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50 DOMINGO 20 2 2005 ABC Sociedad Europa se ve obligada a retrasar dos meses la apertura del mercado de emisiones de gases Los registros nacionales, donde se anotan estas operaciones, no estarán operativos hasta abril b La puesta en marcha del mercado estaba prevista para el próximo 28 de febrero, coincidiendo con los primeros días de la entrada en vigor del protocolo de Kioto ARACELI ACOSTA MADRID. La entrada en vigor del protocolo de Kioto no llevará aparejada la puesta en marcha del mercado europeo de derechos de emisión. Y es que una serie de retrasos en la revisión por parte de la Comisión Europea de los registros nacionales donde quedarán anotadas estas operaciones hará que el mercado no pueda estar operativo por los menos hasta mediados de abril, según informó la directora de la Oficina Española de Cambio Climático, Teresa Rivero. La puesta en marcha del mercado estaba prevista para el 28 de febrero, coincidiendo con los primeros días tras la entrada en vigor, el pasado miércoles, del protocolo de Kioto. Estos registros nacionales- -sólo está terminado el de Dinamarca- -son fundamentales para el funcionamiento del mercado porque, una vez que estén operativos, se volcarán en la cuenta de cada titular los derechos de emisión que les corresponden a cada instalación. A partir de ahí ya se podrá empezar a comprar y vender unidades de CO 2. Pero veamos cuáles son los mecanismos de este mercado. 1 Una industria tiene derechos de emisión al año 2 Fases de la compraventa Estos derechos de emisión se anotan en una cuenta en el Registro Nacional de Derechos de Emisión 4 Se da la instrucción de compra A 3 Si la empresa A prevé que va a superar su tope de emisión debe comprar derechos a la empresa B que va a emitir menos de lo que tiene asignado o de venta al encargado del registro, que debe comprobar con otra instrución dada por la empresa 5 6 SE comunica al Administrador Central de Bruselas y si éste da el visto bueno se aprueba la opedración B Derechos de emisión de la empresa B Infografía ABC UE El registro toma nota de esta operación Funcionamiento del comercio. Supongamos que las empresas A y B emiten ambas 100.000 toneladas de CO 2 anualmente. El Gobierno concede a cada una 95.000 derechos de emisión, de manera que ninguna de las dos tiene completamente cubiertas sus emisiones. Al final de cada año, las empresas tienen que presentar un número de derechos de emisión correspondiente a sus emisiones durante el año. Las dos empresas han de cubrir el exceso de 5.000 toneladas y tienen dos maneras de hacerlo. Pueden reducir sus emisiones en esa cantidad o pueden comprar derechos de emisión por ese valor. Para decidir por qué opción inclinarse, estudiarán el coste de reducir sus emisiones de 5.000 toneladas y compararán este coste con el precio de mercado de los derechos de emisión. Precio de los derechos de emisión. El precio dependerá de la oferta y la demanda, igual que en cualquier otro mercado. Los cálculos realizados por la Comisión Europea estiman que el precio rondará los ocho euros por tonelada de CO 2. Transacciones. El titular de una cuenta que quiera comprar o vender parte de sus derechos de emisión tiene que dar una instrucción al encargado del Registro Nacional. Si, por ejemplo, es una empresa que quiera comprar una cantidad de derechos, debe haber otro titular de cuenta que quiera vender esa cantidad. El regis- Reparto de los derechos de emisión. Un derecho de emisión otorga a su titular el derecho a liberar a la atmósfera durante un periodo determinado- -la primera fase del mercado europeo es 2005- 2007- -una tonelada de dióxido de carbono (CO 2) Estos derechos, que sólo existirán en formato electrónico, han sido repartidos en cada país entre las instalaciones emisoras de estos gases de cuatro grupos de actividad industrial: el energético, el de producción y transformación de metales férreos, las industrias minerales y las industrias papeleras. En España son 957 las instalaciones afectadas en este primer periodo del mercado, con un tope de emisiones en conjunto de 513,6 millones de toneladas de CO 2. En 2005 se podrán emitir 172 millones de toneladas; en 2006, 171,2; y en 2007, 170,3 para sumar ese total al final del trienio. Cuentas y registro de emisiones. Cada empresa o industria afectada tiene una cantidad asignada de derechos de emisión y una autorización de emisión. Esos derechos quedan consignados en una cuenta abierta para cada una de las instalaciones en el Registro Nacional de Derechos de Emisión. EL CAMBIO CLIMÁTICO NO ES BROMA Joan O. Grimalt Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Barcelona n los últimos 150 años la concentración de CO 2 en la atmósfera ha subido unas 90 partes por millón debido a la acción humana. Este incremento es equivalente al ocurrido de forma natural cada vez que nuestro planeta ha pasado de época glacial a época interglacial. El CO 2 es un gas de efecto invernadero. Esto quiere decir que es transparente a la radiación solar que entra en la Tierra pero que absorbe la radiación que la Tierra reemite hacia afuera (que tiene una frecuencia diferente) Por ello, el CO 2 da lugar a un efecto de manta térmica en la atmósfera. A mayor concentración de este gas, mayor temperatura. Hoy ya no hay duda de que la temperatura de la atmósfera del planeta está subiendo como consecuencia de la actividad humana. Los datos de los científicos muestran, con una probabilidad del 95 que la temperatura media de los años actuales es superior a la observada en los últimos mil años. Como consecuencia de este au- E mento (hoy por hoy del orden de 0.6 C) hay un deshielo generalizado tanto en las montañas como en el polo norte y el polo sur, con lo cual el nivel del mar está subiendo. Las medidas hechas en la costa este de Estados Unidos muestran un incremento de 25- 30 centímetros en el siglo XX. Sin embargo, sólo estamos en el inicio del proceso. El Panel Internacional sobre el Cambio Climático (un grupo de estudio que reúne los trabajos de unos 2.000 investigadores de todo el mundo) predice para finales de siglo niveles de CO 2 entre 500 y 950 partes por millón, que darán lugar a incrementos de temperatura medios entre 1,4 y 5,8 C respecto a 1990 y aumentos del nivel del mar entre 9 y 88 centímetros. Es difícil hacerse cargo de lo que significan cambios semejantes. En la Península Ibérica, los cambios de mayor intensidad, aparte de la desaparición de la nieve esquiable en las montañas, pueden suponer la desaparición de buena parte de la manga del Mar Me- nor y de los deltas del Ebro, Llobregat y Guadalquivir (es decir, el Parque de Doñana) Pero además podemos añadir que la mayoría de las playas estarán en peligro, ya que una subida de casi un metro del nivel del mar representaría la desaparición de muchas de ellas. Tales predicciones, a pesar de su tono apocalíptico, en realidad no reflejan ningún problema importante para la naturaleza considerada en su conjunto. Los deltas son zonas que de forma natural se han ido formando y desapareciendo, lo mismo que las playas. Un avance del nivel del mar sólo quiere decir que desaparecerán las playas actuales y se formarán otras más atrás. ¿Es esto satisfactorio? Las playas, por ejemplo, se han ido moviendo de sitio con el cambiante nivel del mar. El problema son los hoteles. Si las playas retroceden, los hoteles se encontrarán desubicados. El problema del cambio climático no es importante para la naturaleza, sino para la Humanidad. En un país que vive del turismo como España, sólo por el tema de las playas, el cambio climático ya es fundamental. A muchas personas oír hablar de este tema les da resquemor a tópico ecologista. Nada más lejos de la realidad. Cualquier experto en ecología sabe