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90 DOMINGO 20 2 2005 ABC Economía Una última consulta dirigida al Banco de España fue determinante para que la constructora que preside Luis Del Rivero desistiera finalmente de su intento de entrar en el BBVA, operación fallida que, no obstante, le ha reportado más de 149 millones de beneficios Sacyr- BBVA: toma el dinero y corre A. LASO D LOM F. CORTÉS MADRID. Una última consulta realizada, de forma oficiosa, por Sacyr Vallehermoso al Banco de España fue determinante para que la constructora que preside Luis del Rivero desistiera de su intento de entrar en el accionariado del BBVA, operación fallida que, no obstante, le ha generado beneficios cercanos a los 149 millones de euros. Sacyr se dirigió días atrás, de nuevo, al regulador para que éste le aclarase definitivamente el papel que le correspondería jugar en el Bilbao Vizcaya Argentaria si se hacía con un 3,6 de su capital. Caruana reiteró que ese porcentaje no era considerado significativo, por lo que el Banco de España no tenía motivos para pronunciarse al respecto, al tiempo que insistió en que dicha participación tampoco otorgaba a Sacyr el derecho a reclamar representación alguna en el consejo de administración de la entidad financiera. En esta ocasión, sin embargo, el gobernador fue un poco más allá, al aclarar a Sacyr que si llegaba al 5 del BBVA, el regulador analizaría la idoneidad de que una constructora tomara un paquete de semejantes dimensiones en un banco de la importancia del BBVA. Y si la apuesta de Sacyr llegase hasta el 10 del banco, en ese caso la constructora se vería obligada a lanzar una opa. El escenario descrito por el gobernador no dejaba lugar a dudas. Poco después- -el pasado miércoles- Sacyr convocó un consejo de administración extraordinario en el que se acordó, por unanimidad abandonar su proyecto de entrar en el BBVA mediante la adquisición de un 3,6 del capital de la entidad financiera que preside Francisco González, así como su pretensión de nombrar hasta cinco consejeros y convertirse en socio de referencia. También se acordó realizar las plusvalías que habían generado las opciones de compra de Sacyr sobre el BBVA tras la OPA, unos 149 millones de euros. Pedro Solbes guardó las formas Manuel Conthe no entró a matar Todos han invocado su nombre hasta la saciedad en este asunto, lo que ha llegado a molestarle de verdad. Se le ha situado más próximo al banco y no es cierto, sobre todo cuando Conthe frenó la investigación de la CNMV sobre FG Valores. Sin embargo, el vicepresidente económico en realidad nunca se ha movido especialmente de la posición adoptada al principio, que fue decir que era un asunto entre empresas en el que la opinión fundamentada debía ser la de los reguladores, es decir: el Banco de España. Pese a todo, sus declaraciones en defensa de un núcleo duro de accionistas españoles dieron aire a Sacyr cuando la constructora ya estaba prácticamente de retirada. Las presiones de su vicepresidente en la CNMV, Carlos Arenillas, lanzadas desde la Moncloa por el asesor económico de Zapatero, Miguel Sebastián, le convencieron de la necesidad de abrir un juicio moral a Francisco González por la venta en 1996 de su sociedad FG Valores. Sin embargo, lo hizo a su modo, como cuando le cantó las cuarenta a Wolfwenson en el Banco Mundial, es decir, con luz y taquígrafos, que es lo mismo que retratando a quien ponía la denuncia en la Comisión y aceptando sólo que la tensión se mantuviese unos pocos días. Por eso archivó el caso cuando lo consideró conveniente, para desgracia de unos cuantos que aspiraban a mantener la tensión un mayor periodo de tiempo. Miguel Sebastián, en la sombra Jaime Caruana, un dique dente Pedro Solbes. Pero también hubo encuentros con el líder de la oposición, Mariano Rajoy, y otros grupos políticos. La actuación de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) abriendo una investigación sobre la venta en 1996 de la agencia de bolsa FG Valores, propiedad de Francisco González, a