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60 Sociedad SÁBADO 19 2 2005 ABC Religión La Virgen reveló en Fátima la lectura sobrenatural de los dramas del siglo XX La Señora llamó a sor Lucía a los cielos también un día 13, como fueron todas las citas b Juan Pablo II hizo válida en 1984 la consagración de Rusia al Corazón Inmaculado de María, petición realizada por la Santísima Trinidad en 1929 JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. La explosión de lo sobrenatural que tuvo lugar en Fátima en 1917 cerró su capítulo de testigos el pasado domingo día 13 en el Carmelo de Coimbra con la muerte serena de sor Lucía, a los 97 años de edad, unas horas después de leer la carta que Juan Pablo II le escribió al regreso del hospital Gemelli para agradecerle sus oraciones. El capítulo de los protagonistas concluirá con el epitafio del Obispo vestido de Blanco destinatario el 13 de mayo de 1981 de los disparos anunciados en el tercer secreto. Fátima aporta una lectura sobrenatural de los grandes dramas del siglo XX, pero el pasaje más importante, el del mensaje de la Virgen, es perenne: rezar el Rosario, pedir perdón a Dios por los propios pecados, desagraviar por los ajenos y acudir confiadamente a la Misericordia divina a través del Corazón Inmaculado de María, el más cercano al Corazón de Jesús. Para mentes demasiado intelectuales puede parecer un mensaje simplista, pero la Revelación ha sido muchas veces paradójica. La aldea de Fátima, con el curioso nombre de la hija predilecta de Mahoma y esposa de Alí, era, en Portugal, un lugar tan remoto y olvidado como Nazaret en la inmensidad del Imperio Romano. Lucía dos Santos, una chiquilla pobre de diez años, sin apenas estudios, recuerda a Bernadette Subirous, la niña pobre y rural escogida por la Virgen para confirmar en 1858- -en otro lugar remoto de etimología árabe, Lourdes- -el dogma de la Inmaculada Concepción. da mes a mediodía, para darles a conocer lo que deseaba. Más adelante les prometió que el 13 de octubre realizaría un milagro para demostrar que los chiquillos decían la verdad. Aquel día, en que se presentó como la Señora del Rosario el nombre de Fátima resonó en el mundo cuando unas 70.000 personas, empapadas por la lluvia y dispersas por los escarpados campos, vieron inesperadamente que el sol bailaba en el firmamento, cambiaba de colores, se acercaba a la Tierra como si fuese a destruirla... y se alejaba mansamente después de haber secado sus ropas. Conocidísimos intelectuales ateos, que acudieron deliberadamente para documentar el engaño, se convirtieron en ese momento. Mensajes secretos Los niños transmitieron enseguida el principal mensaje de la Virgen, la invitación al arrepentimiento de los pecados, pero en cambio retuvieron como primer secreto la visión del infierno del 13 de julio de 1917- -imposible de describir- -y el anuncio de que Francisco y Jacinta se reunirían pronto con la Señora en el cielo. Francisco Marto murió en Aljustrel en 1919, a los once años, víctima de la epidemia de gripe, y su hermana Jacinta en 1920 en un hospital de Lisboa sin llegar a cumplir los diez años, después de haber recibido otras visitas de la Virgen. El segundo secreto de aquella aparición de julio era la parte positiva: Habéis visto el infierno adonde van las almas de los pobres pecadores. Para salvarlos, Dios quiere establecer en el mundo la devoción a mi Inmaculado Corazón Al mismo tiempo, les adelantaba que la Primera Guerra Mundial va a acabar. Pero si no dejan de ofender a Dios, en el reinado de Pío XI comenzará otra peor. Cuando veáis una noche alumbrada por una luz desconocida, sabed que es la gran señal que Dios os da de que va a castigar al mundo por sus crímenes, por medio de la guerra, el hambre y las persecuciones a la Iglesia y al Santo Padre. Para impedirlo vendré a pedir la consagración de Rusia a mi Inmaculado Corazón y la comunión reparadora de los primeros sábados. Si atienden a mis peticiones, Rusia se convertirá y habrá Las primeras apariciones La aparición del 13 de mayo de 1917 a Lucía y sus dos primos- -Francisco y Jacinta Marto, de 9 y 7 años- mientras cuidaban las ovejas en Cova da Iria Cueva de Irene la diosa griega de la paz) fue un acontecimiento desconcertante para los tres chiquillos, a pesar de que el verano anterior les había visitado por tres veces el Ángel de la Paz para enseñarles a rezar y a ofrecer pequeñas mortificaciones, familiarizándolos de ese modo con lo sobrenatural. En palabras de los tres jovencísimos pastores, era una Señora más brillante que el sol que llevaba en sus manos un rosario de cuentas blancas. Les pidió que volviesen a encontrarse con ella en ese mismo lugar el día 13 de ca- El fin de la Primera Guerra Mundial fue anunciado por la Virgen. Pero si no dejan de ofender a Dios, en el reinado de Pío XI comenzará otra peor Miles de fieles despiden los restos de sor Lucía en la catedral de Coimbra AP