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64 Espectáculos LV FESTIVAL DE CINE DE BERLÍN SÁBADO 19 2 2005 ABC El jurado de la Berlinale tendrá que sacar los premios del montón de la mediocridad Hoy se clausura esta pobre edición del festival con la película Kinsey y el actor Liam Neeson b Los filmes Peacock de China, y Accused de Dinamarca, echaron ayer el cerrojo a la competición del certamen berlinés, que hoy hará público su palmarés E. RODRÍGUEZ MARCHANTE ENVIADO ESPECIAL BERLÍN. Una alargada y exquisita película china titulada Peacock y una retorcida y terrible película danesa, Accused echaron el cerrojo ayer a la competición de esta LV edición del Festival de Berlín. Ellas cerraron la puerta por dentro y nosotros tiramos la llave al mar. Hoy se entregarán los premios y, sean cuales fueren los títulos elegidos, les vendrán grandes. No ha habido ni una sola película sobresaliente y que pueda mirar al Oso a la altura de los ojos. Al jurado no le va a resultar tan fácil vestir hoy el palmarés, como lo ha venido haciendo uno de sus miembros, la actriz china Bai Ling, que con cualquier cosita de nada, y gracias, se lanzaba a la fría noche berlinesa. No hay, pues, favoritos, aunque mal que bien se podría componer una lista de premiados con el actor Michel Bouquet, que interpretaba a un ácido Mitterrand en la película de Robert Guediguian Le promeneur du champ de Mars y con la actriz Julia que interpretaba a la resistente alemana Sophie y con la puesta en escena del musical insólito Carmen in Khayelistha o de la japonesa de samurais The hidden blade Y podría achicarse algún oso hasta que le cupiera en la mano a películas como las dos vistas ayer, Peacock y Accused o a la visión húngara del holocausto titulada Fateless Ni hay que descartar la opción pseudomoderna, con la tontiporno de Tsai MingLiang o la alemana vomitiva Ghost Cualquier cosa, ya digo, sera desproporcionada e inapropiada con la historia de este festival. La actriz ayer en Berlín AFP Anjelica Huston: Mi padre confió en mí cuando ni siquiera yo lo hacía La actriz habla del rodaje de su película The life aquatic a las órdenes de Wes Anderson b La cinta posee un reparto de excepción y en la cima, junto con Bill Murray, se adivina la figura de esta gran actriz que otorga clase a cualquier producción TONI GARCÍA BERLÍN. No sé por qué, pero a Wes le encanta trabajar conmigo y a mí me encanta trabajar con él. Es tan preciso, tan imaginativo... es maravilloso cuenta la californiana Anjelica Huston de su trabajo con el director Wes Anderson. Las condiciones del rodaje fueron muy duras y un día, Bill (Murray) vino a mi caravana congelado, y no se le pasó hasta que se tragó media botella de whis- ky. Creo que se aprovechó de aquella situación ironiza. A pesar de ello, Huston confiesa que rodar en Roma es uno de mis mejores recuerdos de la película. Eso y oír las canciones de Seu Jorge y que como todo el equipo de The life aquatic adora los documentales de Jacques Cousteau- -al que la cinta homenajea sin rubor- -aunque le parecieran dolorosos: Supongo que era el tono trágico del conjunto lo que me afectaba. Recuerdo una vez en que recuperaban una cría después de que hubieran disparado a su madre. Es una de esas imágenes que no se me borrarán en la vida Repite varias veces a lo largo de la entrevista que de no dedicarse a la interpretación le hubiera gustado seguir los pasos de su madre, una bailarina rusa. Bailo bien y me encanta bailar, pero creo que soy demasiado alta para dedicarme a eso, así que voy a seguir con mi trabajo de actriz dice antes de echarse a reír de nuevo. A pesar de su buen humor, Anjelica Huston sigue conservando esa imagen dura, la misma que le acompañaba cuando se puso a Jack Nicholson entre ceja y ceja (en una relación que duró 17 años) pero bastó una mención al mítico John Huston, su padre, para verla emocionarse: Mi padre confió en mí cuando ni siquiera yo lo hacía. Recuerdo cuando me dijo que yo era la única que podía hacer El honor de los Prizzi como él quería. Siempre estuvo a mi lado y fue todo lo que yo podía esperar y mucho más tivas, algún que otro peldaño muy alto de sentimentalismo poético... Pero nada de lo que uno no se pueda librar en los cinco minutos siguientes al término de la película (compárese eso con lo que se agarra la última de Eastwood o la de Entre copas La danesa Acusado parecía poca cosa, pero tenía la pegada de una mula. Más que por otra cosa, por el asunto que trata: Una familia más o menos tranquila y feliz... De repente, la hija acusa a su padre de haber abusado de ella... tras un largo y ensortijado proceso se decide que la hija ha mentido... tras otro largo y rugosísimo proceso, el padre y la hija tienen un frente a frente... Y todo eso, con el espectador sin ver apenas nada, ni de fuera ni de dentro de los personajes, y con la sospecha de que puede pasar cualquier cosa en cualquier momento. Una película desagradable, pero buena; que no es lo mismo que una película buena, pero desagradable. La ha dirigido Jacob Thuesen y sus dos protagonistas, Troels Lyby y Sofie Grabol, que interpretan a los padres de la niña acusadora, también tienen la soga suficiente en sus papeles como para cazar a algún oso despistado. Familia caótica Pero ya, a estas alturas, no nos vamos a dejar las dos últimas sin desplumar. Peacock la ha dirigido Gu Changwei, que ha sido director de fotografía de Zhang Yimou, de Chen Kaige e incluso de Robert Altman o Anthony Drazan, y es una lujosa y clásica mirada a la vida de una familia caótica; está narrada con gusto y gracia, y, aunque uno no se acaba de apasionar con el chocante mundo de esa gente y de ese pueblo, pues se atraviesa con cierta comodidad, al menos las dos primeras horas; luego, empiezan las dudas, pero ya es tarde para arrepentirse. Hay algo de sentimiento, muchas intenciones emo- Zhang Jingchu, protagonista de la película china Peacock REUTERS