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ABC MIÉRCOLES 16 2 2005 Nacional 21 REGULARIZACIÓN MASIVA DE EXTRANJEROS PROBLEMAS EN LA SEGURIDAD SOCIAL Si no me atienden, despido a mi asistenta y punto dice un empleador en medio del caos Grupos de inmigrantes controlan el acceso ante la pasividad de los funcionarios y de la Policía Seguridad Social de Madrid han impuesto un cupo de 60 expedientes diarios sin cita; no abren los viernes y se colapsan una hora antes del cierre CRUZ MORCILLO MADRID. Indignación, amenazas, presencia policial, desprecio hacia los usuarios, desinformación y nuevas normas. La ausencia de colas para regularizar inmigrantes en Madrid de la que se jactó el Ministerio de Trabajo la semana pasada se ha transformado en algunas oficinas, siete días después, en un auténtico caos. En la Tesorería de la Seguridad Social de la calle Guzmán el Bueno el desbarajuste ayer era tal que un grupo de ecuatorianos se hizo cargo de la situación colocándose en la puerta a modo de escudo y distribuyendo las entradas a su antojo, ante la pasividad de los funcionarios de la oficina y de la propia Policía, que hab Las oficinas de la bía sido requerida por la vigilante de seguridad y por varios ciudadanos. Si no se llegó a las manos fue por la paciencia demostrada por las más de 200 personas que se arremolinaban en la acera. La oficina, en contra de la información que facilita el Ministerio, ha colgado un cartel en el que aclara que sólo se atiende de lunes a jueves; únicamente se recogen 60 números por tarde y el último se da a las 18.45. Para conseguir uno de los preciados puestos ayer había que franquear la resistencia de los autoproclamados guardas, que fueron abucheados por varios empleadores. Algunos no dudaron en calificarlos de mafia de extranjeros A las 17. 50 la vigilante, parapetada detrás de los matones de discoteca como fueron llamados estos individuos de la puerta, dijo que ya no se atendía a más gente. La frustración y el enfado hicieron mella en las decenas de empleadores, algunos mayores de 70 años, que esperaban al raso. La situación alcanzó tintes dramáti- Colas de inmigrantes en la Seguridad Social de Guzmán el Bueno de Madrid D. G. LÓPEZ cos cuando una embarazada se sentó llorando en un escalón porque no la dejaban pasar. Aseguró que tenía amenaza de parto y necesitaba contratar a su asistenta antes de que naciera el niño. Los ecuatorianos, en el límite del surrealismo, tuvieron la desfachatez de pedirle la baja médica. Un anciano de 80 años, tembloroso y casi ciego, que acudió con la mujer que lo cuida para regularizarla, fue empujado a trompicones hasta el interior. Otro de casi la misma edad abandonó la fila crispado. Era el segundo día que se repetía la situación: Si no me atienden, despido a mi asistenta y punto La cara de la muchacha era el envés de esta ineficacia burocrática. El lunes la Policía ya disolvió a quienes intentaban hacer un contrato a sus empleados. La norma de los 60 números, administrados sin ninguna cita ni orden, también se ha impuesto en otras oficinas, como la de la calle Villanueva. Allí en torno a las 18 horas ya no se repartían, pese a que no había colas y varios funcionarios estaban ociosos. El vuelva usted mañana sigue más vigente que nunca.