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52 Sociedad LUNES 14 2 2005 ABC Medio Ambiente Marzo de 1994. Entra en vigor la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Pide a los países industrializados que estabilicen sus emisiones contaminantes a los niveles de 1990 para el año 2000. 11 de diciembre 1997. Los Gobiernos signatarios de la Convención dan un paso más y adoptan el protocolo de Kioto, que establece límites vinculantes de emisión y mecanismos innovadores basados en el mercado. 13 noviembre 1998. Concluye la cuarta Cumbre del Clima en Buenos Aires, donde se adopta un Plan de Acción que establece las líneas maestras para finalizar el trabajo de los mecanismos recogidos en el protocolo de Kioto. Marzo 2001. El presidente de EE. UU. George W. Bush, decide retirar a su país del protocolo de Kioto, a pesar de ser el más contaminante, alegando que sus emisiones son las que corresponden a la mayor economía del planeta. La Convención sobre el Cambio Climático y, posteriormente, el protocolo de Kioto se adoptaron después de que los científicos llevaran años dando la voz de alarma sobre el aumento de las temperaturas. Hubo que poner cara a los efectos que esto podía tener, para que los políticos entendieran que no es sólo una cuestión de grados, sino que la vida del planeta va en ello El clima no es sólo cuestión de grados TEXTO: ARACELI ACOSTA MADRID. El año siguiente a la firma del protocolo de Kioto fue el más caluroso de la historia, y este año, el de su entrada en vigor, podría batir este récord, según las predicciones de la NASA. Unos datos que se enmarcan en un aumento de la temperatura media de la superficie terrestre de 0,6 grados centígrados desde finales del siglo XIX y, que si no hacemos nada para frenar la tendencia, podrían llevarnos a una subida de los termómetros entre 1,4 y 5,8 grados de aquí a 2100. La situación es preocupante, toda vez que incluso si se produce el aumento mínimo previsto será un incremento mucho mayor que en cualquiera de los siglos de los últimos 10.000 años. Y esto lo hemos provocado en sólo un siglo y medio de industrialización, con la quema de cada vez mayores cantidades de combustibles fósiles, la tala masiva de árboles y los cambios en los usos de la tierra. Estas actividades han provocado el aumento de los gases de efecto invernadero en la atmósfera, especialmente el dióxido de carbono, el metano y el óxido nitroso. Estos gases son vitales para la vida en la Tierra porque atrapan parte del calor del Sol y, por tanto, sin ellos la Tierra sería un lugar frío y estéril. El problema está en que en cantidades elevadas estos gases empujan la temperatura global a niveles artificiales muy altos que alteran el sistema climático. Ciclos y depósitos de carbono El ciclo del carbono regula la transferencia de CO 2 entre la atmósfera, los océanos y el suelo para que la concentración de este gas en la atmósfera sea equilibrada. Si se liberan grandes cantidades de ese carbono almacenado se desequilibra el clima de la Tierra Un mundo sobreexplotado Investigaciones en el hielo y en sedimentos de lagos han revelado que el sistema climático ha sufrido otras fluctuaciones abruptas en el pasado. Aunque los científicos siguen analizando 60 qué ocurrió durante esos episodios, lo que sí tienen claro es que un mundo sobreexplotado como el nuestro, con 6.300 millones de personas, es un lugar de riesgo para hacer experimentos incontrolados con el clima. Sobre todo cuando el mundo ha empezado ya a catar los eventos meteorológicos extremos que predicen los modelos climáticos. Y es que las fuertes tormentas, inundaciones y sequías que en los últimos años han azotado a muchas regiones del planeta sin distinciones de ningún tipo no son fruto de la casualidad. Las predicciones indican que la humanidad tendrá que enfrentarse a presiones crecientes. Así, el nivel del mar aumentó una media de entre 10 y 20 centímetros durante el siglo XX, pero una subida adicional de 9 a 88 centímetros está prevista para 2100, como consecuencia del derretimiento de los glaciares y la capa de hielo y la expansión del volumen de los océanos. Si se alcanza la parte alta de esta horquilla, el mar podría desbordarse sobre las zonas costeras más densamente pobladas de algunos países, como Bangladesh, provocando incluso la desaparición de naciones enteras, como las islas Maldivas; ensuciando las reservas de agua dulce para miles de millones de personas y estimulando migraciones en masa. La provisión de alimentos, en peligro Al mismo tiempo, está previsto que las tierras agrícolas disminuyan en muchas regiones tropicales y subtropicales, pero también en zonas templadas si la temperatura se incrementa más de unos grados. También se secarán los interiores continentales, como Asia central, la región africana del Sahel y la Gran Planicie de Estados Unidos. Estos cambios pueden provocar, como mínimo, alteraciones en el uso Volúmenes en millones de toneladas de carbono Crecimiento y muerte de plantas CO 2 Emitido CO 2 Absorbido Ciclos de carbono Atmósfera (0000) 61 Depósitos acumulados (750) 5,5 90 100 Vegetación terrestre (540- 610) Suelos y materia orgánica 1,5 (1.600) Emisiones combustibles fósiles Disminución de la capa de hielo en el Ártico Grosor de la capa de hielo en los periodos... Cambio de uso de la tierra 0,5 Rocas sedimentarias y sedimentos marinos 0 Hielo 1 (66.000.000100.000.000) 50 92 Hielo 2 Agua profunda El volumen ha disminuido un 40 (1,3 metros menos) 40 92 Agua superficial del mar (38.000- 40.000) 6 (1.020) Sedimento del fondo marino Depósitos de petróleo y gas 3 1958- 1976 1993- 1997 (300) Depósitos de carbón (3.000) Organismos marinos Carbono orgánico disuelto INFOGRAFÍA: CARLOS AGUILERA JAVIER AGUILERA (3) (1.600) 4 (150)