Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC LUNES 21 2 2005 Madrid 43 Perfil José Antonio Fortea Sacerdote y exorcista El demonio es un enemigo fuerte y peligroso El templo que ha sido recientemente profanado en San Fernando de Henares DE SAN BERNARDO Contra los traidores que dejan a los adoradores de Satán El principal lugar de contacto con una secta suele ser internet, donde circulan numerosas web en las que se informa de cuestiones relacionadas con rituales ocultistas o esotéricos, al tiempo que se ofrece todo tipo de información acerca de las misas negras o los pactos con el demonio. Aunque formar parte de este tipo de sectas es un delito en España, lo cierto es que muchas páginas web -como redsatanica. com -acogen toda clase de instrucciones y quedadas entre miembros de distintas sectas. ¿Qué lleva a un adolescente a introducirse en el mundo de los adoradores de Satanás? El padre Fortea apunta la curiosidad morbosa por temas relacionados con el espiritismo y el ocultismo. Se comienza yendo a que te echen las cartas, se leen libros de ocultismo, se participa en sesiones de espiritismo. Poco a poco vas entrando en el mundillo, que ciertamente es muy sugerente, y al final es muy complicado salir El proceso de separación de una secta satánica es muy largo, y en muchas ocasiones peligroso, pues- -como señalan los expertos- -los líderes de estos pequeños grupos suelen ejercer una fuerte influencia sobre sus miembros, y los que salen de la secta son considerados traidores a los que se llega a perseguir. Yo he tenido experiencias con jóvenes que han intentado salir de una secta, y les han hecho la vida imposible. Alguno incluso llegó a suicidarse, porque pensaba que jamás le iban a dejar tranquilo asegura el padre Fortea. La irrupción de las sectas satánicas en nuestro país ha estado muy vinculada al auge de las corrientes esotéricas y quirománticas, que postulan que el futuro puede verse gracias a las cartas o la adivinación. Para Fortea, detrás de muchas de estas cuestiones está el propio demonio En su experiencia como exorcista- -es uno de los dos que actualmente viven en España- el sacerdote ha sido testigo de acontecimientos que no desmerecen las mejores películas del género. He visto caras retorcidas, cambios bruscos de voz, echar espumarajos por la boca... En el trasfondo, José Antonio Fortea observa una profunda descreimiento en la existencia del diablo. Si no se cree en el demonio, se está fuera de la Iglesia, de eso no tengo ninguna duda subraya el sacerdote José Antonio Fortea, párroco de Nuestra Señora de Zulema (Alcalá de Henares) y uno de los dos exorcistas que actualmente llevan a cabo su labor en España. Tras la publicación, hace cuatro años, de Daemoniacum su tesis doctoral- -y único tratado sobre demonología en nuestro país- este joven sacerdote de Barbastro comenzó a recibir casos de posibles afectados En la mayoría de ellos, las causas del mal no tienen que ver con posesiones demoníacas. Por ello, Fortea siempre cuenta con la colaboración de médicos, psicólogos y psiquiatras. El apoyo debe ser estrecho, porque muchos casos acabarán en sus manos A lo largo de estos años, Fortea ha sido testigos de numerosas posesiones, y ha tenido que realizar varios exorcismos, algunos de los cuales todavía no han llegado a su fin. Y es que el demonio es un enemigo fuerte y peligroso en concreto de un niño. Otras sectas, como una que todavía pervive en Colmenar Viejo- -aun con dos nombres, uno de ellos secreto, con el que, al parecer, solicitarían subvenciones- -practican sacrificios de animales- -fundamentalmente gatos- como ritos de iniciación. Los Discordianos, por su parte, realizan acciones de terrorismo psíquico mientras que las Hermanas del Halo de Belcebú, también presentes en el Henares, practican la zoofilia en sus misas negras y algunas investigaciones les atribuyen un homicidio ritual. Finalmente, denuncia Manuel Gue- rra, hay que tener en cuenta pequeños grupúsculos que practican ritos erótico- sexuales y sesiones de brujería. Aunque en Madrid esté fenómeno no está tan extendido como en Valencia, cada mes se registra, al menos, un par de rituales de esta corte, que finalizan con bailes junto a una hoguera.