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4 Opinión SÁBADO 19 2 2005 ABC Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA PRESIDENTE DE HONOR: DIRECTOR: Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Ignacio Sanz IGNACIO CAMACHO PENSANDO EN EUROPA L T A campaña para el referéndum sobre el Tracomunitario y dejan de ser, al menos teóricamente, tadoconstitucional europeo no se ha desarroespacios de cooperación intergubernamental. Lainllado de manera adecuada para conseguir migración, el terrorismo, la cooperación judicial y que los ciudadanos españoles, además de un conocipolicialy otros instrumentos de la seguridad colectimiento suficiente de los principios y de los efectos va se recogen en el texto constitucional como objetidel nuevo Tratado, acudan a las urnas con un predovos de la Unión. También se reorganizan las instituminio de razones más que de sentimientos, muchos ciones comunitarias y se promueve su estabilidad. de los cuales estarán atizados por la percepción de Además, la Unión Europa se define a sí misma cola situación política nacional. Los temores de antes mo un ámbito de valores morales y políticos, que ahorason certezas y ya es una opinión generalizada debenser asumidos por los nuevos sociosy que marque este referéndum se ha convocado de forma tan carán las directrices de su relación con el resto de la precipitada que no se ha podido implicar a los espacomunidad internacional. ñoles en el significado profundo de esta cita europea. Bien es cierto que los referendos no suelen A opción abstencionista reflejará, ante todo, atraer el interés de los ciudadanos en una medida desconocimiento de estos avances del Tratado equiparable a los comicios electorales. Es el probley se traducirá en la rutinaria indiferencia hacia ese ma de la democracia directa, con mucho prestigio ente abstracto llamado Bruselas, que, sin embargo, pero poca práctica. Sin embargo, el Gobierno de Roincidecada día más en la vida cotidiana. Las oportudríguez Zapatero vinculó al referéndum y a la fecha nas ocurrencias de folclóricos y ministros que pidel mismo unas lecturas políticas de tanto calado den votar sí, aunque no se haya leído el Tratado, es que tenía que haber hecho mucho más por aseguuna invitación al retraimiento de ciudadanos que rarse una amplia participación. Si ésta no se alcanno practican actos de fe con el ordenamiento jurídiza, la culpa no será del PP, ni de la sociedad españoco y que se pueden sentir tratados como menores de la, sinode un Gobiernoquenohasidocoherente conedad por esta manera irresponsable de pedir el vosigo mismo. Ser los primeros en Europa, como queto. Ésta ha sido otra forma de no saber integrar adería Zapatero, está muy bien, en cualquier terreno, cuadamente a los ciudadanos en un proyecto que pero no es imprescindible, y alha de ser común por definigo mejor se tendría que haber ción, a la que se une la crispa El Tratado constitucional, ciónquese hainstalado en amvalorado laactitud de otrospaíses europeos que han colocado que sin duda es mejorable plios sectores sociales. El de sus consultas en un calendario Zapatero es un Gobierno que, más holgado. Ser los primeros bajo maneras suaves, ha roto y ofrece aspectos en respaldar el Tratado, en un parte del consenso alcanzado cuestionables, representa por la sociedad española, grareferéndum no vinculante, no nos hará más fuertes en Eurocias a las cuales se pactó una la consolidación de los pa y, en todo caso, todo depenconvivenciapacífica y ordenaderá de cómo se produzca ese da, a izquierda y derecha, emlogros europeos refrendo. pezando por las costuras consA rebufo de un gran proyectitucionales de 1978, siguiento político, como es la Unión do por las de valores morales Europea, y de un respaldo asegurado de la oposiarraigados más allá de su origen o connotación relición popular, el Gobierno ha dado motivos para ingiosa y terminando con las que mantenían fuera del terpretar el referéndum como una operación de poder político a opciones extremistas y radicales, imagen europeísta. Pero el riesgo es del Ejecutivo, aquéllas que nunca habrían hecho posible la Tranpuesel fomento de la participaciónera su única oblisición democrática. Difícil resulta convocar a un esgación ante esta consulta, porque tanto el PP como píritu europeísta cuando el Gobierno que lo hace se el PSOE habían asumido la captación del voto favoapoya en los partidos del más