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ABC LUNES 21 2 2005 37 La ciudad verá elevarse en pocos años más de una docena de nuevos rascacielos El Corredor del Henares, punto de encuentro de sectas satánicas en su camino hacia Levante A falta de fútbol de Primera en la capital, buenos son los rascacielos quemados. Cientos de madrileños se acercaron ayer a curiosear lo que queda del edificio Windsor. La pregunta estaba en el aire: Los fantasmas... ¿haberlos haylos? Pueden ser fantasmas... ¡Quién sabe! TEXTO: C. HIDALGO FOTO: CHEMA BARR 0 SO MADRID. El mediodía dominical se despertó bastante imaginativo. La muchedumbre cambió El Prado por Azca y, en la mente de muchos, aquel relato de Juan Marsé cantado por Serrat: Sobre las ruinas del Roxy del Windsor, en este caso juega al Palé el capital La realidad es que la aparición de unas extrañas siluetas- Sombras, nada más decía el bolero- -en el interior del rascacielos mientras éste (y sus más valiosos secretos) era devorado por las llamas no hizo a nadie pensar en metáforas más filosóficas, como La Caverna de Platón. Aquí todos especulan con algún tipo de fraude... ¿O no? Lo de las siluetas es algo muy raro. Dicen que pueden ser fantasmas... ¡Quién sabe! comentaba la joven Beatriz Alzate, quien no había dudado en acercarse con su marido y su pequeño de 11 meses a las inmediaciones de Agustín de Betancourt para observar de cerca las tripas de Azca. Rafa Montesinos, fotógrafo especializado en captar cadáveres industriales tiene una sabia respuesta para tal imaginario colectivo: Ha crecido tanto la expectación, que ha abierto las puertas a la parapsicología. Al fin y al cabo, la fe es la creencia comentaba, cámara en mano. Ante todo, escepticismo: Si hubieran sido bomberos, ya lo habrían reconocido. Ahí tiene que haber algo ocul- Un gran número de curiosos se agolpaba aún ayer en la zona cero en busca de los fantasmas del Windsor to; es muy extraño que cuando llegaron ya no hubiese remedio alguno afirmaba Ana Ripoll, un ama de casa que acudió a Azca acompañada de su marido, Juan Rafael Caso, operario de estructuras metálicas en edificios. Él, hace meses, estuvo trabajando en el interior del vecino del Windsor, el rascacielos del BBVA- -conocido con el ajedrecístico y lúgubre nombre de La Torre Negra que precisamente, comenta, se puso manos a la obra en la actualización de sus sistemas de emergencias tras los atentados del 11- S. Venimos porque el domingo es el día que tenemos libre, pero también por curiosidad profesional. Verdaderamente, el hecho de que aguante la estructura ya es una hazaña de por sí; pero ahora viene lo peor, puesto que el desmontaje va a ser muy peligroso aventuraba. bién alguien que tuviera dos maletines con mucha pasta y no le preocupara entrar con el edificio en llamas aun a riesgo de morir. ¡Mi marido lo hubiera hecho seguro! bromeaba, no sin solidarizarse con las personas que pueden perder su puesto de trabajo a consecuencia del incendio. Ellos son la verdadera pena dijo. Mientras la gente, autóctona, seguía con prismáticos, videocámaras y móviles la imagen troquelada del cielo de Azca, una pareja de erres muy francesas hacía lo imposible por saber cómo se llega al Museo Sorolla Maletines con mucha pasta Desde la Alameda de Osuna se acercaron ayer a Madrid -como ellos mismos indican- -los integrantes de la familia de Amparo Grunreich, administrativa, quien reconoce que fue por la curiosidad Los del vídeo pudieron ser bomberos- -arguye- pero tam-