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16 Nacional DOMINGO 20 2 2005 ABC Cotino y Roldán también estaban entre los objetivos de la banda ABC MADRID. El comando de ETA desarticulado el jueves en Valencia, formado por Mikel Orbegozo y Sara Majarenas, tenía referencias y recortes de periódico sobre Juan Cotino Ferrer, ex director general de la Policía y actual consejero de Agricultura, Pesca y Alimentación de la Generalitat valenciana. Además tenían datos sobre un teniente coronel médico de las Fuerzas Armadas y un inspector del Cuerpo Nacional de Policía destinado en la comisaría de Mislata, junto a otros quinientos nombres. Muchos de ellos aparecían únicamente mencionados, como es el caso de la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá. La banda terrorista también tenía previsto atentar en Zaragoza contra el ex director general de la Guardia Civil Luis Roldán, aprovechando alguno de los permisos penitenciarios que disfruta, según informó ayer El Periódico de Aragón Este objetivo figura en los documentos incautados a Javier Pérez Aldunate, detenido el pasado día 12 en Basauri. En esta documentación figuran seguimientos realizados a Roldán y fotografías de la fachada de la casa familiar en la que reside durante sus salidas de la prisión de Brieva. Zapatero recibe un informe de los servicios secretos que desaconseja negociar con ETA Destacan que no se plantea dejar de matar si no obtiene réditos políticos b El Centro de Inteligencia opina que la banda sólo ha intentado aparentar, ante las próximas elecciones vascas, que concede más margen de actuación a Batasuna EP MADRID. Los servicios secretos españoles han hecho llegar recientemente un informe al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, en el que, como ya informó ABC, concluyen que en estos momentos no se dan las condiciones para pensar que ETA vaya a declarar una tregua y. por lo tanto, tampoco para abrir una vía de diálogo o de relación con la banda, según fuentes de la lucha antiterrorista. Las fuentes consultadas explicaron que se trata de un informe de varios folios que ha sido entregado en los últimos días al jefe del Ejecutivo. En él se analiza la información que ha ido recabando el Centro Nacional de Inteligencia en los últimos meses, durante los que ha seguido muy de cerca toda la evolución de la banda terrorista y el debate interno sobre si abrir o no un proceso de tregua. La información que manejan los servicios secretos es que ETA no tenía nada claro declarar una tregua. algo Alberto Saiz IGNACIO GIL que se ha confirmado con las últimas operaciones policiales contra la banda en las que se han desarticulado dos comandos que tenían la orden de poner muertos encima de la mesa de forma inmediata. Objetivos concretos Además, las detenciones han revelado que los terroristas llevaban tiempo trabajando sobre algunos objetivos concretos, de los que ya tenían la información necesaria para atentar, entre ellos políticos, guardias civiles y militares. Entre la información de que disponen los servicios secretos destaca que la banda no se plantea dejar de matar si no obtiene rédito político por ello. Es decir, que mantiene vigentes todos los objetivos que ha defendido históricamente y continúa defendiendo sus pretensiones maximalistas de conseguir la independencia del País Vasco. Las fuentes consultadas consideran que ETA ha utilizado las treguas históricamente como un instrumento dentro de su estrategia, en la que encuadran el acto realizado por la izquierda abertzale en Anoeta, en el que apostaron por las vías políticas para superar la situación. Se trató, según estas fuentes, de escenificar la decisión de ETA de dar algo más de margen a Batasuna, aunque esto no implica que la banda quiera que su brazo político vaya por su cuenta. Su objetivo es sólo que aparezca como un partido con más margen de maniobra que hasta ahora, sobre todo teniendo en cuenta que las elecciones vascas están convocadas para el 17 de abril y que Batasuna cuenta con muy pocas posibilidades de poder concurrir. ÁLVARO DELGADO- GAL GOTAS DE SANA CASUÍSTICA estas alturas, sería pueril que me dedicara a hacer pronósticos sobre cuántos españoles participarán en el referéndum, y cosas por el estilo. No defenderé tampoco el sí o el no o la abstención. Todas estas opciones son respetables, según el caso. Lo integralmente respetable no es el signo del voto sino las razones que lo inspiran o los fines que con se intentan promover. En