Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
16 Nacional MARTES 15 2 2005 ABC Luis Planas (a la izquierda) embajador político en Marruecos y Carlos Westendorp (a la derecha) que relevó a Javier Rupérez en Washington Cristina Barrios, embajadora en México, es una de las cinco mujeres en jefatura de misión. Ramón de Miguel (derecha) ha preferido dedicarse a la actividad privada El Gobierno del PSOE ha relevado ya a la mitad de los embajadores Carlos Blasco sustituirá a Carlos Carderera al frente de la embajada en Lisboa b Exteriores asegura que todos Cinco mujeres en jefaturas de misión Cinco mujeres se encuentran actualmente al frente de una Embajada española (Cristina Barrios, en México; Victoria Morera, en Bélgica; Rosa Buceta, en Malta; Carmen de la Peña, en Etiopía; y María Jesús Figa, en República Dominicana) y otras tres ocupan puestos de directoras generales (Carmen Fontes, en Comunicación Exterior; Aurora Díaz Rato, en Cooperación con Iberoamérica; y Asunción Ansorena, en la Casa de América) Exteriores reconoce que el número es pequeño y lo desea aumentar. No obstante, en el conjunto de la carrera diplomática, contando la última promoción, hay 131 mujeres de un total de 841 diplomáticos, y muchas de ellas llevan aún poco tiempo de actividad. los diplomáticos que ocuparon altos cargos del Ejecutivo saliente recibieron ofertas para ocupar una embajada LUIS AYLLÓN MADRID. El Gobierno Rodríguez Zapatero ha relevado ya a la mitad de los embajadores que encontró cuando llegó al poder. Un total de 55 embajadas han cambiado de titular y un buen número lo hará en los próximos meses, entre ellas la de Lisboa, que, según supo ABC de fuentes diplomáticas, será ocupada por Carlos Blasco. Los relevos se han producido como consecuencia de dos circunstancias. Por un lado, muchos de los embajadores cumplían o se encontraban a punto de cumplir cuatro años en su puesto, que es el tiempo que se considera habitual para la permanencia al frente de una representación diplomática, aunque siempre se dan excepciones a esa norma no escrita. Por otra parte, al cambiar el partido político en el Gobierno es normal que los nuevos gobernantes quieran contar en las principales embajadas con personas de confianza Esta confianza que puede ser interpretada como sintonía política, es uno de los criterios que portavoces de Exteriores reconocen como determinante a la hora de elegir a un nuevo embajador, junto a la profesionalidad, antigüedad y capacitación para el puesto de que se trate sobre todo en el caso de jefaturas de misión que son consideradas claves para la política exterior, como las de París, Londres, Berlín, Washington, Marruecos o Cuba, entre otras. Así, el Gobierno se apresuró a relevar a los embajadores en esas capitales nombrando, en la mayoría de los casos, a personas que formaron parte de equipos del Ministerio de Asuntos Exteriores, en Madrid o como embajadores durante los anteriores gobiernos socialistas o bien que se mueven en la órbita del PSOE. En algún caso en que los embajadores llevaban poco tiempo, como Roma o Lisboa, se optó por dejar pasar algunos meses antes de cambiarlos. En Roma, José de Carvajal acaba de ser sustituido por José Luis Dicenta, que ya fue embajador en Perú y en México; y en Lisboa, Carlos Carderera dejará su puesto a Carlos Blasco, un experimentado diplomático, actual cónsul en Tetuán, ex embajador en Brasil y ex director general de Relaciones Económicas Internacionales durante los gobiernos socialistas. Además, Zapatero ha recurrido a cuatro embajadores políticos -no diplomáticos- -para distintas embajadas: Luis Planas, en Rabat; Raúl Morodo, en Caracas; Germán Bejarano, en Kuala Lumpur; y Fernando Ballestero, en la OCDE, una práctica que en la época del PP había sido muy limitada. bajada en Bruselas, y el ex director general para África y Oriente Medio Gabriel Busquets fue designado embajador en Berlín. En este último caso, a la experiencia profesional y a la capacidad demostrada por Busquets con distintos Gobiernos, se une, además, el hecho de su buena relación personal y de confianza con el ministro, Miguel Ángel Moratinos, una circunstancia que también ha influido en otros nombramientos. Pese a todo, aún son varios los altos cargos que se encuentran en los pasillos del Ministerio a la espera de un destino o bien que han decidido pedir la excedencia para dedicarse a una actividad privada. Este es el caso del que ex secretario de Estado de la Unión Europea, Ramón de Miguel, que vio frustradas sus expectativas de ser embajador en Buenos Aires, cuando Zapatero decidió enviar a ese puesto a Carmelo Angulo, que ocupó diversas embajadas y altos cargos con el PSOE, ante las peticiones del presidente argentino, Néstor Kirchner, de contar con un embajador español de plena confianza, según fuentes diplomáticas. Quejas por el tratamiento En medios del PP consultados por este periódico se expresaron quejas por el tratamiento dado a los cargos salientes del Ministerio en comparación con el que el primer Ejecutivo de Aznar dio a los que lo ocupaban en la última etapa del PSOE. Así se citan los casos de Carlos Westendorp, que tras ser ministro de Exteriores fue nombrado embajador ante las Naciones Unidas; el de Javier Conde, que pasó de secretario general de Asuntos Europeos a embajador ante la OTAN y posteriormente a ser embajador ante la UE; o el de Francisco Villar, ex secretario general de Política Exterior, nombrado embajador ante la OEA, en Washington, y luego ante la Unesco, en París. Sin embargo los portavoces del actual equipo de Exteriores aseguran que todos los altos cargos anteriores recibieron una oferta de ocupar una embajada y señalaron que en algunos casos ese ofrecimiento fue rechazado por los interesados, que aspiraban a otros puestos de mayor relieve o que, por motivos personales, no los consideraban adecuados. Para apoyar esa idea, se recuerda, por ejemplo, que el que fue secretario general para Asuntos Europeos Alfonso Dastis fue nombrado embajador en La Haya; la ex subsecretaria de Exteriores Victoria Morera ocupa ahora la Em- EFE El Rey y el Príncipe, en el Ministerio de Defensa ABC. Su Majestad el Rey y el Príncipe de Asturias visitaron ayer, por primera vez juntos, el Ministerio de Defensa, donde fueron recibidos por su titular, José Bono. Tras la rendición de honores a cargo de una compañía mixta, presidieron el Consejo de Dirección del Ministerio, durante el que Bono informó acerca de las futuras Ley Orgánica de la Defensa Nacional y de la que reformará la carrera militar. El ministro avanzó también que los actos centrales del Día de las Fuerzas Armadas se celebrarán el próximo 28 de mayo en La Coruña