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16 Nacional REFERÉNDUM EUROPEO JUEVES 17 2 2005 ABC Zapatero dice que no hay que confiar en el voto de los demás ante la campaña del PP Gerhard Schröder ironizó con que nos puede ganar la gripe, pero no la oposición del Gobierno equiparó, en el mitin de Zaragoza, la trascendencia del referéndum del domingo al que aprobó la Constitución española GONZALO LÓPEZ ALBA ZARAGOZA. El PSOE ha acogido con profundo malestar la declaración del presidente del PP, Mariano Rajoy, de que el mundo no se para por que fracase el domingo el referéndum sobre la Constitución Europea al entender que con ella desmotiva al electorado e, indirectamente, propicia un voto de castigo al Ejecutivo. Por ello, la dirección socialista ha tomado buena nota para el lunes cotejar los datos de participación en sus respectivas zonas de influencia. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no respondió directamente a Rajoy, pero ayer se hizo eco de su declaración al subrayar ante sus partidarios que no hay que confiar en que las cosas salgan adelante con el voto de los demás por lo que, según dijo, necesitamos todos los votos Para lograr la máxima movilización, por segunda vez en la campaña aunque ya lo había afirmado desde el mismo momento de la convocatoria del referéndum- -insistió en que el resultado va a ser vinculante para el Gobierno. Se trata de ganar el futuro y para ganar el futuro son necesarios todos los votos y cada voto. Está bien que los españoles, que no estuvimos en la cita del inicio de Europa ni en la cita de la democracia cuando teníamos que haber estado, por una vez en la histob El presidente ria seamos los primeros apostilló. El líder del PSOE equiparó la trascendencia histórica de la cita del domingo con la del referéndum de 1978 en el que se aprobó la vigente Constitución española. Entonces no dio igual que saliera sí o no, y ahora tampoco dijo Zapatero, quien señaló que, en el mejor de los casos, tener la oportunidad de votar un texto constitucional sólo ocurre dos veces en la vida. Zapatero contó en el acto de ayer, uno de los más multitudinarios de la campaña, con unas tres mil personas, con el apoyo del canciller alemán Gerhard Schröder, el primer jefe de Gobierno con el que trabó relación, en agosto de 2000, un mes después de haber sido elegido secretario general del PSOE. Schröder, que no pudo estar el pasado viernes en Barcelona junto a Jacques Chirac para apoyar la campaña del PSOE a causa de una gripe, llegó con ganas de desquite con los periodistas españoles. Tras disculparse por aquella ausencia, proclamó que la oposición no nos puede ganar, pero la gripe sí y agregó que a los periodistas españoles que han escrito que había traicionado a mi amigo José Luis, les deseo la gripe Zapatero y Schöder, ayer, en el mitin de Zaragoza Obvió, sin embargo, la responsabilidad de la Secretaría de Estado de Comunicación del Gobierno español en la desinformación que puso en entredicho la certeza de su enfermedad y la contribución del presidente francés, Jacques Chirac, que justificó la ausencia del canciller en lo que calificó de una gripe exclusivamente europea Schröder, que fue recibido en el aeropuerto de Zaragoza por el presidente del Gobierno español, con el que cenó FABIÁN SIMÓN antes de regresar a su país, se deshizo en elogios hacia su correligionario y afirmó que la nueva Europa que diseña la Constitución no sería concebible sin el papel de José Luis Rodríguez Zapatero Agregó que Europa necesita a España porque no se puede concebir el conjunto sin sus partes y también porque es necesaria para tender puentes a otras regiones del mundo por lo que pidió un sí claro en el referéndum del domingo. FERNANDO FERNÁNDEZ SENTIDO COMÚN, GRACIAS unque estemos absortos con la Constitución Europea, o mejor aunque deberíamos estarlo porque inocentemente el gobierno ha decidido jugarse su prestigio en una operación de alto riesgo, la cuestión autonómica no nos abandona. El ministro Sevilla se ha animado a señalar algunos límites al desvarío descentralizador, pero le han contestado airadamente con algunas peticiones que rompen la unidad de mercado. Cabe recordar que fueron los socialistas los que ya una vez se vieron obligados a poner orden con la LOAPA. El ministro de Administraciones Públicas no se ha atrevido a tanto, pero su esfuerzo racionalizador es encomiable. Aunque me temo que un poco inútil si el presidente no le apoya explícitamente; algo de lo que parece poco partidario a juzgar por las discusiones sobre economía Esta semana hemos asistido a tres A nuevas insensateces: la creación de Agencias Tributarias autonómicas; la descentralización del INEM; y la cesión del comercio exterior. La primera demanda estaba en el programa socialista, pero el tripartito se ha adelantado. Por ahora se trata sólo de reclamar competencias inspectoras sobre los impuestos cedidos, pero ya nos han asegurado que el nuevo estatuto se encargará de ampliar sus funciones. Es un hecho establecido en las ciencias sociales que el órgano crea la función, justo lo contrario que en la biología. Por lo tanto es fácil imaginar que asignados funcionarios a esas nuevas Haciendas pronto encontrarán la manera de castigarnos con reglamentos, alegando el socorrido principio de que aquí somos diferentes. En resumen, que justo cuando en esa Europa que aspiramos a liderar se discute la necesidad de evitar el arbitraje fiscal, aquí lo creamos. La descentralización del INEM es un tema recurrente. Pero eso no lo hace más sensato. El problema del paro, como nos ha recordado una de esas comisiones de expertos a las que tan aficionado es el ejecutivo y a las que luego sólo hace caso cuando confirma sus prejuicios, tiene mucho que ver con la falta de movilidad geográfica de la mano de obra. Y no parece que regionalizar las prestaciones o las políticas de empleo sea la mejor manera de incentivarla. Porque si de acercar las prestaciones a los administrados se trata, deberíamos ceder más bien las competencias a los ayuntamientos. Pero la propuesta que se lleva la palma, y no por ser de Coalición Canaria, es exigir la cesión de competencias en comercio exterior. Si la imagen de España, un activo intangible crucial para nuestras exportaciones, es una especie en peligro de extinción, a lo mejor así conseguimos tener diecisiete marcas completamente desconocidas, con lo que podríamos justificar crear el mismo número de institutos de comercio exterior y cuando empeore la balanza comercial, echar la culpa a los publicistas. Total, sólo estamos hablando de un déficit de casi siete puntos del PIB, de vil materialismo, de mera economía.