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58 Cultura MARTES 15 2 2005 ABC Carme Riera profundiza en el debate entre El Quijote y el nacionalismo La escritora analiza el impacto del tercer centenario en la prensa barcelonesa b El Quijote desde el nacionalis- DON QUIJOTE Y LOS REMOLINOS SERGI DORIA mo catalán permite a la autora mallorquina resaltar la ausencia de paralelismos entre el tercer y el cuarto centenario D. MORÁN BARCELONA. La cultura catalana sólo podía consolidarse dando la espalda a la cultura española escribe Carme Riera en El Quijote desde el nacionalismo catalán (Destino) ensayo con el que la escritora mallorquina profundiza en la recepción de la obra de Cervantes en una prensa barcelonesa que, en 1905, se debatía entre darle la espalda a Don Quijote- -por aquel entonces, sinónimo de la raza castellana- reconocer el genio cervantino. Dos posturas enfrentadas que, según Riera, contribuyeron a potenciar aún más la universalidad de una obra que todo el mundo lee, aunque sea mal Incluso las revistas nacionalistas lanzaron números conmemorativos, por lo que, a pesar de estar en contra del centenario, también contribuyeron a su desarrollo recuerda la autora de La mitad del alma Con el Caballero de la Triste Figura como reflejo de la cara y la cruz de los dos nacionalismos e introduciéndose en el debate ideológico sobre las relaciones entre Cataluña y España, Riera pergeña una investigación cuyo principal objetivo no es otro que establecer paralelismos entre la Barcelona de 1905 y la de 2005. ¿El cuarto centenario como reflejo del tercero? Según Riera, la respuesta es no. Lo mejor es que estos paralelismos son escasos. El Quijote ya no es un libro que sirva para la utilización política o nacionalista, y me parece estupendo que se vea como literatura, que es lo que es Aún así, la propia autora reconoce que la despolitización de la obra de Cervantes se debe también a circunstancias de carácter externo. La literatura, como ni se Carme Riera ELENA CARRERAS explica ni se enseña, ya no se asocia a nada. Sólo los políticos pueden reivindicar aspiraciones nacionales explica. Un político catalán de la talla de Jordi Pujol fue precisamente quien, en declaraciones recogidas por la propia Riera, aseguraba sentirse tan próximo al Quijote como al Fausto de Goethe. Quizá sea porque nunca lo ha leído, ni sabe que Barcelona es la primera y única ciudad que sale en el libro, ni que gracias a eso Barcelona se convierte en ciudad literaria sopesa la autora antes de lanzarse a reivindicar los episodios catalanes del Quijote Hay un feeling muy positivo de Cervantes con Barcelona. Piensa que Sancho y Don Quijote son dos manchegos que ven por primera vez el mar en Barcelona, algo parecido a lo que ocurre hoy en día con quienes viajan a la Costa Brava EFE El Thyssen expone los retratos de Memling MADRID. Ayer se inauguró en el Museo Thyssen la muestra Retratos de Memling patrocinada por el Banco Urquijo, que incluye doce obras del pintor flamenco, entre ellas, Retrato de una joven el Díptico de Maarten van Nieuwenhove, Retrato de un joven y Retrato de una anciana Han colaborado el Groeningemuseum, de Brujas, y la Frick Collection, de Nueva York. Los préstamos proceden de la Galeria Uffizzi, el Fine Arts Museum, de Houston; el Sint- Janshuismolen, de Brujas; el Metropolitan, de Nueva York, y el Museo de Bellas Artes de Houston. Comisariada por Till- Holger Borcher, conservador del Groeningemuseum, y Tomás Llorens, conservador del Thyssen, podrá verse hasta el próximo 15 de mayo. arcelona, 1905. Tercer Centenario del Quijote. Las aguas de España bajan turbias: se arremolinan en el sumidero de un Imperio descompuesto. Verbigracia: Cuba y Filipinas. El Desastre. Ecos de Joaquín Costa y del general Polavieja. El torno del casticismo. Si el León de Graus aconseja cerrar con candados el sepulcro del Cid, el regeneracionismo periférico, a un año de la Solidaritat Catalana que carburará el regionalismo, no mira con buenos ojos al Caballero de la Triste Figura. La interpretación catalana del Quijote tiene que ver con el debate Cataluña- España tan en auge en la etapa finisecular decimonónica advierte ahora Carmen Riera, tras publicar su libro El Quijote desde el nacionalismo catalán, en torno al Tercer Centenario Entonces se hablaba de dos nacionalismos: español y catalán. Como ahora. El primero se apropió en 1905 del corpus cervantino como expresión de un alma española enjuta y monopolizada por esa Castilla, en el decir machadiano que desprecia cuanto ignora Aquel Tercer Centenario sirvió para corporeizar todos los demonios familiares en la osamenta de Alonso Quijano. Barcelona es una plaza cervantina. De cada cien admiradores del Quijote, veintisiete residían en la Ciudad Condal, aseguraba el estudioso López Fabra. En 1998, el profesor Francisco Rico, frente a la afirmación de Jordi Pujol de que Cervantes podía serle tan próximo o lejano como Goethe, remarcó que el Quijote es y ha sido desde el siglo XVIII el libro preferido de Cataluña... poco menos que el libro nacional de Cataluña Y una conclusión, la de Carme Riera, cien años después. Los catalanes debemos hacer nuestro el Cuarto Centenario y considerar con agradecimiento el esfuerzo de los cervantistas de 1905, empezando por Cortejón, siguiendo con Miquel dels Sants Oliver, Miquel y Planas, Givanel, Masriera... que en un clima tenso defendieron con entusiasmo el Quijote y los méritos indudables de Cervantes. Pero también cabe agradecer a todos cuantos, desde la prensa, contribuyeron a la difusión del libro y, en especial, de la figura de don Quijote, aunque fuera, incluso, para rechazarla Aquella agua pasada sigue, hoy, moviendo los molinos de las Españas. B