Merrill Lynch, genera también una sombra de duda sobre la politización del caso, aunque luego el presidente de la CNMV, Manuel Conthe, archivara el asunto por no encontrar irregularidades y también porque estaba más que prescrito. Después, la Fiscalía Anticorrupción también ha abierto diligencias sobre este asunto, lo que podría hacer pensar que desde los poderes públicos se ha tratado de apuntalar la operación. Cuando el proyecto de Sacyr atravesaba su peor momento, apareció Pedro Solbes y dijo aquello de que sería bueno que las grandes empresas españolas contasen con un núcleo duro también español. Justo el mismo argumento que había esgrimido Luis del Rivero para explicar la bondad de su asalto al BBVA. La constructora ha invertido tres meses en un proyecto fallido, que nació en un consejo celebrado a finales de noviembre de 2004, pero que venía gestándose desde mucho tiempo antes. En esa reunión, Del Rivero obtuvo una autorización del consejo del grupo para tomar una participación en el banco que preside Francisco González en el plazo de un mes, a su discreción, valorando las circunstancias del mercado y el desarrollo de las negociaciones en curso No obstante, el consejo fijó entonces como condición la previa obtención de una declaración de no oposición a la misma por parte del Banco de España, pronunciamiento que nunca lograron obtener del organismo que dirige Jaime Caruana, pese a sus reiteradas consultas. Operación politizada Sacyr destacó en ese momento entre sus argumentos para retirarse la politización de que ha sido objeto la operación, hasta el punto de que habría acabado por desvirtuarla Estas afirmaciones chocan frontalmente con los planteamientos iniciales de la compañía, dado que su presidente, Luis Del Rivero, se entrevistó antes de anunciar la operación con las máximas autoridades políticas del país para recibir su plácet a la inversión. Del Rivero y sus socios fueron a ver al asesor económico de Zapatero, Miguel Sebastián, que les envió a ver al vicepresi- Su pasado como jefe del servicio de estudios del BBVA, puesto del que fue despedido por Francisco González, le convierte en el presunto instigador de todos estos sucesos, lo que él ha rechazado de plano. Sin embargo, fue el primer miembro el Gobierno que se reunió con Sacyr antes de que empezaran las hostilidades, aunque envió a Del Rivero y sus socios a entrevistarse con Solbes. Es notorio que el presidente Zapatero no ha estrechado relaciones con el BBVA desde su llegada al poder, a diferencia de lo que ha hecho con otros presidentes de empresa nombrados por el PP. Todas las fuentes consultadas creen que esto se debe a la proximidad de Sebastián al presidente en La Moncloa. El gobernador del Banco de España ha sido pieza clave para detener la ofensiva de Sacyr contra el BBVA. Caruana rechazó hasta dos veces la apelación a pronunciarse sobre la operación que se le hizo desde la constructora. Su argumento, basado en la ley, fue que hasta que Sacyr no controlase un 5 del capital del banco la autoridad monetaria no tenía por qué pronunciarse. Estos rechazos dieron alas a González. Pero Caruana aún fue más lejos, al filtrar con mucho tacto en un discurso público que la idoneidad de una constructora para controlar una entidad del tamaño del BBVA quizá no fuese la más apropiada. Fue nombrado por el PP y tiene fecha de caducidad en su cargo. Salida de Abelló del Santander A pesar de ello, Sacyr ratificó sus planes en su consejo de diciembre, en el que incluso Juan Abelló, tercer máximo accionista del grupo constructor, anunció su dimisión como consejero del Santander, donde se sentaba desde 2002. La presencia de Abelló en el máximo órgano de gestión de su competidor era una de las razones que BBVA esgrimía para considerar inconvenientes las intenciones de Sacyr, dado que el también presidente de Torreal y otro de los máximos accionistas de la constructora, Demetrio Carceller, habían mostrado su intención de tomar un 0,5 adicional del banco. Tras este consejo, el grupo construc-