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ABC SÁBADO 19 2 2005 Los sábados de ABC 101 MAÑANA Central eléctrica No habrá sólo centrales eléctricas. Los consumidores se convertirán en productores: aprovecharán el sol, el viento, el hidrógeno y los combustibles fósiles para alimentar la red con energía sobrante Posibilidad de no pertenecer a la red Los sistemas de microgeneración permitirán que algunos consumidores salgan por completo de la red Energía aportada a la red Energía extraída de la red Microturbinas Parques eólicos Muchas centrales eléctricas que utilizan combustible fósil desaparecerán, pero grupos de generadores eólicos complementarán la red, especialmente cuando la energía solar no funcione Los ciudadanos producirán parte de la energía en sus casas, y la introducirán en la red. La pila de combustible y el hidrógeno moverán los coches Generación industrial Las fábricas con generadores solares podrán vender la electricidad sobrante a la red Paneles solares Fábrica Energía fotovoltaica A pleno sol, los paneles fotovoltaicos montados en los tejados producirán más energía de la necesaria para una vivienda. El sobrante podrá venderse a la red Tecnología de la información La red eléctrica será también una red de datos. La mejora de la capacidad de control de la electricidad hará posible la transmisión eléctrica de doble vía Hidrógeno: Parte de la electricidad generada mediante paneles solares se usará para obtener hidrógeno, que hará funcionar pilas de combustible en coches y casas Microturbinas Movidos por el viento o por combustibles fósiles, estos sistemas proporcionan otra forma de que hogares y empresas disminuyan su dependencia de la red, o produzcan energía para venderla a las empresas eléctricas Fuente: Newswee novables, en el almacenamiento de ese hidrógeno y en su utilización en pilas de combustible Rosa, y muchos otros, creen que hidrógeno será una palabra clave en la nueva forma de entender (y alimentar) las ciudades. Habrá estaciones de servicio en las que repostaremos hidrógeno, producido a partir de distintas fuentes (cualquier sustancia química que lo contenga, como el gas natural) podremos almacenar ese hidrógeno, una gran ventaja respecto a la energía eléctrica; y en el caso de los coches, serviría para alimentar una pila de combustible que generaría la electricidad suficiente para mover un motor Impacto ambiental Dicen los ecologistas (Juan López de Uralde, Greenpeace) que el Protocolo de Kioto significa el principio del fin de la era del petróleo. Y dice Agustín Martín, de Toyota, que en 2010 tienen previsto vender un millón de coches híbridos en el mundo. El cambio climático y el Protocolo de Kioto van a obligar a que aumente el uso de las energías renovables, a que el concepto de híbrido vaya mucho más allá afirma José Luis García Ortega, experto en energía de Greenpeace. Los combustibles fósiles tenderán a desaparecer, y no tanto por escasez como por su impacto ambiental Gerson Santos- León, más comedido, cree que el uso del combustible fósil va a disminuir, entre otras cosas porque el precio aumenta, lo que facilita que surjan otras alternativas De momento, copan el 80 por ciento de la cesta energética en el mundo. Y los seis mil millones de seres humanos que lo habitan vierten a la atmósfera 25.000 millones de toneladas de CO 2. En las ciudades del futuro, imaginadas en el gráfico que acompaña estas líneas, el paisaje gira: más complejo, como dice el catedrático Valeriano Ruiz, con más fuentes de energía, con casas salpicadas de placas solares, con nuevas gasolineras, con consumidores convertidos en productores... ¿Cuándo? Eso depende de tantas cosas... dicen los expertos. El año de los híbridos F. DEL BRÍO El pasado miércoles entró en vigor la obligatoriedad del cumplimiento del Protoloco de Kioto, firmado por 140 países. Desde su compromiso, hace ocho años, todos los fabricantes de automóviles impulsaron el desarrollo de motores más limpios, con el objetivo de alcanzar el grado cero de emisiones contaminantes. Al margen de algunos inventos con más fantasía que realidad, la mayor esperanza para alcanzar tan ambicioso proyecto descansa en la utilización de motores de pila de combustible. Mientras tanto, la aplicación de la electrónica a los sistemas de alimentación directa de combustible ha conseguido una sustancial rebaja en el consumo de combustibles fósiles, pero tímida al cabo. La solución más práctica y próxima son los sistemas híbridos que combinan mecánicas de combustión interna, motores eléctricos, baterías recargables como las de los teléfonos móviles y un complejo equipo eléctrónico para que todo lo anterior funcione. Los primeros prototipos de esta clase de coches que se vieron en los salones internacionales se miraron con cierto recelo; sin embargo, este año el jurado europeo de periodistas del motor dio su mejor nota a un turismo híbrido, el Toyota Prius de segunda generación, pionero en el mercado, al que le siguió el Honda Civic IMA. Por si nos quedaban dudas de la ofensiva japonesa en este campo, el tercer coche híbrido que se lanzará este año también vendrá de aquel país, el Lexus RX 400 h, el primer todocamino con un motor de gasolina V 6 y dos motores eléctricos y una potencia equivalente a 270 CV. Los fabricantes estadounidenses serán los siguientes en poner en el mercado coches híbridos. Ford tiene a punto el Fusión, y General Motors el Graphyte, que ya mostraron en el pasado Salón de Detroit. Mientras, los europeos son más cautos y guardan con mayor secreto sus novedades. En cualquier caso, 2005 será el año en que los híbridos serán contemplados como una opción de compra, tanto por las ventajas ecológicas como por la suavidad de su conducción. Interior del Honda Civic IMA Ford Fusión Honda Civic IMA