejas para arriba. No, Victoria, no, que tú eres muy buena actriz. No te metas en esto He tenido que oír muchas respuestas irónicas, muchos ya parlarem Y por eso me he producido yo el disco, para hacer lo que he querido, porque a estas alturas no van a decirme cómo tengo que sentir yo la bossa, por muy músico que se sea. Yo la bossa la tengo metida dentro desde los catorce años, es la banda sonora de mi adolescencia. Sé cómo quiero que esto suene, sé el eclecticismo que quiero en el disco, que no suene en un solo palo. Así que nada. Dije: OK, dejad de ponerme caras de lenguado frito. Me hago el disco, me lo produzco yo, y cuando lo tenga hecho, lo enseño Y así ha sido. -Muchas canciones no son sino historias concentradas en unos pocos minutos. -Pues eso es lo que yo digo. Hay largometrajes de hora y media, mediometrajes, cortometrajes... Y esto son diez historias contadas en tres minutos. -Sabe que tendrá críticas negativas. -Lo sé. Pero a mí es un disco que me gusta mucho. No hay una sola canción que me dé vergüenza escuchar... Y eso es lo más importante. Yo ya metí la pata cuando tenía 17 años, cantando una cosa que me hicieron cantar, y que me hizo estar veintidós años afónica. No he cantado ni debajo de la ducha. Y ya cuando hice Sin noticias de Dios me volvieron las fuerzas, la energía.