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ABC DOMINGO 20 2 2005 Internacional 31 GEORGE BUSH Presidente de Estados Unidos No competimos con Europa cuando se trata de valores WASHINGTON. George W. Bush recibirá al presidente francés, Jacques Chirac, en una cena privada mañana por la noche en la capital belga, antes de participar al día siguiente en dos reuniones en la cumbre, con la Unión Europea (UE) y la Alianza Atlántica. El miércoles mantendrá una entrevista con el canciller Gerhard Schröder, en un encuentro bilateral en Alemania. Su viaje concluirá el jueves con una cumbre con su homólogo ruso, Vladimir Putin, en la capital de Eslovaquia. Al reservar a Europa su primera salida al extranjero, tras jurar su cargo por segunda vez, el presidente estadounidense, precedido la semana pasada por su secretaria de Estado, Condoleezza Rice, busca abiertamente reanudar el diálogo y restablecer la confianza deteriorada por los desacuerdos sobre Irak. La víspera de su partida, mantuvo en la Casa Blanca una entrevista con los corresponsales de cinco medios de comunicación europeos, entre ellos Le Figaro. ¿Cuál es el objetivo de este viaje a Europa? -Durante el período reciente, ha habido entre europeos y estadounidenses una tendencia al diálogo de sordos. Para algunos, el 11 de septiembre de 2001 fue un momento importante, pero que ya quedó atrás. Para nosotros, fue algo que cambió nuestra forma de pensar, así como nuestra política exterior. Esto me llevó a centrarme intensamente en nuestra seguridad. Y cuando se tienen prioridades diferentes, esto genera ocasiones perdidas. Teniendo esto en mente, mi viaje a Europa busca aprovechar el momento y reimpulsar esta relación que es vital para nuestra propia seguridad y para la paz a largo plazo en el mundo. En ocasiones competimos entre nosotros, pero no cuando se trata de valores. Una parte importante de mi mensaje es que creemos en los derechos humanos y en la dignidad humana, en el Estado de derecho y en la transparencia del Gobierno, en la democracia y en la libertad. Son los valores vitales, necesarios no sólo para lograr que nuestros países sean más seguros, sino también para cumplir nuestro deber de ayudar a los pueblos a vivir en libertad. Si la libertad es buena para nosotros, ¿por qué no debe serlo para los demás? -Su entrevista con Jacques Chirac ocupa un lugar importante en el programa de su gira. Mas allá de las buenas palabras, ¿qué hará falta para superar la acritud y los reproches mutuos de los tres últimos años? -Evidentemente, las palabras amables están muy bien, pero los actos son más importantes que las palabras. Per- El presidente norteamericano comienza hoy en Bruselas una gira por el Viejo Continente, que le conducirá después a Maguncia (Alemania) y Bratislava (Eslovaquia) TEXTO: PHILIPPE GÉLIE FOTO: REUTERS El presidente Bush, en un acto público en Carolina del Sur el pasado día 10 sonalmente, no siento ninguna acritud, así que será un sentimiento que se superará fácilmente. Comprendo perfectamente que se haya podido observar una relación que funciona mal y concluir que existen grandes diferencias entre nosotros. Es algo que lamento, porque no considero que Estados Unidos haya cortado con Europa. Hemos tenido opiniones divergentes, y hubo un gran desacuerdo respecto a Irak. Pero el tiempo ha logrado dejarlo de lado y avanzar en ámbitos en los que podemos trabajar juntos. En realidad, durante este período hemos trabajado juntos, en Haití y en Afganistán. Ahora tenemos una ocasión importante de obrar a favor de la democracia en el Gran Oriente Próximo y en el Líbano. Es una región en la que tenemos preocupaciones comunes. Cuando estuve en París (en junio de 2004) el presidente Chirac propuso la idea de una resolución del Consejo de Seguridad para decirles a los sirios que deben abandonar el Líbano. Y la resolución 1.559 se hizo realidad. Podemos trabajar juntos y vamos a hacerlo. Los actos que el mundo verá mostrarán a Francia y EE. UU. haciendo causa común a favor de la libertad. Francia es un gran país. Está claro que los estadounidenses se preocuparon ante la decisión tomada por Francia en relación con Irak, pero eso no impide que siga existiendo un gran afecto por Francia y la cultura francesa. -Usted no ignora que algunos quieren que Europa sea un contrapeso frente a EE. UU. ¿Qué opina de la Constitución europea? -Queremos que Europa sea un éxito. La UE es un socio importante en numerosos ámbitos, en especial en el comercio que, por otro lado, es muy equilibrado entre ambos: alrededor de 3.000 millones de dólares en ambas direcciones. Por lo tanto, cuanto más peso tenga la Unión Europea en el comercio y los intercambios, más favorecerá a Estados Unidos. A la gente le recuerdo a menudo que necesitamos tiempo para lograr que nuestra democracia funcionase. Es una tarea difícil y, cada vez que me reúno con dirigentes europeos, les pregunto cómo avanza. Porque siento fascinación por la integración política, me fascina ver cómo la cultura británica, la cultura francesa y naciones con una larga tradición de soberanía logran integrarse en un conjunto mayor. Si estamos unidos por nuestras alianzas y nuestros valores, entonces no tenemos nada que temer de un socio fuerte. Pero soy también lo suficientemente prudente para no realizar comentarios sobre la Constitución europea. ¿Qué espera de su visita a Alemania? -Al igual que con Francia, el desacuerdo sobre Irak ha ocultado todo lo demás. Pero, en realidad, hemos intercambiado una gran cantidad de información sobre la lucha antiterrorista. Alemania ha sido uno de los primeros en acudir a Afganistán. No todo es perfecto, pero aquello que nos une es más importante que lo que nos divide. Es una relación duradera y muy importante. ¿Cuáles son los ámbitos en los que desea trabajar de forma concertada con los europeos? -Irán es un tema de preocupación común. El mundo debe saber que las tres naciones directamente implicadas (Pasa a la página siguiente)