Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
108 VIERNES 18 2 2005 ABC Gente EN MALLAS Y A LO LOCO Cibeles 2005 Los leggins o mallas ya no son patrimonio femenino. La ropa interior de los cowboys más recios sale al exterior, para el que se atreva. Futuro imperfecto Las dispares propuestas de los jóvenes y dos desfiles de peletería clausuraron Pasarela Cibeles TEXTO: SILVIA CASTILLO FOTOS: ÁNGEL DE ANTONIO Marina Pérez con un soberbio poncho de José Miró reatividad de los jóvenes talentos echó ayer el cierre de Cibeles. Propuestas futuristas, victorianas o alegóricas fueron lo más novedoso del certamen madrileño, aunque ninguno era nuevo en esta plaza. Los debutantes en esta edición fueron dos consagrados peleteros, José Luis Aznárez y Olga Ríos, que arroparon con sus pieles una pasarela que hoy estará fría, pero a la que le aguarda el calentón de Gaudí (su hermana de Barcelona) si los dos focos de la moda persisten en mantener sus próximos desfiles en las mismas fechas de septiembre. Lac Delfín domesticado Ladies and Gentlemen con ustedes el nuevo Davidelfín. El nombre de la colección del diseñador malagueño era toda una declaración. Por un lado, presentó a partes iguales sus propuestas para hombre y mujer y, por otro, el lifting al que ha sometido su trabajo merecía un redoble de tambores. Sin apartarse del espectáculo que siempre rodea sus puestas en escena- -ayer la referencia era el circo- Delfín mostró sus creaciones preppy o sea para niños bien del madrileño barrio de Salamanca, que es donde vende su ropa: twin- sets de punto, para él y para ella, que se ciñen al cuerpo como un guante; faldas de vuelo largas hasta el suelo, para el día en tejido vaquero y para la noche en satén; abrigos de cashmere de corte clásico y trajes sastre muy políticamente correctos, como el que el propio diseñador paseó como un modelo más. Pero Delfín no se olvida de que la moda es arte y divertimento. Sus señas de identidad, las camisas y las corbatas, persisten como hilo conductor de su colección, aunque pasadas por el filtro de la comercialidad, para muestra el chaquetón camisero que lució Verónica Blume. Las superposiciones (bermudas sobre pantalón de chándal para él) y la reinterpretación de las prendas (como la americana- canguro) son parte del show José Miró llenó una vez más de teatralidad la pasarela. En su cuarto desfile en Madrid, el mallorquín se inspiró en la arquitectura gótica, que interpreta con volúmenes sobredimensionados, enormes godets y volantes. Con el denim como materia estrella para el día, Miró ha plasmado el arte catedralicio en pantalones y abrigos vaqueros- -las costuras verticales evocan a las columnas y los geométricos pespuntes bordados son la rosa art noveau que aparece en las vidrieras- El punto tricotado oversize de tonos naranjas, camel, y rosa, y los ponchos de finísima lana en tonos arena, rematados en flecos muy largos, fueron lo mejor de una muestra que perdió gas con una serie de vestidos lenceros de satén en blanco y rosa, más apropiados para saltar a la cama que para salir de ella. El triunfador de la última edición, Jorge Vázquez, y su compañero de desfile, Juanjo Oliva, consiguieron el lleno absoluto. La apuesta del primero es sexy, con variedad de tejidos que van desde el algodón mezclado con lana para los abrigos y trajes sastre, a delicadas sedas llenas de pedrería en vestidos y blusas. Piezas de inspiración militar, pantalones de cadete de West Point, combinados con delicados tops a la griega, fueron las piezas más aplaudidas de su desfile. A negro apostó Oliva, que ayer obtuvo el Premio L Ôréal a la mejor colección de un joven diseñador y compartió laureles con Madelaine Hjort, que resultó la mejor modelo y obtuvo,