rancio y reaccionario rable. Rajoy ha marcado el 50 por ciento del electoraantieuropeísmo. do como suelo de la participación. Parece razonable, El no tendrá, probablemente, procedencia discomo también lo sería la participación registrada par. Habrá lógicamente quien, tras recibir informaen las elecciones europeas. Por debajo de uno u otro, ción suficiente, no acepte el contenido al advertir el Gobierno quedará señalado como responsable. en el Tratado lagunas o presencias que le resulten insuperables. Pero quizás el mayor porcentaje del no venga motivado por una actitud reactiva de ANTO PP como PSOE dan por segura la victoparte del electorado al planteamiento plebiscitario ria del sí No cabe esperar otra cosa de una que algunas actitudes del Gobierno han proyectado sociedad que ha sabido integrarse en el proyecto eusobre la consulta. Si el Ejecutivo erró al trasladar ropeo con un alto sentido del compromiso y del saesa impresión cabe preguntarse si no lo harán tamcrificio, porque los beneficios recibidos, pese a todo bién quienes traduzcan al lenguaje de la política dolo que se insiste en ellos, no han sido gratis para los méstica un referéndum en el que se pregunta por españoles. El Tratado constitucional, que sin duda otra cosa. El ciudadano ha de centrar su decisión en es mejorable y ofrece aspectos cuestionables, repreel asunto europeo que se dirime, abstraerse de las senta la consolidación de los logros europeos y un torpezas (muchas y variadas) cometidas por el Goimpulso allí donde era necesario: la política extebierno en sus diez meses de gestión y votar en conrior y de seguridad común y el espacio de libertad, ciencia. seguridad y justicia, que se incorporan al método ESCUELA SIN RELIGIÓN E L L documento aprobado el pasado jueves por el Consejo Escolar del Estado lleva hasta niveles insospechados la ofensiva lanzada desde hace meses contra la religión católica en nombre de un laicismo agresivo. Se trata ahora de expulsar a la asignatura de Religión del currículo y del horario escolar, de tal manera que no sea evaluable y que los profesores de la misma no formen parte del claustro. Ni siquiera se contempla una eventual alternativa a la asignatura. En fin, el documento aprobado tras múltiples horas de agitada discusión concluye con una petición delirante: que se deroguen los acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede, a los que considera contrarios a la Constitución. Además de un sectarismo impropio de una sociedad democrática que ha superado viejas querellas, este último acuerdo merece el más severo reproche jurídico: ignora que la Constitución en la que pretende ampararse exige, en su artículo 16, que los poderes públicos mantengan una especial cooperación con la Iglesia Católica y desconoce que los acuerdos mencionados tienen rango de tratado internacional por lo que comprometen al Estado español en sus relaciones exteriores. Esta agresión tan injusta como inoportuna contra las creencias mayoritarias de los ciudadanos demuestra la escasa consideración que guarda el dogmatismo ideológico hacia la realidad de los hechos. Hace pocos días se hacía público el dato de que el 73 por ciento de los padres desea que sus hijos reciban enseñanza religiosa. Queda claro, por ello, que el Consejo Escolar ha comprometido gravemente su prestigio como órgano consultivo y que su presidenta, Marta Mata, ha dado muestras de parcialidad que la inhabilitan para continuar en el ejercicio de sus funciones. Una regla elemental de prudencia determina que el voto de calidad no debe utilizarse para introducir innovaciones importantes; por eso mismo, es frecuente en los órganos democráticos que se considere rechazada una propuesta en caso de empate, como ocurre precisamente en el Congreso de los Diputados y en el Senado. A mayor abundamiento, el número total de votos a favor de la propuesta recoge una opinión muy minoritaria en el seno del Consejo. Mata llegó también a privar del uso de la palabra a varios componentes del órgano colegiado, lo que demuestra su incapacidad para ordenar y dirigir un debate plural. La reacción de las organizaciones de padres católicos y de algunos prestigiosos consejeros prueba que la institución ha entrado en una crisis profunda, que sólo podrá superarse por un nuevo acuerdo que respete los derechos de todos. Es imprescindible que el Ministerio de Educación tome buena nota de las discrepancias.