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ABC LUNES 14 2 2005 49 Gerardo Delgado, presidente de la Real Sociedad de Física, critica la enseñanza de esta materia en España El Papa rezó el Ángelus en su primera aparición pública tras la enfermedad Se asomó a la misma ventana desde la que enfermó de gripe el pasado 31 de enero b Cuando Juan Pablo II se aso- Lucía, Francisco y Jacinta, los tres niños que vieron a la Virgen, en una imagen tomada el 13 de julio de 1917, día de la tercera aparición. mó de nuevo al balcón donde se resfrió gravemente hace dos semanas, encontró la Plaza de San Pedro llena de fieles JUAN VICENTE BOO CORRESPONSAL ROMA. Un aplauso atronador se alzó ayer al mediodía en la Plaza de San Pedro cuando Juan Pablo II salió a la ventana de su apartamento y, viendo la multitud, saludó a los fieles con un afectuoso Queridos hermanos y hermanas, ¡bienvenidos! Desde hace algunos meses, el rezo del Ángelus es una cita cada vez más concurrida, y ayer la Plaza de San Pedro estaba llena a rebosar como muestra de cariño al Papa en su primera comparecencia pública tras regresar del hospital Gemelli el pasado jueves. La misma ventana donde el Santo Padre había convertido un resfriado en una gripe tremenda el 31 de enero por haber permanecido durante veinte minutos al viento gélido mientras dos niños liberaban palomas blancas que no querían marcharse, fue ayer escenario de su vuelta a las Los tres misterios de Fátima En los escritos de la Hermana Lucía conocidos como Memorias (1935- 1941) se revelan los dos primeros misterios de la Virgen de Fátima: el fin de la primera Guerra Mundial, el advenimiento de la Segunda y la conversión de Rusia al cristianismo. En su texto habla de la aterradora visión del infierno, la devoción al Corazón Inmaculado de María como único medio para alcanzar la paz y el dolor que Rusia provocaría a la Humanidad, dado su abandono de la fe cristiana y su adhesión al comunismo. En 1943 la Hermana Lucía escribió la tercera parte del Secreto, que fue hecho público por el Papa Juan Pablo II el 13 de mayo de 2000. El Sumo Pontífice pidió el sobre con la tercera parte del misterio después del atentado que sufrió el 13 de mayo de 1981 y pensó inmediatamente en la consagración del mundo al Inmaculado Corazón de María. Según todas las interpretaciones, el tercer secreto era la profecía de dicho atentado. actividades en público, con el consiguiente alivio de millones de personas que le quieren en todo el mundo. Para no someterle de nuevo al peligro de enfriamiento, algunos médicos habían propuesto instalar en la ventana el cristal transparente que ya utilizara algunas veces Pablo VI para eviar el frío, pero el buen tiempo vino esta vez en ayuda del Papa. Ayer lucía por adelantado un sol primaveral que, en ausencia de viento, elevó la temperatura a 15 grados. Su voz fue comprensible y clara. Palabras entrañables Como viene siendo ya habitual, fue el vicesecretario de Estado, Leonardo Sandri, el encargado de leer el mensaje del Papa, que comenzaba con unas palabras entrañables a pesar de que las escuchaba una multitud: De nuevo nos encontramos aquí para alabar al Señor. Querría daros las gracias a vosotros, y a quienes nos acompañan a través de la radio o la televisión, por vuestra cercanía, cariño y, sobre todo, oraciones, durante los días de mi estancia en el policlínico Gemelli. Siento siempre la necesidad de vuestra ayuda ante el Señor para cumplir la misión que Jesús me ha confiado Desde 1949, Sor Lucía ha vivido en el Carmelo de Santa Teresa de Coimbra Virgen. A su vez, la Madre de Dios hizo partícipes a los pastorcillos de tres secretos. Los dos primeros- -el fin de la Primera Guerra Mundial (y el advenimiento de la Segunda) y la conversión de Rusia- -se hicieron públicos en 1942, mientras que el último de ellos, que sor Lucía únicamente reveló en vida a los Pontífices- -Pío XII, Juan XXIII, Pablo VI, Juan Pablo I y Juan Pablo II- se hizo público el 13 de mayo de 2000, con motivo de la beatificación de los primos de la religiosa. Según todas las interpretaciones, se trataba del atentado que Juan Pablo II sufrió en Roma el 13 de mayo de 1981. El escrito que sor Lucía remitió a las autoridades vaticanas en 1944 decía lo siguiente: Un obispo vestido de blanco... que caminaba hacia la Cruz entre los cadáveres de los mártires, y caía como muerto bajo disparos de arma de fuego En aquel atentado, el Papa estuvo a punto de morir bajo los disparos del terrorista turco Alí Agca. En el momento de anunciar al mundo el contenido del tercer secreto, el secretario de Estado vaticano, cardenal Angelo Sodano aclaró que, según la interpretación de los pastorinhos aclaración confirmada recientemente por sor Lucía, el obispo vestido de blanco que ora por los fieles es el Papa. También él, caminando con fatiga hacia la cruz entre los cadáveres de los martirizados, cae a tierra como muerto, bajo los disparos de arma de fuego En su primera visita al santuario de Fátima, un año después del atentado, Juan Pablo II depositó la bala que casi termina con su vida en la corona de la Virgen, donde permanece engarzada. El Obispo de Coimbra, Albino Cleto, acompañó durante las últimas horas a la hermana Lucía y una vez hecha pública su muerte agradeció a Dios haberme providencialmente llamado al Carmelo para poder asistir a la muerte de la Hermana Lucía, acompañada de sus hermanas, por el equipo médico y por el Obispo que encomendó su alma al Creador. La hermana partió en una enorme paz Sobre su estado de salud el Obispo de Coimbra refirió que desde hace unas semanas estaba muy debilitada y no salía de su cuarto y acerca de su persona dijo ser un ser de profundísima Fe, muy brillante e interesada en avanzar en su conocimiento de las cosas de Dios Durante los últimos años de su vida, estuvo ciega y prácticamente sorda. El primer ministro portugués, Pedro Santana Lopes, suspendió anoche los actos electorales previstos y calificó de hecho impresionante para la historia de Portugal la muerte de esta mujer de vida impresionante