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ABC MARTES 15 2 2005 21 Joschka Fischer, ministro alemán de Exteriores, envuelto en un escándalo de distribución irregular de visados Marruecos lleva ante la Justicia a sus cascos azules, acusados de abusos sexuales durante su misión en el Congo Multimillonario en dólares, amigo de Reyes, quiso devolver al País del Cedro su antigua estabilidad y a Beirut su esplendor cosmopolita, perdidos tras quince años de guerra Hariri, padre del Líbano que no pudo ser POR SEBASTIÁN BASCO AFP sables, y en dejar que el Líbano crezca y se desarrolle por sí mismo; sin la tutela de Damasco; sin la presencia de los 14.000 soldados sirios que aún campan a sus anchas por el País del Cedro. Francia, con Jacques Chirac, amigo personal de Hariri, como destacado portavoz, exigía una investigación internacional sobre el crimen. Los países árabes llamaban a la calma, a la unidad de los libaneses. Irán acusaba sin disimulo de estar detrás del atentado a organizaciones sionistas las únicas interesadas en desestabilizar la región, en poner a Siria y a otros países en el punto de mira, una vez más, de los Estados Unidos e Israel. Tel Aviv no dudaba en apuntar con el índice acusador al régimen sirio del desaguisado de incalculables consecuencias, no sólo para el Líbano sino para toda la región. De puertas para dentro la tensión era evidente entre cristianos maronitas y ortodoxos, musulmanes suníes y chiíes, drusos, libaneses de pro, prosirios, proiraníes... ciones tan apesadumbradas; repercusiones tan misteriosas, reivindicaciones tan poco creíbles como la de un grupo desconocido en Al Yasira- -la Organización de la victoria y el Yihad en el Levante- el libanés de a pie, el beirutí de la calle Hamra, de esa Corniche al borde del Mediterráneo, de esas playas otrora escenario de guerras cruentas, no dejaba de bucear en un pasado por el que hacía tiempo que ni siquiera navegaba y volvía a temerse lo peor. El peor golpe después de la guerra La crisis política, muy aguda en los últimos seis meses, ha dado pie al peor atentado acaecido en Beirut desde el final de la guerra. Las elecciones están a la vuelta de la esquina primaveral. Las posturas a favor de la tutela siria, con el presidente, Emile Lahud, y el primer ministro, Omar Karamé, al frente, encuentran a serios detractores entre la oposición, entre los líderes religiosos, sobre todo los cristianos, todos ellos ansiosos por ver cómo se pone en práctica la resolución de la ONU de octubre instando a la salida siria del Líbano. Detrás de dicha resolución, enarbolada ya por Estados Unidos para reforzar la presencia de Damasco en su particular eje del mal, estuvieron las artes políticas y diplomáticas de Rafic Hariri. Hoy será enterrado y se llevará consigo a la tumba muchas de las esperanzas de una convivencia pacífica en este mosaico confesional que es el País de un Cedro con las hojas más secas y tristes que nunca. MADRID. Al Lubnan el Líbano, vuelve a ser lo que fue. El saturno que devora a los mejores de entre sus hijos. Maaruf Saad, Kamal Jumblatt, Bachir Gemayel, Rachid Karamé, Hassan Jaled, René Moawad, Dany Chamún... todos fueron engullidos por el monstruo. Ayer, Rafic Hariri era arrebatado también entre sus fauces babeantes de dinamita. Pequeño de talla, grande en ambición. Robusto de cuerpo y de mente. Sus ojos castaños, brillantes, y sus cejas negrísimas y pobladas, bajo un flequillo ondulado y canoso escorado a la derecha, sobre un mostacho entrecano, eran los rasgos nobles de un rostro por lo demás vulgar, limitado al sur por un mentón hendido y, al norte, por un cerebro genéticamente fenicio. No en vano nació en la antiquísima ciudad portuaria de Sidón. Hace 60 años. Hijo de un campesino y una frutera suníes. Apenas se afeitaba cuando, a los 18, emigró al Reino de los Saúd en busca de fortuna. Pasó un tiempo dando clases de matemáticas a algún ignorante beduino, luego auditando empresas podridas de petrodólares, pero pronto olfateó el dinero en la construcción, donde amasó, ladrillo a ladrillo, una fortuna irreal estimada por la revista Forbes en más de 4.000 millones de dólares. Casado dos veces, padre de dos hijos. Amasó también algo más importante, la amistad personal del Rey Jaled y del entonces Príncipe Heredero, Fahd bin Abdelaziz, hoy cabeza de la Casa de Saúd. Millonario, amigo de Reyes y francófono, nada más precisaba para convertirse también en íntimo de Jacques Chirac. Pasó insensiblemente a convertirse en conocido de todo el mundo, al menos de todo el mundo del Who is who En 1979, en plena y feroz guerra del Líbano, crea el Instituto Islámico de Educación Superior en Sidón, en el que dota más de 32.000 becas universitarias para jóvenes libaneses de todos los credos. Levanta escuelas y hospitales, compra periódicos y cadenas de televisión. Entra en política y empieza a trabajar en pos de su Líbano soñado. Presidente del Consejo de Ministros entre 1992 y 1998, toma en sus manos la reconstrucción de un país asolado por quince años de guerra. A medio camino, sus encontronazos con el presidente Emile Lahud le cuestan el cargo. Vuelve a asumir el poder al arrasar en las elecciones de 2000. Siempre con el mismo objetivo, devolver al País del Cedro su antigua estabilidad y a Beirut su esplendor cosmopolita. Choca otra vez con Lahud, siempre Lahud, y arroja la toalla el pasado diciembre. Opuesto a la dominación siria, se le atribuye el haber bautizado a los soldados de Hafez al- Assad como los panteras rosas por el indefinible color de sus uniformes de combate, tal vez producto de la falta de jabón, o de sus muchos años de servicio. Pragmático, nunca chocó de frente con Damasco, pero tampoco transigió ante Al- Assad, el León de Lataquía Al Lubnan donde apenas quedan ya cedros, volvió ayer a las andadas. Su última víctima, Hariri, quiso alumbrar un Líbano que no pudo ser. Los radicales chiíes de Hizbolá Entre estos últimos, Hizbolá, favorable sin pudor ni rubor a la presencia siria en este Estado lleno de pequeños Estados confesionales, desde donde cada uno quiere conservar su identidad frente a la presión del vecino. La organización radical chií, a la que Israel busca incluir desesperadamente en la lista de grupos terroristas de la Unión Europea, se sumó a las condenas, también llamó a la unidad. Entre hechos tan dramáticos; reac- Hariri y Nazek, su segunda esposa, en su domicilio de la capital libanesa AFP