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ABC SÁBADO 19 2 2005 Sociedad 55 Salud GINECOLOGÍA Diez reglas de oro para evitar lesiones 1- Aprenda la técnica con un profesor. Las personas que más lesiones padecen son los principiantes. El caso típico es el varón joven e inexperto que piensa que con llegar hasta abajo sin caerse, ya sabe esquiar. Y estos son los más peligrosos. 2- No pase del sofá a la máxima actividad. El snowboard requiere haberse preparado físicamente todo el año porque exige una buena dosis de coordinación, velocidad y fuerza. Se recomienda nadar, correr o montar en bicicleta porque trabajan prácticamente los mismos músculos y resistencias que en el esquí. Para practicar esquí de fondo se necesita mucha resistencia aeróbica porque los esfuerzos son muy prolongados. 3- Haga ejercicios de calentamiento. Las lesiones que se dan al poco tiempo de iniciar la actividad suelen ocurrir por una falta de calentamiento previo. Realice ejercicios durante al menos 15 minutos para mejorar su flexibilidad. Y esquíe sin forzar los músculos en las primeras bajadas. 4- No se fuerce. Los percances de última hora del día o después de varios días intensos de esquí, suelen deberse al agotamiento de los que intentan apurar el día o el fin de semana al máximo. Con la fatiga, el tono muscular disminuye y se incrementan las posibilidades de perder reflejos. Cuando se sienta cansado, pare. Haga una pausa cada dos horas. 5- Esquíe tranquilo. Un 73 por ciento de los accidentes se deben al descontrol. Adapte la velocidad a sus capacidades y a la densidad del tráfico en las pistas. 6- Olvide el móvil. No se olvide de que la pista se comparte con otros esquiadores. Sea prudente en los adelantamientos, mantenga una cierta distancia con el resto de los esquiadores y evite detenerse en mitad de las pistas, pasos estrechos o zonas de poca visibilidad. Y por supuesto, olvídese del teléfono móvil durante unas horas. Cada vez que se detenga para contestar una llamada estará exponiéndose en un peligro innecesario. 7- Evite estar fuera de pista. No se salga de las pistas si sus habilidades no están a la altura del desafío. 8- Tenga en cuenta las condiciones de la nieve. Evite este deporte cuando las condiciones ambientales no sean las adecuadas para su nivel. Antes de ponerse los esquís evalúe la calidad de la nieve. Cuando está muy blanda o congelada, las probabilidades de sufrir lesiones aumentan. 9- Primeros auxilios. Si se cae y al intentar incorporarse siente dolor intenso, no haga el esfuerzo de levantarse. Espere a que lleguen los equipos de salvamento y, mientras tanto, póngase nieve sobre la zona afectada. Muchas lesiones de rodilla se producen, de forma accidental, por ponerse de pie de forma incorrecta 10- No se salte la comida. Tome un almuerzo ligero, que aporte la glucosa y el glucógeno que necesitará para recuperar energía. Lo mejor, un plato de arroz, una pasta o cereales. Olvídese del alcohol y beba muchos líquidos. Un bebé recién nacido tras el momento del parto AP La anestesia epidural puede administrarse a las embarazadas desde los primeros dolores Un estudio descarta que la aplicación temprana aumente el riesgo de cesáreas antes de que el cuello del útero dilate 4 ó 5 centímetros ahorra sufrimientos innecesarios a las parturientas y no produce complicaciones N. R. C. MADRID. La anestesia epidural no siempre consigue el parto sin dolor que anhelan las embarazadas. En la mayoría de los hospitales la inyección que acaba con el sufrimiento de la madre no se administra hasta que la paciente no dilata 4 ó 5 centímetros, sobre todo cuando se trata del primer embarazo. En ese tiempo de espera a las parturientas sólo les queda soportar estoicamente el dolor de las contracciones. Las guías clínicas en la que se basan los ginecólogos han justificado durante años esta espera amparándose en varios estudios que establecían una relación entre la inyección epidural antes de esa dilatación y un mayor riesgo de partos por cesárea. Sin embargo, una