Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
64 Espectáculos VIERNES 18 2 2005 ABC VIERNES DE ESTRENO Entre copas LV FESTIVAL DE BERLÍN El trasluz, el aroma y el sabor del gran cine E. RODRÍGUEZ MARCHANTE Es hora de irse: llega Sokurov E. R. M. ENVIADO ESPECIAL BERLÍN. Ayer echaron otras tres películas a competición sin que pasara nada, o apenas nada. Una de ellas de ese temible director ruso llamado Aleksandr Sokurov con vocación de anestesista, o peor aun, de taxidermista. Te deja seco. Ya sólo le quedan dos balas al concurso y el Oso sigue en su osera ajeno a lo que está pasando en esta Berlinale. La mejor película del día, Sometimes in april era un calco de otra que se proyectó al principio, Hotel Ruanda impactantes reconstrucciones de los sucesos de 1994, en los que fueron asesinados un millón de tutsis, mientras que el resto del mundo se limaba las uñas. Esta segunda la ha dirigido Raoul Peck, que no da la impresión de tener nada que ver con los Peck de toda la vida, y la ha hecho con pasión, nervio y mucho trapo dramático, aunque no ofrecía nada relevantemente nuevo con respecto a la primera ¿a nadie le parece raro que en un mismo festival se proyecten dos películas sobre los mismos sucesos? Bueno, en realidad, alargaba la acción hasta diez años después en los procesos de Arusha (Tanzania) a algunos de los implicados en la masacre. Y también se podrían señalar, ya puestos, un par de fugaces apariciones de Debra Winger en el papel de política preocupada Salvado este título, más que nada por lo trágico de su contenido, con el resto del cine del día no hubo ni para poner el pie en el estribo. Y eso que eran dos películas de dos estrellas de la modernidad: el inoperante Sokurov y el superfrancés Jacques Audiard. El primero presentaba nada menos que la tercera parte de su tetralogía sobre... sobre... ¿sobre qué? Se titula The sun y se centra en la figura del emperador del Japón al término de la segunda guerra mundial. La cantidad de nada que vierte este director ruso sobre la pantalla a propósito de estas fechas y encuentros históricos son para darle un premio, pero en Groenlandia. Esta fascinante tetralogía empezó con Hitler, siguió con Lenin, se enreda ahora con Hirohito. Y siempre sin salir prácticamente de una sala vacía, una mesa y un par de sillas. Pero Sokurov es así, lo que no se gasta en producción lo derrocha en poesía. Y apenas queda espacio para la del francés Audiard, lo cual, francamente, se agradece. Se titula ¡agárrense! De batir, se me rompió el corazón o sea que ya se imaginarán que sólo entrar a verla era ya una prueba de buena voluntad. No pasa nada en ella, pero ocurre muy deprisa, los personajes son de arcada y la ha rodado con esos ímpetus de quien tiene tantas cosas grandes que contar. En fin, sabrán disculparnos por hoy... Si una película pudiera escanciarse, agitarla suavemente en el interior de un buen cristal, subirla y mirarla al trasluz, sumergir en ella la nariz y aspirar, beberla, saborearla, buscarle aromas y sabores, recuerdos, emociones o promesas... Si una película tuviera el don de embaucar tus sentidos, de cambiarte el animo o el humor, de marearte, alegrarte o entristecerte, de prestarte el hombro o remojar tus soledades y angustias... Bien, si una película pudiera o consiguiera todo eso, no sería una película: sería un magnífico y amigable vino. Pero si ese vino pudiera tomar prestada la forma de una película, esa película seria Sideways que aquí se titula Entre copas sin duda adocenando su contenido y sin aludir a todo lo excepcional que guarda pero que no esconde. El director es Alexander Payne, que ya demostró su capacidad para coger unicornios a lazo en A propósito de aunque en esta ocasión se acerca mágicamente a lo perfecto: Entre copas es el zumo de algo parecido a la uva Pinot, que tiene un pellejo muy delicado, que crece despacio, desconfiada, que necesita de unas manos especiales y de unas atenciones de convaleciente, pero que luego, llegado el momento, devuelve cada uno de esos instantes, desvelos y sensaciones en un vino único; es una versión intima y sensible de la cabernet, una uva fuerte, recia, que sobrevive en cualquier ambiente y situación, y que se transforma en un vino liberal y gustoso y fresco. Los personajes que muestra, igual: el sensible y acomplejado Miles (sólo un actor tan dotado