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36 Madrid INCENDIO EN EL CORAZÓN FINANCIERO DE MADRID SECUELAS EN LOS COMERCIOS SÁBADO 19 2 2005 ABC Azca quiso ayer recuperar su aliento, pero no pudo; al menos, no al cien por cien. Los comercios que han estado cerrados durante los primeros días posteriores al incendio levantaron ayer las persianas contando pérdidas y con la mente puesta en lo que ha de venir Los trabajadores tenemos miedo TEXTO: CARLOS HIDALGO FOTOS: CHEMA BARROSO MADRID. La zona sur de Azca se desperezó ayer, pero con resaca, una gran resaca. Las ronchas por el colosal incendio que devastó la Torre Windsor durante toda la noche del pasado sábado, hace ahora una semana, no son visibles sólo en las entrañas del rascacielos siniestrado. También están muy presentes en los trabajadores que volvieron ayer al trabajo después de que el suceso se lo impidiese al encontrarse sus oficinas y comercios dentro del perímetro de seguridad habilitado. Aunque fueron 10.000 los afectados, no todos acudieron ayer a su puesto por dos razones: por un lado, porque el cordón de seguridad continuaba desplegado, aunque se había reducido a 60 metros de radio, frente a los 500 iniciales; además, algunas empresas, por diversas razones, habían decidido esperar al lunes para reiniciar su trabajo. Los curiosos continuaban pululando por la zona. Reducir el perímetro es sinónimo de mayor cercanía al esqueleto del Windsor- -y quién sabe si a sus fantasmas- o lo que es lo mismo, que el morbo desplegó aún más sus alas. Volvieron a verse cámaras de fotos y prismáticos cuando los costados ocultos del Windsor quedaron al descubierto. Sobre todo, su zona inferior, rodeada de escombros y tizne. La gente volvió a sus asuntos, y el tráfico a su densa parsimonia. De nuevo, automóviles de gran cilindrada y ejecutivos maletín en mano. Restaurantes como el cercano Gino s de Castellana, 83, se fueron inundando de hambrientos trabajadores, y, en Hábitat, negocio muy cercano a El Corte Inglés y que ha estado abierto durante los últimos días, pocos clientes se acercaron a mediodía a comprar. La zona cero en gran parte, sigue en punto muerto, pese a su apertura parcial a la ciudadanía. Los coches no entran, las cafeterías, como City, cuelgan en sus cristaleras leyendas como ésta, no exenta de cierta desazón y resignación: Por fin hemos abierto M. P. Empleado del edificio Bronce Creo que la situación es peligrosísima Lleva 26 años trabajando en el edificio Bronce, el mismo tiempo que ha durado la vida del Windsor, el rascacielos vecino. Ayer, día de la reapertura, el trabajo se acumulaba. Ya llevamos cuatro sacas de correo, cuando lo normal en una mañana es un paquetito comentaba. El inmueble reabrió sus puertas a las siete de la mañana, sin daños aparentes en su interior. Durante la visita, algunas personas subían a las plantas superiores equipos informáticos y mesas de oficina desmontadas. Era la segunda mudanza en menos de una semana, cuando se cerró todo edificio que estuviera dentro de un radio de 500 metros, la conocida como zona cero de Azca. Entonces tuvieron tiempo para sacar aquel material que les fuera indispensable para poder desempeñar su labor en otras instalaciones, momentáneamente. Hay sólo un 20 por ciento del personal del edificio (500 empleados) trabajando hoy; la gente tiene miedo. Creo que la situación es peligrosísima, puesto que estamos a sólo 62 metros de distancia comentó. Además, aquí no ha venido la Policía ni el Ayuntamiento ni nadie para hablar con los empleados. Hay una desinformación total concluyó. Juan Zafra Departamento de Comunicación de Red. es Estamos trabajando en remoto, desde Alcobendas La empresa estatal Red. es se dedica al fomento de internet y las Nuevas Tecnologías, por lo que sería una paradoja que sus 160 trabajadores no hubiesen podido desempeñar su labor a distancia. Nuestra actividad- -aseguran en Red. es- -se ha mantenido prácticamente al cien por cien; conocemos casos en este edificio de empresas que han tenido que alquilar otros locales para seguir trabajando La firma es una de las que operan en el edificio Bronce, pero estos días han tenido que hacerlo bien desde casa o desde otras oficinas situadas en Alcobendas. Los trabajadores no accederán a sus oficinas de origen hasta el lunes, puesto que la empresa está revisando la seguridad del lugar y sus condiciones higiénico- sanitarias. Queremos garantizar la situación de bienestar de nuestros trabajadores, por lo que seguimos trabajando en remoto; además, no nos queremos trasladar aquí de nuevo hasta que el equipo informático no funcione de manera perfecta. Ayer por la mañana se reunieron representantes de La multitud volvió ayer a las inmediaciones del complejo de negocios Azca Los dueños del Windsor dicen que no se produjo cortocircuito La inmobiliaria Asón, propietaria del edificio Windsor, aseguró ayer en un comunicado que no es posible que se produjera un cortocircuito en la instalación eléctrica, y pidió que se investigue a fondo este asunto y se busque al responsable del siniestro. Desde Asón afirman que están seguros de que no tienen responsabilidad alguna en el incendio que ha devastado el edificio Windsor tras haber estudiado con seriedad y rigor las posibles causas del siniestro. Agregan que, además de la demanda presentada ayer, se ha contratado a un perito especializado en causas de incendios para que colabore en el esclarecimiento de los hechos. La inmobiliaria recuerda, además, que el edificio había pasado satisfactoriamente el pasado 5 de enero la revisión preceptiva de sus sistemas de seguridad contra incendios y que la torre tenía vigilancia profesional durante las 24 horas de todos los días del año. Insiste en que los sistemas funcionaron, puesto que la alarma saltó, se detectó el incendio e, inmediatamente, se avisó a los Bomberos No es posible, añade Asón, que se produjera un cortocircuito en la instalación eléctrica de calefacción y aire acondicionado, porque se apagaban y desconectaban de la red eléctrica el fin de semana. Asón Inmobiliaria afirma que desconoce cuál ha sido la causa ni de quién ha sido la responsabilidad pero que no es culpa del edificio ni de sus instalaciones