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18 Nacional EL DEBATE DE LA SEGURIDAD EN LOS RASCACIELOS VIERNES 18 2 2005 ABC Torre Bali (210 metros) Vista de Benidorm desde la Sierra Helada. Al fondo de la imagen, destaca la imponente figura del Gran Hotel Bali, que supera los doscientos metros de altura El incendio de la torre Windsor ha puesto sobre el tapete la seguridad de los edificios de gran altura. Benidorm ocupa la segunda posición mundial en cuanto a concentración de estos colosos. Pero nadie parece temer un episodio como el de Madrid Una ciudad a prueba de fuego TEXTO: I. BLASCO FOTO: ANTONIO ELVAR BENIDORM. El Manhattan del Mediterráneo O Beni York Son sobrenombres que acreditan el merecido segundo puesto que la ciudad más turística de España ocupa a nivel mundial entre las concentraciones urbanísticas de edificios en altura. Sólo superada por el barrio neoyorquino más conocido, la principal diferencia entre Manhattan y Benidorm acaso esté en el uso residencial de las torres de la localidad alicantina, la inmensa mayoría de ellas establecimientos hoteleros. ¿Cómo meter a 500.000 personas durante el mes de agosto en un municipio con una superficie de apenas 40 kilómetros cuadrados? Edificando hacia al cielo, naturalmente. Este planteamiento tan simple como práctico lleva oficiando de espoleta para que el municipio haya acumulado en las últimas tres décadas una delirante cifra de edificios de extraordinaria envergadura que se sitúa entre los 35 y los 210 metros (190 habitables) que marca el Gran Hotel Bali, tenido como el inmueble residencial más elevado de Europa. Pese a lo relativo del concepto de rascacielos, susceptibles de merecer ese calificativo existen en Benidorm cuarenta, ninguno de los cuales se sitúa por debajo de las veinte plantas o, lo que es lo mismo, de los respetables 70 metros de altura. De más de cuarenta, la cifra alcanza los doscientos. Bomberos a la altura de su misión Un entrenamiento específico para misiones específicas. Los 71 hombres que componen la plantilla del parque de Bomberos de Benidorm saben que son muchas las posibilidades de que una de sus salidas desemboque en una acción desarrollada a decenas de metros del suelo. Por ello, a diario hacen prácticas en altura que, por otro parte, están extendidas entre otras dotaciones de bomberos de la provincia de Alicante, donde la densidad de edificios altos se sitúa por encima de la media española. El sargento José Cerdá muestra un especial interés por desmontar algunos de los errores de bulto que se han escuchado estos días a cuenta de lo ocurrido en la torre Windsor Por ejemplo, eso de que las dimensiones de las escalas de los bomberos impedirían atacar un fuego declarado en una de las últimas plantas de un edificio Cerdá explica que se trata de un detalle irrelevante, porque la gente debe saber que los bomberos atacan los incendios en altura desde el interior de los inmuebles y que las actuaciones en las fachadas exteriores se realizan sólo para evitar la propagación del fuego o para evitar una eventual evacuación de personas por esa zona Respecto al nivel de seguridad de los hoteles benidormenses, Cerdá no tiene dudas en calificarlo de muy aceptable en lo que ciertamente influye el hecho de que la ciudad tiene en el turismo su única fuente de ingresos. Bastaría con que se produjera un incendio como el ocurrido en Madrid el sábado para que los británicos se lo pensaran dos veces antes de pasar sus vacaciones en esta ciudad De hecho, los bomberos tienen, como mucho una intervención al mes en hoteles. Acaso el gran inconveniente es que la gente tiene aún que acostumbrarse a avisarnos a tiempo Y, sin embargo, en cuanto a seguridad, todo está bajo control. Constructores, arquitectos y hoteleros de la ciudad coinciden en que el caso Windsor ha hecho cundir una inquietud injustificada en cuanto a las hipotéticas consecuencias fatales que podría deparar un incendio declarado, pongamos por caso, en una planta hotelera atestada de clientes y situada a un centenar de metros del suelo. La legislación española, en concreto la normativa de 1996, es clara en cuanto a que las medidas contra incendios se dirigen a la protección de las personas, no a la del edificio. Si partimos de que la ley está para cumplirla, se me ocurren pocos sitios más preparados para evitar un incendio que cualquiera de los 120 hoteles de la ciudad Pere Joan Devesa, presidente la patronal hotelera de Benidorm y arquitecto de formación, duda además a las claras de que el riesgo de incendio guarde relación con la altura del edificio Tiempo de evacuación Da fe, también, de que los simulacros es las instalaciones son continuos porque, si algo hay más importante que el instrumental preventivo, es el correcto cumplimiento de los procedimientos de emergencia Es decir, que todo el mundo sepa qué hacer para que el desalojo se produzca sin novedad.