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38 Internacional LUNES 14 2 2005 ABC Los dólares, la fuerza de la Casa de Saúd AIMAN ZOUBIR MADRID. La presencia activa de Arabia Saudí en el sempiterno conflicto entre palestinos e israelíes ha sido siempre de gran notoriedad, empezando por la participación de sus maltrechas tropas en la guerra de 1948 y finalizando por las más variopintas propuestas de paz, planteadas por algunos de sus ministros. Desde su creación, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) siempre ha gozado de las generosas ayudas oficiales del Rey Fahd, que en sus años de Príncipe hizo un llamamiento a los países árabes para llevar el yihad a los santos lugares de Palestina para liberarlos del yugo judío Antes, en los días del Rey Faisal, la Casa de Saúd se había enfrentado a los Estados Unidos con un embargo de petróleo. Y si Egipto representa para el mundo árabe la referencia intelectual y tal vez la cuna del panarabismo, Arabia Saudí es para la Umma musulmana el pulmón económico y, por lo tanto, uno de los agentes que más influyen en las decisiones comunes de los dignatarios árabes. Sobre la cuestión palestina, los dirigentes saudíes han pasado de la intransigencia acérrima a la flexibilidad pragamática. La última iniciativa de paz planteada por el ministro de Exteriores saudí, Saúd el- Faisal, supuso un giro radical en la postura oficial y consiguió aglutinar el apoyo de varios gobiernos pese a las críticas de la calle árabe, que calificó el plan de traición a la causa palestina Aunque zarandeada por los problemas internos y por la inestable situación en Irak, Arabia Saudí puede jugar un papel primordial en la resolución del conflicto que enfrenta a árabes e israelíes. Miguel Ángel Moratinos y el Príncipe Abdalá, durante su encuentro ayer en Riad EPA Moratinos busca un papel para España en el diálogo de paz en Oriente Próximo Arabia Saudí, preocupada por la ascensión al poder de los chiíes en Irak b Las autoridades de la primera petromonarquía del Golfo expresaron ayer su inquietud por la ausencia de los suníes en el proceso político iraquí FRANCISCO DE ANDRÉS ENVIADO ESPECIAL RIAD. De la diplomacia del sillón a la diplomacia del avión. Más incómoda, aunque no tanto cuando se trata de visitar a viejos amigos. El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, abrió ayer en la capital de Arabia Saudí una gira relámpago por cuatro países de Oriente Próximo para coordinar estrategias con los países árabes ante el nuevo escenario político que presenta el área. El viaje del ministro se relaciona con dos primicias que pueden dar un vuelco a la situación: la llegada al poder en los territorios palestinosde Mahmud Abbas y las elecciones en Irak. Moratinos desea sacar petróleo de su currículum para dotar a la diplomacia española de peso en el proceso de paz de Oriente Próximo, tras la pérdida de imagen en los foros internacionales, producida por la retirada de nuestras fuerzas de Irak. En Riad, el titular de Exteriores mantuvo ayer una larga entrevista con su colega saudí, el Príncipe Saúd al- Faisal, y un encuentro de cortesía con el Príncipe Heredero, Abdalá, gobernante de facto del Reino. Por la tarde se desplazó a Damasco, donde tiene previsto entrevistarse con las prime- ras autoridades sirias, y proseguirá luego su viaje hacia Egipto y Jordania. Moratinos guarda una excelente relación personal con la vieja guardia política de los gobiernos árabes, que se remonta a sus años de representante especial de la Unión Europea para Oriente Próximo. Abbas y el régimen saudí El encuentro de ayer con Al- Faisal dio alguna de las claves de la gira del ministro. España ha sido invitada a participar en la Conferencia de Londres del próximo mes de marzo, que reunirá a las principales potencias del mundo para ofrecer respaldo político y económico a los palestinos. Tras la desaparición de Arafat y la llegada del conciliador Abbas- -bien relacionado con el régimen saudí- -las autoridades de Riad acarician la posibilidad de desempolvar su propuesta de paz con Israel, lanzada hace dos años y asumida enton- ces sin demasiado entusiasmo por la Liga Árabe. España podría servir, eventualmente, como mediadora y mensajera de Riad en la conferencia de Londres. En el segundo frente, que ha dado un vuelco al decorado de la región, el iraquí, las expectativas de Riad y de Madrid son menos optimistas. Moratinos insistió ayer ante la Prensa saudí en la decisión del Gobierno de Rodríguez Zapatero de no mantener en Irak ninguna fuerza de seguridad española Madrid respetará no obstante el reciente compromiso adquirido con la OTAN, y está dispuesta a entrenar a policías iraquíes siempre que obtengan becas para hacerlo fuera de su país. España, al margen de Irak España se mantendrá al margen, y Arabia Saudí percibe las recientes elecciones en Irak con mucha preocupación. Las autoridades de la primera petromonarquía del Golfo expresaron ayer su inquietud por la ausencia de los suníes- -la secta mayoritaria del Islam y la que gobierna en Arabia Saudí- -en el proceso político iraquí, tras su masiva abstención en las urnas. Al margen de las buenas palabras sobre el esperanzador panorama abierto por las elecciones para los saudíes existe sólo un hecho cierto: hoy los chiíes, rivales de los suníes por antonomasia, se disponen a controlar por vez primera el Gobierno de Irak, mientras que Irán muestra los dientes a Estados Unidos y al mundo con su desafío nuclear. España ha sido invitada a participar en la Conferencia de Londres sobre Oriente Próximo a primeros de marzo Moratinos quiere dotar a la diplomacia española de peso específico en el proceso de paz