Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
52 Sociedad JUEVES 17 2 2005 ABC El Homo sapiens vivía en África hace ya 195.000 años b Un nuevo análisis de sedimentos etíopes retrasa 35.000 años el origen de la humanidad moderna tras el descubrimiento en Etiopía de dos fósiles ABC MADRID. Una investigación geológica revela que nuestra especie es más antigua de lo sospechado, ya que hace 195.000 años ya vivía el Homo sapiens en África. Hasta ahora, las pruebas más remotas de su aparición tenían 160.000 años de antigüedad. Consistían en una serie de fósiles descubiertos en el yacimiento de Herto (Etiopía) Sin embargo, científicos de la Universidad Nacional de Australia y de Utah (Estados Unidos) señalan hoy en Nature que dos cráneos hallados en Kibish (Etiopía) son los ejemplares más antiguos conocidos de nuestra especie. Ambos fósiles, llamados Omo I y Omo II, fueron encontrados en el año 1967, pero los expertos no se pusieron de acuerdo sobre si los restos eran de la misma edad. Las características de Omo I eran distintivamente más modernas Ahora un examen geológico más detallado y preciso revela que la edad de las rocas en las que fueron encontrados ambos restos humanos indican que tienen la misma edad y que son, en efecto, los restos más antiguos de Homo sapiens El geólogo Frank Brown, uno de los participantes en el estudio, precisa que retrasar la aparición de nuestra especie a 195.000 años es significativo porque muchos aspectos culturales de la Humanidad aparecieron mucho más tarde (hace 50.000 años) Esto significaría, según el profesor Frank Brown, que durante 150.000 años nuestra especie vivió sin materiales culturales, sin evidencia de comer pescado capturado con arpones o practicar la música, utilizar agujas o manejar herramientas. JOSÉ MANUEL MORENO Catedrático de Ecología de la Universidad de Castilla- La Mancha La mayor sombra sobre el clima es proyectada por Estados Unidos José Manuel Moreno ha coordinado el estudio sobre los impactos del cambio climático en España y ahora dirige el capítulo sobre Europa del próximo informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático, que verá la luz en el año 2007 TEXTO: A. ACOSTA FOTO: EFE MADRID. Convencido de que la entrada en vigor del protocolo de Kioto marca un sendero que no tiene vuelta atrás, el profesor Moreno no oculta, sin embargo, su preocupación ante los cambios que el cambio climático provocará en todos nuestros sistemas. -La entrada en vigor del protocolo es esperanzadora, pero ¿pesan más las dudas y las sombras? -Sí, y la sombra más grande es proyectada por el país que más emite gases de efecto invernadero a la atmósfera. Estados Unidos proyecta una sombra muy grande en un día como hoy. -Los científicos justifican los distintos escenarios de futuro en la diferencia entre alteraciones severas y catástrofes, pero en el caso de España las variables son muy parecidas. ¿El impacto será mayor? -Bueno, lo que hace este estudio es, a partir de los modelos generales, confirmar la tendencia de que en el sur de Europa los efectos van a ser algo más extremos. Después, a esos modelos generales se les han acoplado otros regionales, que antes no se tenían, que nos dan más detalles y que proyectan para España un aumento térmico importante. Sigue habiendo incertidumbres, pero hay que preguntarse si la incertidumbre de todos apuntando en una misma dirección nos da certidumbre. -Su estudio apunta a un efecto de continentalidad con mayores impactos en el interior que en la costa, pero ésta debe afrontar la subida del nivel del mar. -Las zonas bajas son muy sensibles a lo que hace el mar, se ha visto ahora en el sureste asiático. Pero esto no se debe ver como determinismo, esto son opciones y deben abrirnos los ojos a la hora de planificar el futuro, a la hora de planificar nuestras vulnerabilidades. Esa es la filosofía con la que tenemos que aproximarnos a estas proyecciones. Debemos volver la vista atrás y ver dónde somos vulnerables. Las zonas bajas son muy sensibles a lo que hace el mar; se ha visto ahora en el sureste asiático ¿Estamos a tiempo de adaptarnos a estos impactos? -Claro, bueno, a algunos sí y a otros no. Por ejemplo, la ola de calor de 2003 ya no tiene remedio. En cambio, el año pasado, se dieron rangos de aviso a partir de los datos descritos por los expertos que han conducido este informe, o sea, que ya se nos hizo caso. -Si España sigue incumpliendo Kioto, ¿los efectos serán peores? -España simplemente contribuye con su grano de arena al montón. El caso de Estados Unidos es diferente porque sí se puede notar lo que haga. -Decía usted que el cambio climático nos puede llevar a navegar por la senda de una nueva era -Bueno, lo dice André Berger, que este periodo interglaciar va a ser más largo. Si fuese un interglaciar normal probablemente estaríamos en una senda de disminución de temperaturas, pero él dice que éste va a ser más duradero y además le estamos echando leña. Él se pregunta si vamos hacia una tierra sin hielo permanente y esto sería una nueva era, la quintenaria, como Berger la ha llamado. Pero esa no la vamos a ver. Fémur de Omo 1, H. sapiens SCIENCE del yacimiento de Kibish (Etiopía)