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ABC SÁBADO 19 2 2005 Los sábados de ABC 107 DISEÑO elemento. A mí la ropa me gusta, pero a eso si que no me atrevía, no lo sé hacer, es demasiado técnico. Así que pensé en la joyería. Llegué enseguida a ella porque tenía contacto con la familia Cidoncha, ya había hecho muchos dibujos y propuse transformarlos en joyas. Son elementos muy míos. Me parece que ha resultado un trabajo acabado, iniciado y rematado con unos tiempos perfectos. Creo que ha quedado muy bien. -Elija una pieza. -Los pendientes, porque me gusta colgármelo todo, y también las sortijas, que dan mucho juego. A mí me gusta expresarme con las manos y puedo jugar con ellas mientras lo hago. En cuanto a los collares, hay veces que me encanta llevar cosas por dentro, pegadas a mi piel, para sentirlas, porque creo que a todos nos gusta pensar en los objetos como amuletos que nos dan suerte. ¿Entre el oro y la plata? -Siempre la plata; será porque soy mujer, soy muy lunática y me gusta mucho, me gustan sus reflejos. El oro me produce más respeto, son palabras mayores. ¿Semillas o piedras? -Por práctica me iría a las semillas, que es el alimento, lo que da la vida. La semilla acaba siendo un árbol, que es lo que más me gusta de este mundo. ¿Qué le atrae: colores, formas, tacto? -Sobre todo el tacto de las cosas. Me gusta tocar. Yo toco siempre, si no puedo tocar es como si no estuviera leyendo bien y es que mi cuerpo lo esta rechazando. Hay una información que, inconscientemente, me llega de la persona, y me relaja cuando la obtengo por el tacto. ¿Lo simbólico o lo estético? ¿Qué cultura eligiría si tuviera que hacerlo? -Lo estético depende de los gustos, y eso es muy relativo. Mi madre, por ejemplo, tiene un concepto de lo estético especial. Pero a mí lo simbólico me encanta, porque es como un juego y me gusta desentrañar su misterio. Con la numerología, con los colores, con unas determinadas formas... Cultura... Me trasladaría al mundo celta. Es la base de todo lo nuestro. No soy nada recargada. Soy primitiva y tribal. Lo que cuenta para mí es la tribu, mi gente. ¿Qué planes tiene? -Mi idea es hacer dos colecciones al año. Que Paola Dominguín siga creciendo, poco a poco. Quiero ir despacio, pero me gustaría una colección para la casa, que es un tema que me encanta y que tengo muy en mente. Veremos lo que depara el futuro. Pompón y Rambla, dos proyectos para llevar La firma San Lorenzo presentó a finales del año pasado en la Sala barcelonesa Arkitektura una exposición de joyas de plata muy particular. Doce diseñadoras de la escena internacional proyectaron una pieza con toda libertad, su favorita, sin cortapisas. El resultado ha sido una colección de objetos de vanguardia metieuropeo, y Benedetta Tagliabue, milanesa establecida en Barcelona donde trabaja y reside, al frente del estudio Miralles Tagliabue. Ambas aceptaron esta propuesta y ambas diseñaron siguiendo sus recuerdos. Patricia Urquiola presentó Pompon un cordón rematado por dos bolas móviles Mi abuela vasca nos hacía Engarzadas en perlas de río, una serie de hojas y de conchas en un collar de plata Un colgante perfumero atravesado por cintas de algodón de colores. Las cintas se impregnan del olor Sortijas, anillos y pendientes de la colección Semillas, en plata y piedras como turquesas La arquitecta Benedetta Tagliabue, viuda de Enric Miralles y, debajo, la arquitecta asturiana Patricia Urquiola los Kaikus unas chaquetas típicas con cierre de pompones, y yo he tratado de reproducirlos porque me fascinaban y no paraba de jugar con ellos. Si me pongo una joya encima, me gusta jugar con ella y la mantengo durante mucho tiempo hasta que algo cambia en mi vida y cambio también de joya. Para mí es casi un fetiche. He trabajado en plata porque creo que la lana con la plata se complementan Benedetta Tagliabue, por su parte, ha creado una pieza inspirada en los objetos que lleva la gente que camina por las Ramblas, desde sus corbatas hasta un walkman pasando por el periódico doblado, los móviles, etc. Los hemos cortado y los hemos aplastado para poder llevarlos bien Pompón, de Urquiola, dos bolas unidas por un cordón dos en este campo de la moda. Cada una de ellas ha plasmado en sus piezas las peculiaridades de sus lugares de origen, de sus edades y de sus continentes. Entre las doce diseñadoras figuraban dos arquitectas importantes: Patricia Urquiola, una asturiana formada en Milán y residente en esa ciudad, uno de los nombres más conocidos dentro del joven diseño