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ABC JUEVES 17 2 2005 Internacional 31 Conmoción en Italia por la difusión del vídeo de la periodista Giuliana Sgrena A pesar de las súplicas de la periodista, el Senado decidió ayer mantener las tropas en Irak b El requisito principal era política- mente inaceptable. Giuliana pedía al pueblo italiano, por favor, haced presión sobre el Gobierno para que retire las tropas JUAN VICENTE BOO. CORRESPONSAL ROMA. Italia vivió ayer con el corazón en un puño una jornada de inquietud por la periodista Giuliana Sgrena, cuya imagen exhausta, llorosa y suplicante llegó a todos los hogares a través de un vídeo grabado por sus secuestradores. Bajo amenaza de muerte, la enviada especial de Il Manifesto, pide a sus amigos, a su compañero sentimental y a todos los italianos que presionen al Gobierno para que retire los 3.000 soldados de Irak. A pesar del llamamiento de la periodista y de su familia, el Senado aprobaba pocas horas después, por los 141 votos de la mayoría frente a los 112 de la oposición, mantener el despliegue de las tropas. El padre de la secuestrada, Franco Sgrena, un ferroviario jubilado de 79 años, combatiente de la resistencia durante la ocupación alemana, confesó su pesimismo: tengo mucho miedo de que esto termine mal Iván, hermano de la periodista, explicó que nosotros tenemos las manos atadas, y el Gobierno no tiene intención de retirar las tropas La angustia por la suerte de Giuliana Sgrena, secuestrada el pasado 4 de febrero en Bagdad, se extendió como una descarga eléctrica por todo el país al mediodía, cuando todas las cadenas de televisión divulgaron el vídeo entregado anónimamente en las oficinas de Associated Press de la capital iraquí. Era el enésimo altibajo emocional en un secuestro caracterizado por mentiras, reivindicaciones contradictorias y la explotación de la tragedia por oportunistas desde internet. Aunque no hay garantía de que el vídeo sea reciente, la grabación casera, que incluye seis o siete cortes, muestra a Giuliana Sgrena con una chaqueta verde que no es suya, sola ante una pared blanca sin decoración. La fogueada enviada especial del diario comunista de Roma ha perdido peso y tiene los nervios destrozados. Con voz temblorosa cuenta, primero en italiano y después en francés, que estaba aquí para dar testimonio sobre la situación de este pueblo que muere cada día. Millares de personas están en prisión, incluidos niños y ancianos, se viola a las mujeres y la gente muere por las calles por todas partes. No hay nada para comer, no hay electricidad, no hay agua. Os lo suplico, poned fin a la ocupación Compañeros de Giuliana contemplan angustiados el vídeo del horror REUTERS Zarqaui se desmarca En la parte izquierda de la pantalla aparece una sobreimpresión digital incompleta en letras rojas: Muyahidines sin Fronteras Es el enésimo grupo desconocido desde que el secuestro del 4 de febrero fuese reivindicado ese día por la Organización para la Yihad Islámica y al día siguiente por la Organización de la Yihad Islámica en el país de Mesopotamia El 6 de febrero, el Consejo de los Ulemas suníes pidió la liberación de la periodista y el 7 llegaron dos noticias esperanzadoras: Abu Musab al- Zarqaui negó cualquier participación en el secuestro, y la Organización de la Yihad Islámica anunció que Giuliana Sgrena no era una espía y que sería puesta en libertad. La esperanza de la familia y de sus compañeros en Il Manifesto duró poco, pues el 8 de febrero las Brigadas de Muyahidines en Irak anunciaron ha- Gemelli, Juan Pablo II pidió la liberación de la periodista italiana y de todos las demás personas secuestradas en Irak En el vídeo de ayer, Giuliana se dirige varias veces en tono desesperado a su compañero sentimental: Pier, te ruego que me ayudes. Haz que pongan las fotos de los niños heridos por las bombas de racimo (cluster bombs) Haz ver las fotos que he hecho a los iraquíes: los niños heridos, las mujeres... Poco después, las fotos del sufrimiento de los inocentes aparecían en la edición electrónica de los diarios italianos. ¡Haced presión sobre el Gobierno! Pero el requisito principal era políticamente inaceptable. Giuliana pedía al pueblo italiano, por favor, haced presión sobre el Gobierno para que retire las tropas. Todo el pueblo italiano tiene que ayudarme. Mi vida depende de vosotros. Haced presión sobre el Gobierno. ¡Ayudadme! El voto en el Senado confirmaba que no habrá cambio de rumbo bajo presión de los terroristas. Habrá, eso sí, una gran manifestación el sábado para pedir la liberación de Giuliana, como se hizo ya durante el secuestro de las dos Simonas que trabajaban para una organización humanitaria y, afortunadamente fueron liberadas sin daño alguno después del pago de un rescate. Esta vez, la situacion es más peliaguda. Giuliana, en la cinta emitida ayer AP berla ajusticiado. Entretanto, los compañeros del diario difundían a través de las cadenas televisivas árabes un vídeo sobre el trabajo de Giuliana: sus crónicas eran claramente contrarias a la guerra y mostraban el sufrimiento de la población civil. El domingo 13 de febrero, en su primera comparecencia pública desde su regreso del hospital