realidad, mitad y mitad, ya que las razones no tienen por qué ser necesariamente congruentes con el fin. Imaginemos que, en un país virtual, se convoca un referéndum para decidir sobre un asunto importantísimo moralmente. Por ejemplo, la extensión a las mujeres de derechos políticos básicos. Imaginemos, igualmente, que las encuestas pronostican que ese derecho sólo quedará asegurado si se consulta a los comprendidos entre los 25 y 35 años, y que se adopta la cautela antidemocrática de excluir de los comicios a quienes se sitúan por encima o por debajo de uno u otro umbral. Ello enfrentaría al ciudadano de 30 años a un dilema en absoluto desdeñable. Tendrá motivos A para apoyar con su voto una causa virtuosa. Pero también tendrá motivos para no votar, puesto que las elecciones estarían amañadas. No se indague en este ejemplo una analogía encubierta con el referéndum de hoy. Ni la Constitución es una causa irrebatiblemente virtuosa, ni existe peligro alguno de que se amañe el censo. Voy a los hechos reales, y a un inventario parcial de argumentos buenos o malos en favor de las distintas alternativas. Entre los argumentos erróneos para votar no destacan dos. El primero es el que alude a nuestra pérdida de posiciones respecto de Niza. Es cierto que empeoramos respecto de Niza. Ahora bien, la reflexión resulta estéril, ya que es formalmente posible, aunque complicado en la práctica, que volvamos a Niza. Un no español, sin otros noes complementarios, dejaría a nuestro país aislado. Y una cadena de noes provocaría una crisis en la Unión. Tampoco vale decir, sin más, que éste es el momento de meterle un cuerno al Gobierno. ¿Por qué? Porque el coscorrón desplazado podría alojar costes laterales que usted tal vez no an- hela: verbigracia, alejarnos de Europa. Usted sabe lo que significa su voto. La urna, sin embargo, sólo sabe cargar el voto bajo el debe o el haber del asunto objetivo que motiva su presencia en el colegio electoral. Un argumento malo en apoyo del sí el documento de Giscard consagra las fronteras nacionales. No lo hace. Se reconocen las fronteras, no se consagran. El contencioso queda al albur de cómo se maneje en el futuro cada país individual. Otro argumento malo: votar sí para echarle una mano al Gobierno. Esta composición de lugar se halla sujeta a la misma objeción que antes se levantó contra el no de castigo al Gobierno. Si votamos sí para favorecer al Gobierno, aunque no simpaticemos con la Europa que se avecina, nuestro voto será recibido, y utilizado, por nuestros rivales ideológicos. A saber, los europeístas de corte giscardiano. Las consideraciones desgranadas hasta ahora son de naturaleza esencialmente utilitaria. Se ha medido la oportunidad de votar una cosa o su contraria atendiendo a las consecuencias del voto. Nos hemos fijado en los fines, no en el carácter de la convocatoria en sí. Permítanme que introduzca a continuación una nota personal. El referéndum de hoy me irrita en varios aspectos. Ante todo, no hemos asistido a un auténtico debate sino a una operación de propaganda. Las convocatorias po- pulares son genuinas cuando se dispensa al votante información e instrumentos para que se decante racionalmente hacia tal o cual opción. En no cumpliéndose esta condición, la convocatoria se convierte en un trágala, y deja por tanto de ser una convocatoria. De resultas, no serán pocos los que estén divididos entre el deseo de cumplir con el rito democrático del voto, y un abstencionismo que no va contra la pregunta, sino contra el modo como se ha planteado. Peor aún: pongamos que es usted europeísta, o que, simplificando hasta el extremo, es partidario sincero de la propuesta concreta que se va a someter a votación. Elaboremos más la hipótesis. La campaña impertinente y abusiva no sólo le estimula a la abstención- -a pesar de su europeísmo- sino que, por hallarse muchos españoles en una situación parecida a la suya, empieza a experimentar usted el temor de que se produzca un efecto de bola de nieve y el no que no desea derrote al sí que en teoría desea. En semejante tesitura, usted podría vencer su resistencia moral a votar y deslizaría en la urna, haciendo de tripas corazón, una papeleta afirmativa. Ello le convertiría en aliado de una causa en la que cree... y en rehén de un Gobierno por el que se considera manipulado. Para los que se sienten perplejos en esta acepción concreta, no hay consejo que valga. Cada cual debe hacer balance y tirar por donde se lo pida su conciencia.