como Paul Giamat- Thomas Haden Church y Paul Giamatti Director: Alexander Payne Intérpretes: Paul Giamatti, Thomas Haden Church, Virginia Madsen Nacionalidad: Estados Unidos, 2004 Duración: 123 minutos Calificación: ti puede convertir en caldo único ese personaje) y el fuerte y seductor Jack (el escasamente conocido Thomas Haden Church) También les pasa a ellas, a la juiciosa y desconfiada Virginia Madsen y a la impetuosa y sensual Sandra Oh. Y un viaje de celebración entre viñedos, bodegas y sus propias vidas, que unos se la beben a morro, sin apenas paladear pero disfrutando a su modo, mientras que otros la miran demasiado al trasluz, la huelen y la catan sin atreverse en tantas ocasiones a tragarse el contenido. El modo en que Entre copas colma por dentro al espectador y le abruma de sensaciones y sentimientos vivos tiene mucho que ver con esa manera de ver también una botella de vino como algo vivo, incluso humano, que evoluciona dentro, en secreto, hasta que alcanza su plenitud hay que saber cuando llega ese momento, y bebérsela dice uno de los personajes) porque a partir de ahí comienza un lento declive hacia su muerte. Esta película está abierta, descorchada, en su cima, en su mejor momento, y su contenido es igual de magnífico de principio a fin, del primer al último trago. Bien es cierto que, vaciada la botella, vaciada la película, todos los personajes de la trama, incluidos los espectadores, hemos notado los efectos embriagadores del buen vino, del gran cine. El Festival de Las Palmas apuesta por el cine más independiente A. LUACES MADRID. El Festival de Cine de Las Palmas de Gran Canaria llega este año cargado de sorpresas. Así lo confirmó ayer su director, Claudio Utrera, durante la presentación del certamen en Madrid. Este año el festival, que se celebra del 4 al 12 de marzo, se traslada al centro de la ciudad y eso va a repercutir en muchos sentidos: ambiente y público, sobre todo. Los ciclos en esta ocasión pasan por Terra Brasil 95- 05. El renacimiento del cine brasileño Gun Crazy: serie negra se escribe con B y la retrospectiva de Errol Morris, el realizador norteamericano de no ficción que el pasado año obtuvo el Oscar al mejor documental por The Fog of War Acudieron al acto la alcaldesa de Las Palmas de Gran Canaria, Josefa Luzardo y la concejal de Cultura, María Isabel García. Utrera comentó que estaban muy satisfechos con las sec- ciones oficial e informativa. En la oficial tenemos, entre otras cintas, The World de Jia Zhangke, el más importante de la sexta generación de realizadores chinos; la de la realizadora Danielle Arbid, Maarek ob y Tropical Malady muy controvertida estéticamente y que dividió a la crítica en Cannes, donde se llevó el Premio del Jurado El encuentro apunta hacía películas de cinematografías lejanas que invitan a ser conocidas. Fuera de concurso tenemos, por ejemplo, el homenaje a Ozu del realizador más exquisito del cine contemporáneo, Hsiaohsien Hou, con su filme Café Lumière El Premio de Honor del certamen lo recibirá Victoria Abril en el transcurso de la gala de inauguración del día 4 de marzo, en la que se proyectará In Good Company de Paul Weiz. A la actriz española le seguirán otros dos personajes extranjeros de gran popularidad internacional. Entre las diversas secciones cabe destacar la de Gun Crazy: Serie negra se escribe con B cuyo objetivo es mostrar una visión diferente y novedosa del género negro asociado a la estética, a los arquetipos psicológicos, a la música, el cómic y los cruces genéricos, más que a los contenidos sociales. El espíritu del ciclo es, ante todo, pop, lúdico y selecto, en el que se encuentran trabajos de Tourneau, Edward Dmytrick, Robert Siomak, Raoul Walsh, Max Ophüls o Robert Wise, entre otros. El apartado dedicado a Brasil quiere mostrar que es una de las cinematografías que con más fuerza emerge en el mercado internacional. Para Utrera. por su frescura, originalidad y sentido del compromiso la han convertido en un modelo de rigor y coherencia. De ahí la retrospectiva Como cada año, el Festival ofrece una sección oficial a concurso en la que un grupo de producciones actuales, compiten a los máximos premios del certamen como la Lady Harimaguada de Oro, máximo galardón del festival; la Lady Harimaguada de Plata, que destaca la de dirección o el José Rivero al Mejor Nuevo Director.