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44 Madrid MIÉRCOLES 16 2 2005 ABC Dos supervivientes del asesino de la baraja reconocen sin duda a Galán como su agresor Eduardo, ecuatoriano, entró en la sala mirando directamente a la cara del acusado y apuntó a Santiago. Me agaché y escuché una detonación asegura en el juicio la testigo protegida, también ecuatoriana Á. G. MORENO MADRID. Santiago Eduardo S. no quiso declarar detrás de una pantalla. Había manifestado a través de su abogado, Marcos García Montes, que quería ver declarando a su agresor. Así lo hizo. Entró en la sala mirando fijamente a Alfredo Galán, a quien se está juzgando en la Audiencia Provincial de Madrid como presunto asesino de la baraja Galán le mantuvo la cabeza alta. No fue la última vez. Cuando su abogado le preguntó a Santiago Eduardo cómo se encontraba psicológicamente, volvió su cabeza al acusado por dos veces y mantuvo su mirada un rato sobre Alfredo Galán. Fue su forma de contestar a la pregunta. Tanto Eduardo Santiago, ecuatoriano, como la testigo protegida A, que el el 7 de marzo de 2003 se encontraban juntos cuando fueron atacados por el asesino de la baraja coincidieron en identificar a Alfredo Galán como el autor del ataque. Ninguna duda fue la expresión que utilizó Eduardo Santiago cuando se le preguntó si podía identificar al autor de los disparos. Esa cab Sin decir palabra me miró Una niña ciega y una hipótesis Dos niños. Otro de los casos de la vista de ayer fue el asesinato del matrimonio Gheorghie M. rumano, y Doina M. en un descampado en Arganda del Rey. En el juicio compareció Ioan C. uno de los cuatro hermanos de Doina, quien relató cómo desde la muerte del matrimonio, los hijos de la pareja están viviendo en España con sus tíos. La niña es ciega de nacimiento y necesita que alguien esté con ella desde por la mañana hasta por la noche. Ahora yo soy su tutor legal dijo. Colaboración. Junto a este matrimonio se encontró un tres y un cuatro de copas, según el sargento jefe de homicidios de la Guardia Civil que siguió el caso. El agente señaló que la Guardia Civil y la Policía Nacional trabajaron siempre con la hipótesis de que existía un solo agresor y ex militar destinado en los Balcanes, de donde procedía el arma. ra no se me va a olvidar en la vida, es un rostro que tengo presente todos los días aseguró. Similares palabras utilizó la testigo A, que el día del suceso se encontraba junto a Santiago. Sin lugar a dudas dijo la joven, también ecuatoriana que le acompañaba para quien la mirada del presunto asesino es determinante a quien dice que vio en una rueda de reconocimiento. No la olvidará probablemente nunca quizá Lugar en el que fue tiroteado el ecuatoriano Santiago Eudardo S. porque ella, que tuvo más suerte, y no resultó alcanzada, al parecer porque se encasquilló el arma, relató el ataque: Sin decir palabra me miró y apuntó a Santiago. Me agaché y escuché una detonación Posteriormente volvió a oír unos ruidos que los expertos interpretan como el encasquillamiento de un arma y por lo que no fue tiroteada. Junto a ello se encontró un dos de copas. Santiago fue por tanto el que peor parado salió físicamente, aunque los dos han necesitado y necesitan tratamiento psicológico. Fue sobre las 2,30 horas de la madrugada cuando tras salir de DANIEL G. LÓPEZ una discoteca se acercaron hasta la casa de A y se quedaron hablando junto al portal. Él ha tenido ya siete operaciones delicadas y todavía le quedan al menos tres, ya que recibió el disparo en la cara y tardó un tiempo en recuperar el habla. La testigo protegido declaró detrás de un biombo para no ser vista. Tras relatar los horrores que desde el día de los hechos ha rememorado en su mente, dijo al término de su declaración que está tranquila, pero que se le ha puesto en la cabeza que quizá haya otras personas detrás. En cuanto a Santiago Eduardo, éste señaló que todavía siente algo de miedo por la noche.