nueva investigación asegura ahora que no hay ninguna razón para sufrir esa espera. El estudio que se publica esta semana en la revista New England Journal of Medicine concluye que la epidural puede administrarse antes de la dilatación aconsejada sin un mayor riesgo de cesárea. Médicos del Hospital Memorial Northwestern han llegado a esta conclusión tras estudiar a 750 mujeres de parto b Poner la anestesia que dividieron en dos grupos diferentes. Uno de ellos se formó con mujeres que habían recibido la inyección como primera opción y antes de llegar a los cuatro centímetros de dilatación. El segundo, con las pacientes que recibieron la epidural tras cuatro centímetros de dilatación. para que el talón vaya relajado, dentro de la rigidez necesaria para mantener el control sobre los esquís. vientos) airventage (se hincha como si fuera un globo y permiten afrontar las temperaturas más hostiles) o softshell (mantiene el calor del cuerpo) Partos más cortos Los médicos observaron que los partos eran más cortos en el grupo de la epidural en comparación con aquellas mujeres que recibieron el calmante estándar, una inyección de hidromorfina, y no se puso la epidural hasta después de la dilatación de cuatro centímetros. Los investigadores explican que los bebés cuyas madres habían accedido pronto a la epidural mostraron además mejores resultados en el Apgar el test que se les hace a los recién nacidos un minuto después del alumbramiento. Esta prueba evalúa el estado inicial del recién nacido, midiendo niveles cardiacos, respiración, tono muscular, respuesta refleja y aspecto en general. La doctora Cynthia Wong, directora del estudio, cuenta en el artículo que el mayor riesgo de cesárea visto en otros trabajos debe explicarse por otras causas, como el tamaño del bebé. Wong espera que su trabajo ayude a todas las mujeres a pedir la anestesia epidural cuando la necesiten y no esperen innecesariamente por temor a que piensen que es demasiado débil para soportar el dolor. Casco y espalderas Ponte el casco, usa la cabeza Este debería ser el lema de todo aquel que se interne en una pista. Su uso está recomendado en los menores de 12 años (en muchas escuelas es obligatorio) cuya altura les hace especialmente vulnerables a los choques con los adultos (el mayor golpea al pequeño con la pelvis y el tronco) pero debería hacerse extensivo a adolescentes y adultos. ¿Si protegemos nuestros tobillos con una bota rígida y bien atada, por qué no hacemos lo mismo con la cabeza? Otros dos accesorios que cuentan cada vez con más adeptos son las espalderas y las culeras. Las primeras protegen la columna y los riñones y las segundas, la cadera, el coxis y los genitales. Los más precavidos pueden llevar la protección integral que es un chaleco que cubre todo lo anterior y además hombros, caderas y muñecas. Los mejores chaquetones son los que incluyen gore- tex (una fibra que aisla del frío y no permite que el sudor se quede en el cuerpo) así como las que presentan windstoper (tecnología corta- Mejor sin gafas que con gafas malas Las gafas deben ser de material inastillable y las lentes deben comprarse en tiendas especializadas. Según Ramón Noguera, director ejecutivo de la Federación Española de Asociaciones del Sector Óptico, es mejor ir sin gafas de sol que llevar gafas no homologadas, ya que éstas suelen tener cristales oscuros que favorecen la dilatación de la pupila, sin proteger los ojos de los rayos ultravioleta. Por lo tanto- -añade- la cantidad de rayos que llegan al ojo se multiplican También es recomendable que la protección de los ojos sea lateral para evitar los efectos del viento y la acción anestésica del frío. Las máscaras de ventisca deben ser de doble pantalla para evitar el empañamiento. Para evitar las quemaduras del sol y el aire, la crema de protección deberá tener un filtro solar superior a 30 y de amplio espectro (que protege de los UVA, UVB y el viento) Aplíquesela en cara, cuello, nariz, orejas y labios, 30 minutos antes de exponerse al sol.