Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
66 Cultura MIÉRCOLES 16 2 2005 ABC Las desavenencias con Muti le cuestan el cargo al superintendente de La Scala JUAN VICENTE BOO CORRESPONSAL ROMA. La batalla de desgaste que libran desde hace dos años el director musical de La Scala, Riccardo Muti, y el superintendente, Carlo Fontana, ha terminado con la derrota de Fontana, cuyo contrato ha sido rescindido por el consejo de administración del primer teatro lírico de Italia sin esperar al vencimiento en noviembre de este año. En vista de la delicada situación económica del teatro debido a los enormes cos- FLAMENCO Clásicos de puro arte XIII Festival Flamenco Caja Madrid. Cante: José de la Tomasa y José Menese. Guitarra: Manolo Franco y Enrique de Melchor. Música: Chano Domínguez, piano, y su grupo instrumental y vocal. Lugar: Teatro Albéniz. (Madrid) Día: 15- 2- 05. tes de la reciente modernización, el consejo ha pedido al alcalde de Milán y presidente de la Fundación La Scala, Gabriele Albertini, que convenza a Carlo Fontana a abandonar voluntariamente el cargo, renunciando a una posible batalla legal para conseguir una indemnización multimillonaria. Muti, la gran estrella del teatro milanés desde que asumió la dirección musical en 1987, insiste desde hace tiempo en incluir en el programa óperas menos co- nocidas, mientras que el superintendente Carlo Fontana es un acérrimo partidario de las obras más populares. A propuesta de Muti, La Scala fichó en octubre del 2003 a Mauro Meli como director artístico, en un primer paso para preparar el relevo de Fontana al término de su contrato. La escalada de desavenencias entre Muti y Fontana ha hecho necesario adelantar la salida del superintendente, que goza de apoyos políticos y podría pasar una costosa factura. TRADICIÓN Y MODERNIDAD MANUEL RÍOS RUIZ a tradición cantaora y la modernidad musical flamenca se han dado cita en la primera función del XIII Festival de Caja Madrid, que organiza Cultyart. El evento se ha consolidado como uno de los acontecimientos del orbe jondo. La tradición ha estado representada por dos cantaores de amplia y prestigiosa trayectoria, José Menese y José de la Tomasa, y la modernidad por un virtuoso pianista, Chano Domínguez, que es un relevante protagonista del flamenco- fusión, esa forma de llamar al experimentalismo musical que se viene actualmente fomentando con notable insistencia. Y lo primero que debemos reseñar, es la espléndida actuación de dos guitarristas magistrales. Enrique de Melchor y Manolo Franco, que acompañaron el cante de José Menese y José de la Tomasa, respectivamente. José Menese dio una vez más razón de su poderío y de su maestría. Se abrió de capa por tientos, poniendo fe en su decir en sus coplas bellas, líricas, profundas, por tientos. A reglón seguido se fajó por caracoles, esa cantiña creada por el legendario Tío José El Graníano y a la que muy pocos le meten mano. El sí y la hace redonda. Luego, su colosal petenera, en la que alterna la clamorosidad con la sutileza. No hay en el panorama actual otro cantaor que le iguale en tan difícil estilo. Como colofón, soleares y siguiriyas con una entrega y una justeza admirable, y entre las letras siguiriyeras aquella antiquísima, la de El Nitri: Oleaítas del má que fuerte venéis, pero a la probecita mare de mi arma no me la traéis Lo que se dice una menesiana noche triunfal. L De la Tomasa, auténtico recital Por su parte, José de la Tomasa ofreció un recital de auténtica entidad flamenca, empezando por la caña- -homenaje que le rinde al inolvidable Rafael Romero El Gallina- con facultades para subir y donosura en los mecimientos. Enseguida, alegrías, mezclando letras propias con las clásicas. Y soleares y siguiriyas de la estirpe torrera y de la costumbre trianera. Cerró por fiesta. El público aplaudió con fuerza. En la segunda parte, Chano Domínguez ofreció su espectáculo musical en claves de alegrías, tangos, bulerías y un blues aflamencado. Ovación y saludos desde el proscenio. En resumen, una velada bien completa.