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ABC MARTES 15 2 2005 Opinión 5 Primer tiempo En el pulso que libran Miguel Sebastián y Pedro Solbes por la reforma tributaria, el primer juego se lo apunta el vicepresidente. Dijo ayer Zapatero que seguirán adelante las deducciones fiscales por vivienda y pensiones, lo que aleja la posibilidad del tipo único que defiende a capa y espada el asesor presidencial y rechaza Solbes. Las cosas se quedan, más o menos, como estaban. Uno a cero. Intimidaciones Que fumar no es bueno lo pone en las cajetillas y lo repiten los responsables de Sanidad para tratar de hacer frente a los gravísimos daños y costes sanitarios que acarrea este vicio. Nadie lo discute, pero tampoco conviene perseguir a los fumadores. La idea del ministro de Interior de estudiar medidas y actuaciones futuras para evitar que los conductoressedistraigan fumandorepresenta unpaso, en falso, en la acertada política de seguridad vial impulsadaporla Administración, dispuesta a invadir la intimidad en busca de distracciones tan peligrosas como sintonizar la radio o charlar con los ocupantes. Compromiso real Acompañado por el Príncipe de Asturias, Don Juan Carlos presidió ayer la reunión del Consejo de Dirección del Ministerio de Defensa. José Bono fue el anfitrión de una visita oficial que, enmarcada en la normalidad institucional que guía las relaciones de la Corona y el Gobierno, manifiesta el decidido compromiso de Su Majestad con los asuntos de la Defensa nacional. REUTERS Beirut regresa al pasado. El ex primer ministro libanés Rafik Hariri y otras nueve personas fueron ayer asesinados en un atentado que, por su dimensión (350 kilos de explosivo) y la destrucción que dejó, devolvía a las calles de Beirut la trágica estampa que presentaban en su larga guerra civil (1975- 1990) Un grupo desconocido, que dijo llamarse Orga- nización de la victoria y la yihad en los países del Sham se hizo responsable de la acción criminal que acabó con la vida de Hariri, multimillonario y líder histórico en el proceso de reconstrucción del país, que dimitió el pasado octubre por sus desavenencias con Siria. Diversos países y miembros de la oposición libanesa responsabilizaron al régimen de Damasco del atentado. POLÍTICA MAFIOSA GUSTAVO DE ARÍSTEGUI N los años ochenta, los matones de más variado pelaje y los terroristas más sanguinarios pusieron a prueba la cohesión, inestable y frágil, de un país pequeño, pero de larga historia, en el que conviven 19 comunidades distintas. Entonces, el terrorismo y los señores de la guerra practicaron la política mafiosa, de terror y de coacción, que después exportarían a todo conflicto que se desatara en los noventa, para finalmente globalizarsu modelo en el siglo XXI. Líbano ha sido el laboratorio, el campo de ex- E perimentación de las más sanguinarias técnicas, desde el secuestro para presionar a países occidentales a los coches bomba, el terror indiscriminado y los magnicidios con intención de chantaje. Rafik Hariri, el millonario político libanés- saudí, sacudió los cimientos de la política local introduciendo criterios de gestión empresarialal gobierno y cerrandoel paso a lastradicionales familias sunníes que hasta entonces habían ostentado el poder. La reconstrucción del centro de Beirut y la recuperación parcial de la pasada prosperidad libanesa pueden colocarse en su haber; sin embargo, las acusaciones de posible corrupción en la gestión de la empresa encargada de la rehabilitación ensombrecieron sus logros. Hariri visitó recientemente España y departió largo y tendido con Mariano Rajoy y conmigo. Lo encontramos distendido y optimista, aunque acababa de presentar la dimisión al presidente Lahoud, con quien estaba enfrentado por las pretensiones de éste para aspirar a su reelección. Nada hacía sospechar que las viejas técnicas del matonismo volverían a hacer acto de presencia en ese país. Aunque pareciese que los cuatro altos dignatarios asesinados en las últimas décadas en el Líbano (los primeros ministros Karameh y Hariri y los presidentes Gemayel y Mouaouad) fueron víctimas dela cruenta guerra civil, de la inestabilidad de la posguerra o de no se sabe qué, en el caso de ayer, lo que sí se sabe es que quien se opone a cierta potencia regional en Oriente Próximo, y muy especialmente en el Líbano, acaba mal. Y si no que se lo pregunten al máximo detractor de la presencia siria en Líbano, Dani Shamun, líder del Partido Liberal Nacional, asesinado junto a toda su familia, con la excepción de su hijo de meses, por razones no muy distintas a las que nos ocupan. Ya va siendo hora de que en Oriente Próximo hablen lospolíticos, y que la única fuerza que se utilice sea la de las ideas. Esperemos queéste sea el último asesinato político de corte mafioso al que asistamos en esa ensangrentada región.